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sábado, 15 de junio de 2013

LOS MEJORES AÑOS DE LA VIDA

 
– 16 de Diciembre 2007  de Tevet 5768  -

"PARASHÁ VAIEJÍ - "  Y vivió"

La parashá de esta semana concluye el libro de Bereshit y el relato de la Torá de la vida de Iaacov donde describe sus últimos diecisiete años de su vida en Egipto. 17 es el valor de la
palabra “bueno” ( ??? , tov ) y por cierto estos fueron los 17 mejores años de la vida de Iaacov. De hecho, la guematria del nombre de la parashá, Vaiejí ( ???? ) es 34, también múltiplo de 17.
¿Cómo es posible que Iaacov haya pasado sus mejores años en el exilio de Egipto? Después de todo fue forzado a abandonar la Tierra Santa para ir a Egipto, el lugar más impuro, la tierra donde fueron esclavizados sus hijos. ¿Cómo puede ser que viviera los mejores años de su vida allí, habiendo tantos otros lugares?
1
La respuesta que se da generalmente es que al final de su muy dura vida Iaacov tuvo la alegría de ver a su familia unida, con amor y fraternidad entre Iosef y sus hermanos. Éste ciertamente no fue el caso cuando vivían en la Tierra Santa; parecería implicar, como escribió Najmánides
en su epístola desde la Tierra Santa: “Cuanto más sagrado, más se destruye”, la rivalidad y el ímpetu por pelear y discutir era mucho más fuerte en la Tierra Santa que en Egipto.
 
 
LAS CHISPAS RECOLECTADAS AGREGAN VIDA
Desde una perspectiva interior, si observamos el último verso de la parashá de esta semana:
“Israel se asentó en la tierra de Egipto, en la tierra de Goshen, y se establecieron allí y fueron fructíferos y se multiplicaron grandemente”, 2 encontramos que su valor numérico es 2794 = 11 . 254. Entonces, como el verso contiene exactamente 11 palabras, el valor promedio de cada palabra es 254, el valor exacto de la frase principal de la parashá: ”¡Iosef aún vive!” 3 ( ??? ???? ?? , od Iosef Jai ) Las palabras exclamadas por Iaacov cuando recibió por primera vez noticias de su hijo después de 22 años.
Interpretadas superficialmente las palabras “Iosef aún vive” se refieren a que Iosef “todavía”
vive físicamente, pero interiormente se refiere a que Iosef “aún” ( ??? , od ). En hebreo esta palabra tiene varios significados, de los cuales el más importante para nuestro propósito es “más”. Con estas palabras Iaacov estaba aludiendo a las chispas que Iosef había recolectado, el “más” que él había agregado a la divinidad durante su estancia en Egipto. Iosef tiene la habilidad especial de identificar, recolectar y elevar las chispas de divinidad que estaban atrapadas incluso en Egipto, la tierra más impura de todas. Y las había recolectado en una cantidad increíble, como los granos de arena de la playa.
La elevación de las chispas que realizó Iosef en Egipto fue la concreción de la profecía hecha por su madre Rajel cuando él nació. En su visión profética Rajel lo llamó Iosef, explicando
“Dios me otorgará otro hijo” 4. El poder de Iosef es otorgar a su madre Rajel, un símbolo de la esfera de lo sagrado, “un hijo adicional” colectando lo que previamente había sido devorado por el “otro lado” de la santidad - sitra ájara - (el sentimiento de que uno es otro, que uno está desconectado del Todo, de Dios) y las llevó hacia el lado de la santidad. Iosef siempre logró “extraer lo precioso de aquello que lo había devorado” 5, tomando al otro que está distante de la divinidad y transformándolo en “un hijo adicional”. Más aún, la extraordinaria fertilidad de los hijos de Israel en Egipto fue el resultado y la consecuencia de que Iosef había recolectado las chispas de divinidad en Egipto. Por cierto, como está escrito en la Tora “estos son los descendientes de Iaacov, Iosef…” 6 o sea que todos los descendientes de Iaacov a través de las
generaciones son debidos a Iosef.
 
 
 

La Vaca Perfectamente Roja de Moisés

En el principio de esta porción de la Toráh, Di-s le ordena a Moisés "…y el pueblo judío tomará para ti una vaca completamente roja". Explican nuestros sabios que todas las vacas rojas que se prepararon estaban relacionadas directamente con Moisés.

De todas maneras esta vaca es una paradoja: purifica al impuro e impurifica al puro. El rey Salomón, quien fue el más sabio de todos los hombres, llegó a comprender la razón espiritual profunda de todos los mandamientos, excepto la paradoja de la vaca roja. En Eclesiastés escribe sobre esto: "Pensé que era sabio, pero veo que la sabiduría está lejos de mi".

Moisés fue la única persona que sí la comprendió. Di-s en un acto de gracia, le reveló este secreto exclusivamente a él, haciendo que esta ordenanza se relacione con Moisés más que con cualquier otra figura, por eso también es llamada la vaca de Moisés.


(La palabra hebrea para "vaca", paráh, también significa ser fructifero y multiplicarse. Más que cualquier otro animal, la vaca se relaciona con la procreación.)


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La Vaca Completamente Roja y Eva



La vaca roja es la potente esencia de vida que viene a purificar el contacto espiritual y físico con la muerte. Por eso se asocia con Eva (Javáh), quien fue la responsable de traer la muerte al mundo.

El nombre que tenía que haber tenido Eva era Jaiah, que se escribe jet (letra que representa la pulsación de la vida), iud y hei. Jaiah significa "alma viviente" y representa la vida eterna. Luego del pecado, Adam la llamó Javáh, jet-vav-hei, que significa "madre de la vida mortal". (La vav en Eva alude a la serpiente, llamada jivia en arameo.)

El color rojo es el de la sangre y de la vida misma. La vaca completamente roja representa la vida y la procreación eternas y consumadas. La forma femenina de la palabra hebrea para "roja" utilizada en aquí es adumáh. Estas letras forman la palabra Adam más una hei al final que denota femineidad, el alma gemela femenina de Adam, Eva.

Cuando meditamos acerca del rojo de esta vaca, nos conectamos con el alma de Eva antes del pecado original, cuando aún se llamaba Jaiah, En el futuro, cuando el mundo sea purificado del toque de la muerte, el nombre de Javáh será nuevamente Jaiah.

 
 
 




La Vaca Completamente Roja y Saráh

El pecado más severo de la historia del pueblo judío fue el pecado del Becerro de Oro. Explican nuestros sabios que la vaca roja es el único mandamiento que expía por él.

La imagen de la vaca roja es la de la vaca madre que viene a limpiar la suciedad que dejó el pecado y la impureza de su becerro dorado. A este respecto, la vaca roja es asociada con la maternidad, representada por las matriarcas, y en particular se relaciona con la más grande de ellas, Saráh.

Rashi explica que en la inauguración del Tabernáculo, los príncipes de cada tribu trajeron sacrificios de vacas, carneros y ovejas. Las vacas corresponden a Abraham, los carneros a Itzjak y las ovejas a Iacov. Por eso Saráh, la esposa de Abraham y alma gemela, también corresponde a la vaca y representa la rectificación del pecado del becerro de oro.

El pecado original de Adán y Eva es como el pecado colectivo del pueblo judío con el becerro de oro. Como tal, cuando rectifica el pecado del becerro, Saráh esta rectificando el modelo original de la madre de toda la humanidad, Eva.

La palabra hebrea para "consumado" es temimah. Los patriarcas iban con sinceridad consumada, temimut, con Dios. El valor numérico de esta palabra es 495, y el de Sarah es 505, juntos suman 1000, que es el número más perfecto y consumado.

La conexión Interior de Sarah con la Vaca Roja

Una hermosa historia ilustra esta conexión. Rabí Najum de Chernobil fue uno de los grandes tzadikim que vivieron hace aproximadamente 250 años, el autor del libro "Maor Einaim". Fue discípulo del Baal Shem Tov y de su sucesor el Maguid de Meseritch. El Rebe de Lubavitch cita una frase de su libro donde afirma que todo judío tiene una chispa del Mashíaj, una chispa de vida eterna.

Dedicó una gran parte del trabajo de su vida a redimir prisioneros judíos. En aquellos días, si un judío no podía pagar sus deudas al señor del lugar, a menudo era arrojado sin misericordia al calabozo o a un pozo, a veces hasta con su familia entera. Rabí Nojum colectaba dinero para redimir a estos infortunados, salvándolos de una muerte segura.

Nuestros sabios dicen que hay dos mandamientos que son llamados "mitzvot grandes". El primero es el de procrear, y el segundo el de redimir al judío en prisión. Cuando lo redime, salvando su vida, es como si diera nacimiento a su alma.

Llego a suceder que rabí Nojum también fue apresado. Cada día debía sobornar a su guardia para que lo deje salir del pozo por un corto tiempo para rezar y sumergirse en la mikveh.

Un día, sucedió que no soborno al carcelero. Explico que no necesitaba hacerlo porque ese mismo día iba a ser liberado. Cuando le preguntaron cómo lo supo, contó que esa noche Saráh había venido a él en un sueño.

Le pregunto a Saráh que había hecho para merecer ser arrojado a un pozo, a lo que esta le respondió que era porque se había dedicado toda su vida a redimir cautivos. Era necesario que experimentara el sabor amargo del cautiverio para que pueda comprender en forma consumada la situación y entonces dedicarse a esa mitzváh de una manera aún más perfecta.

Cuando una persona comprende por qué Di-s lo ha colocado en una situación determinada, esto lo libera de la situación. Entonces, tan pronto como Rabí Najum comprendió la razón de su encarcelamiento, supo que iba a ser liberado ese mismo día.

Fue especialmente Saráh la que apareció en el sueño; ella está relacionada esencialmente con la importante lección que quiso impartir al tzadik: para poder hacer algo de una manera consumada, uno debe probarlo. Este es el secreto de la existencia de la muerte en el mundo y por qué la figura materna de la vaca roja viene a purificar de su contacto.

El propósito del pueblo judío es rectificar el pecado original, redimiendo de la muerte a toda la humanidad. Saráh nos enseña que para rectificar la muerte, primero debemos probarla. La propia Saráh fue la primera persona judía que experimentó la muerte, cuando se enteró que iban a sacrificar a Itzjak. Al rectificar a Eva, su propósito en la vida es purificar y rectificar la muerte y transformarla en vida eterna.

Si el pueblo judío no hubiera pecado con el becerro del oro, hubiera merecido la vida eterna. Saráh, quien simboliza la vida perfecta y consumada, el rojo de la vaca, rectifica ese pecado con el 1000 consumado de su nombre con temimah.

Así como Moisés recibió las 1000 luces consumadas de la Toráh en el Monte Sinai, también Saráh lo hizo a través del secreto de rectificar el toque de la muerte, dotando a sus hijos con la vida eterna.

 

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lunes, 1 de abril de 2013

"CONGRESO DEREJ JAIM" por Rav Ginsburgh


MOVIMIENTO

DEREJ JAIM
 
 
Este Pesaj debemos tener en mente que todos somos una gran familia y toda la humanidad recibirá al Mashíaj. Esto en virtud de la mentalidad de Ima, que te lleva ser responsable de cumplir los preceptos personales y cuidarte de no trasgredirlos. Pero hay algo superior a eso, la mentalidad de Aba, respetar las leyes entre el hombre y Dios, que nos llevan a ser responsables de la comunidad, de la sociedad, entregarnos y anularnos al servicio de los demás, como el soldado, como un funcionario verdadero, como el Rey de Israel. Dios creó todo para Su placer, los preceptos personales le dan placer individual, la responsabilidad por la sociedad le da un placer general inmenso y que rompe todas las barreras. Haz todo por el placer de Dios.
 
 
TEXTO DE LA CONFERENCIA DEL RABINO GINSBURGH
 
 
Invitamos a Dadi Ben Ami a cantar.
Hoy es el cumpleaños del Rebe Najman de Breslev, pero ahora a la noche ya es el 2 de Nisan, día del aniversario del fallecimiento del Rebe Rashab, por eso es una buena oportunidad para conectar a ambos tzadkim.
Lejaim, lejaim. Jodesh tov, buen mes, mes de redención, mes de milagros de milagros.
El movimiento se llama “Derej Jaim”, “El Camino de Vida”, basado en el verso:
"כי נר מצוה ותורה אור ודרך חיים תוכחות מוסר"
“Porque el precepto es la vela y la Torá luz, y el camino de la vida las advertencias morales”. [Proverbios 6:23]
Es la única vez que figura en el Tanaj la expresión “derej Jaim”. “El precepto es la vela” se refiere al cumplimiento de los preceptos, luego está la luz de la Torá, de acuerdo al orden de “haremos y escucharemos”. Primero la vela de los preceptos y luego la luz de la Torá. Pero si la persona trasgrede la Torá y los preceptos “no todo está perdido”. Porque aunque Dios creó el mundo con la cualidad del juicio, sólo Torá y preceptos, vio que el mundo no se podía sostener y entonces agregó la cualidad de misericordia, y siempre se puede hacer teshuvá. Teshuvá Superior, teshuvá inferior, la teshuvá expía por todo, nada se resiste a la teshuvá.
Existe el musar, la moral, como está dicho “el camino de la vida son las advertencias de la moral”, pero ante todo son enseñanzas intelectuales, se deben comprender. Entonces, de aquí aprendemos que “derej Jaim” es un movimiento de Teshuvá, de la cualidad de misericordia de Hashem, que está por encima de la Torá y los preceptos, de “el precepto es la vela y la Torá luz”.
Es decir, la teshuvá del “camino de vida” puede reparar toda imperfección que se haya hecho en la observancia de la Torá y los preceptos, renovar la Torá y los preceptos. Lo que más esperamos del Mashíaj en el mes de la Redención, el mes de Nisán, es que revele una “Torá nueva”. El Mashíaj renovará la Torá, revelará su faceta esencial, por el mérito y la fuerza de la teshuvá. Por eso el Rambam decreta que “al final Israel hará teshuvá al final de su exilio e inmediatamente son redimidos”. “Si cuidaran Israel dos Shabatot”, dos teshuvot, teshuvá superior y teshuvá inferior, e “inmediatamente son redimidos”.
Rectificación de “El Camino de los Pecadores”
Así como está escrito una sola vez en el Tanaj “derej Jaim”, דרך חיים , en el primer capítulo de los salmos aparece una expresión similar, pero opuesta [“este frente al otro hizo Dios”], que tiene exactamente la misma guematria: “derej jotim”, דרך חטאים , “el camino de los pecadores”, si unimos la ט y la א de חטאים , “pecadores” se transforma en la י de חיים , “vida”. La misma guematria pero el significado opuesto, porque el camino de vida viene a reparar el camino de los pecadores, “dichoso el hombre que no va de acuerdo al consejo de los malvados y el en camino de los pecadores no se paró y en el sillón de los burlones no se sentó”. Así pues, por más que nos identifiquemos con el sendero de la vida, tenemos que saber que por el otro lado hay un camino de los pecadores, de los transgresores que hay que rectificar. Esto refuerza la idea de que “Derej Jaim” es un movimiento de teshuvá, la teshuvá general del pueblo de Israel y de toda la humanidad, de toda persona en su calidad de ser humano.
La ofrenda de fuego enmienda los pensamientos inapropiados
En un año simple, como por ejemplo este, rosh Jodesh Nisán está ligado a la parashá Vaikrá, Levítico. Comenzamos un nuevo libro de la Torá llamado “Torat Cohanim”, “y ustedes serán para Mi un reinado de sacerdotes y un pueblo sagrado”, todo el pueblo de Israel es “reino de sacerdotes. Y allí se encuentra la primera mitzvá dirigida al “adam”: “Una hombre que ofrenda de ustedes una ofrenda a Dios… si una ofrenda de fuego será su ofrenda”. La palabra “su ofrenda” קרבנו , korvanó, que se repite varias veces y esta es la primera vez, suma igual que Mashíaj, משיח . Todos los sacrificios en general se refieren a la teshuvá, como explicaremos, todo “camino de vida”, toda Torát cohanim, y el “adam” mismo que trae su ofrenda de fuego, que se “incluye en Havaiá” no es la excepción. Es sabido que la ofrenda de fuego (עולה ; olá) expía por los preceptos positivos, pero como dice Rashi, el jidush-novedad, como lo explica Rabí Shimón Bar Iojai en la Guemará, es que expía los pensamientos inapropiados, הרהור הלב , hirhur halev, dentro del hombre, por lo que piensa en secreto en su corazón. Rabi Levi en la Guemará dice que la enseñanza de Rashbi está basada en un verso textual [Iejezkel 20:32-3]
"והעֹלָה על רוחכם היו לא תהיה אשר אתם אֹמרים נהיה כגוים כמשפחות הארצות לשרת עץ ואבן. חי אני נאֻם אדני הוי' אם לא ביד חזקה ובזרוע נטויה ובחמה שפוכה אמלוך עליכם"
“Y no ha de subir a vuestro pensamiento de ninguna manera que digan: seremos como los [otros] pueblos, como las familias de otras tierras que sirven a la madera y la piedra. Vivo Yo, dice Dios el Señor, si no con mano fuerte y con brazo extendido y con derramada indignación reinare sobre vosotros.”
Dicen los sabios que este verso viene a revelar qué queridos somos para Dios, que no importa lo que pensemos, Hashem reinará sobre nosotros de todas maneras (y al final se cumplirá “y será Havaiá rey sobre toda la tierra y en ese día será Havaiá uno y Su Nombre uno”).

continuará.


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viernes, 29 de marzo de 2013

LA RENOVACIÓN por el Rav Itzjak Ginsburgh

MES DE IAR – LA BÚSQUEDA DEL TESORO

El mes de Iar se encuentra entre dos regalim , Pesaj en Nisan el mes anterior y Shavuot que festejaremos el próximo mes de Sivan. Ambas festividades están separadas por 49 días, exactamente siete semanas. Este intervalo de tiempo constituye una época muy significativa para el judaísmo: Sefirat haOmer o la Cuenta del Omer.

Iar es el mes judío que está “incluido” completamente dentro de esta cuenta y por eso es la más impregnada por sus ricos y variados matices. Meditemos acerca del significado de este mes estudiando el significado espiritual de la Sefirat haOmer .

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LA CUENTA DEL OMER EN LA TIERRA Y EN EL CIELO por el Rav Itzjak Ginsburgh

A primera vista contar el omer es una tarea de lo más sencilla; en efecto cada noche después de la salida de las estrellas, bendecimos de la siguiente manera: Baruj atá Hashem Elokeinu Melej Haolam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al Sefirat haOmer, que podríamos traducir como: “Bendito eres Tú Hashem Elokeinu Rey del Mundo que nos santificó con tus preceptos y nos ordenó la Cuenta del Omer.”

Luego decimos: “Hoy es el día uno del Omer”, la noche siguiente “dos días…”, luego “tres días…” y así sucesivamente, hasta llegar a 49 días.

Pero por supuesto podemos involucrarnos en esta tarea de una manera más interesante y productiva agregándole algunas cosas. Si miramos un poco más intensamente, vemos que la cuenta del omer tiene dos significados, uno terrenal y otro espiritual, análogos a los de Pesaj y Shavuot.

En el plano terrenal, sefirat haomer es la época de la cosecha que se extiende desde Pesaj, la Fiesta de la Primavera, cuando desde el día siguiente a la festividad de las matzot se comienza a levantar la cosecha, hasta Shavuot, la Fiesta de las Primicias” en que se llevan al Beit HaMikdash los bikurim , las primicias de los productos cosechados de la tierra.

Desde el punto de vista espiritual, la sefirat haomer une a Pesaj, la “Festividad de la Libertad” (en la cual el Pueblo de Israel se libera de la esclavitud de Mitzraim, como se denomina en hebreo al antiguo Egipto y cuya traducción sería “estrecheces”) con Shavuot, la “Festividad de la Entrega de la Torá”, que conmemora el momento en que el Pueblo de Israel se plantó al pie del monte Sinaí y tuvo el mérito de que su Creador se les revele por primera vez como pueblo.

OBTENER LA LIBERTAD EN ARAS DE UN OBJEIVO SUPERIOR

¿Cuál es el significado de esta transición de una libertad recién adquirida a la entrega de la Torá? Sencillamente, este proceso nos viene a enseñar que no es suficiente salir de la esclavitud y la opresión para conseguir la verdadera independencia. La salida de Mitzraim es como salir del vientre materno, cuando recién empieza el proceso de crecer verdaderamente y desarrollarse hasta lograr reconocer y tomar conciencia de nuestro origen Divino. Año tras año volvemos a reproducir este proceso para pasar por él una y otra vez, pero cada vez desde a un nivel más elevado.

Cada año debemos nacer, crecer y hacernos merecedores de una “Torá Nueva” adecuada a nuestro nuevo grado, y por eso dedicamos la época del omer para procurar la enmienda de nuestro comportamiento y nuestras cualidades espirituales.

Entonces, la sefirá no es simplemente la cuenta de los días, sino también un proceso progresivo de introspección y examen de las cualidades del alma. En ese contexto nos concentramos cada día en una cualidad diferente y tratamos de perfeccionarla, según el orden de las sefirot tal como figuran en el Árbol de la Vida, una por semana, inter incluyendo cada día cada sefirá en la sefirá de la semana, como ya conocemos.

PEDIR Y BUSCAR

Para entender con más profundidad cómo se puede utilizar este conteo como herramienta de crecimiento espiritual, meditemos en algunos versos del Libro de Proverbios del rey Shlomoh que aluden a nuestra época de la sefirá: (Proverbios II, 3-4)

“…Im laBiná tikrá, latvunah titen koleja.

Im tevakshena jacasef vejamatmonim tajpesena.

Az tavín irat Hashem…”

“Si has de convocar al entendimiento, presta tu voz a la inteligencia.

Si lo pides como al dinero y como tesoros lo buscas.

Entonces entenderás lo que es el temor a Hashem… “

¿Qué es la biná -el entendimiento- y cuál es su conexión con sefirathaomer? El entendimiento es la sabiduría profunda e interna del corazón. Es la verdad que el corazón conoce en su interior pero no se revela en la superficie.

La Cabalá habla acerca de los Jamishím Shaarei Biná, “los Cincuenta Portales de la Sabiduría”, cincuenta “pasos” espirituales que hay que dar para llegar a adquirir el entendimiento espiritual. La cuenta del omer de 49 días representa justamente esos pasos, agregados al paso cincuenta de Shavuot.

Encontramos otra insinuación en la palabra matmonim, “tesoros”, que se puede separar en mem-tet monim, una alusión a la cuenta de mem tet (de guematria 49) días entre Pesaj y Shavuot. Entonces, la sefirat haomer es una travesía en busca del tesoro oculto del entendimiento.

El segundo verso diferencia entre dos formas de convocar a la Biná, de lograr adquirir entendimiento: el pedido y la búsqueda. La diferencia entre ambos radica en que quien pide está interesado en algo que ya conoce y por eso lo “solicita”, esperando conseguir el objeto que desea. Efectivamente, aquí está pidiendo “dinero”, la clase de valor más conocido y generalmente más solicitado.

No así el que busca, quien está interesado en algo “desconocido” y sale “a buscarlo”. Por lo tanto aquí el objeto buscado incluso está oculto, es un “tesoro” que no se sabe exactamente qué es y donde está escondido.

Entre ambas metáforas, la búsqueda del tesoro es la que más se puede asociar con la cuenta del omer. Pasar revista a las cualidades del alma es como buscar un tesoro, debemos excavar en nuestro interior y descubrir las cualidades buenas que tenemos ocultas. Así nos purificamos y nos hacemos dignos de recibir una abundancia espiritual nueva.

EL VERDADERO SECRETO

Existe una efervescencia en la cultura de hoy en día alrededor de libros y videos pretendiendo enseñar métodos para enriquecerse que hasta ahora estaban guardados celosamente como un secreto para unos pocos elegidos y de repente son descubiertos y revelados públicamente, como por ejemplo la así llamada “ley de la gravedad”. De acuerdo con este método, debemos concentrar nuestra imaginación alrededor de objetos y valores que queremos poseer y de esa manera son atraídos automáticamente hacia nosotros.

El estilo con que son presentadas las cosas en esos libros y videos, hace que se vean revestidos de un atuendo muy espiritual, pero en la práctica se trata de un sistema que “saltea”, evita el esfuerzo en aras de un cambio espiritual verdadero A pesar de la abundancia de ejercicios mentales que propone y del acento que pone en el estado de conciencia del hombre, no se cuestiona para nada quién ese “yo” hacia el que queremos atraer todo, si soy apto o merecedor de todas esas cosas, o si acaso mi pedido purifica y refina de alguna manera mis bajos deseos o los manifiesta y satisface.

En otras palabras, este método deja al corazón con su superficialidad y no llega ni siquiera a rozar la voluntad y deseos interiores.

De acuerdo con la Cabalá toda cosa negativa tiene una raíz espiritual superior a través de la cual se la puede reparar y concretar de manera correcta. La ley de la gravedad no es una excepción: se trata de una versión grosera de la expresión del rey Shlomó tebakshenajakesef , “pídela como al dinero”, que anula la jaf (“como”) comparativa y en vez de entendimiento pide-exige simplemente dinero.

Y de la misma manera, el tikún , la reparación del pedido de dinero es ujematmonim tejapsena , “y como tesoros la buscarás”: en vez de valores visibles hay que desear tesoros interiores y más profundos, y en vez de pedir que lleguen a nosotros, debemos desplazarnos de nuestros lugares y salir en busca de ellos.

Por cierto, lo que puede generar una transición desde un mero pedido de plata material hacia la búsqueda del tesoro interior es justamente la Cuenta del Omer. El refinamiento de las cualidades de forma progresiva no deja nuestras pasiones terrenales en su estado primitivo, sino que ve en cada deseo la cubierta de una demanda espiritual profunda y trata de rastrearla hacia el interior. La Biná , ese entendimiento que conspira contra ese deseo inmaduro es una honda conexión con lo íntimo del corazón que asegura que sus deseos sean cumplidos.

ENCONTRAR EL TESORO

La ilustración de esta idea se encuentra en la estructura im... az… , “si… entonces…”, de los versos citados de Proverbios. Si nos enfocamos en el valor numérico de estas palabras se revela que alef mem (im , 41) más alef zain (az , 8) suma mem tet (49). De acuerdo a esto se puede dividir la cuenta del omer en dos sub etapas: los 41 días iniciales a nivel de im , que dan lugar a lucha interior, planeamiento y preparación y los 8 días finales a nivel de az , en el que implementamos el proyecto que preparamos en la primera parte.

En nuestro caso, el pedido de dinero en sí mismo debemos dejarlo más bien para los días últimos de az , y en cuanto a la búsqueda de los tesoros ocultos dedicamos los días de im para el trabajo interior, después de los cuales llega preparado y maduro el momento de la concreción.

Y el que busca, encuentra!