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sábado, 7 de enero de 2012

El Templo y las Naciones del Mundo

Para poder relacionar estos dos procesos, la destrucción pasada y la futura reconstrucción, necesitamos verlos en el contexto general del objetivo del Pueblo Judío de guiar a la humanidad al amor por la verdad y la paz, acompañando a su vez a los pueblos de todas las naciones a lograr una relación sincera y permanente con el Creador.
En el lenguaje del profeta, es nuestro deber ser “una luz para los pueblos” (Ishaiah 49:6).
Fue con este propósito que el Beit Hamikdash, el Templo, fue construido en Ierushalaim, erigiéndose como el lugar del encuentro entre el pacto que nos conecta con Hashem y nuestra conexión con las naciones del mundo.
Cuando consagró el Templo, el rey Shlomoh oró ante Hashem que sirva no sólo como soporte de nuestra unión con el Todopoderoso, sino también, según sus palabras, para que:
…El extranjero que no pertenezca a Tu pueblo Israel, pero ha venido de una tierra lejana en aras Tu Nombre –porque los hombres oirán acerca de Tu gran Nombre y Tu poderosa mano y Tu brazo extendido- cuando venga y rece hacia este Templo, entonces Te oirá desde los cielos, Tu morada, y harás lo que el extranjero Te pida; entonces todos los pueblos de la tierra conocerán Tu Nombre y Te temerán, como lo hizo Tu pueblo Israel, y sabrán que esta casa que he construido abriga Tu Nombre. (I Reyes 8:41-3)
Entonces, el proceso de destrucción del Templo que en efecto tomó muchos años, tuvo distintas consecuencias. No sólo llevó a la trágica pérdida de nuestra capacidad de cimentar nuestra relación con el Creador, sino que también entorpeció y posiblemente dejó fatalmente anquilosada nuestra capacidad de influenciar a otras naciones con nuestras ideas únicas y nuestro compromiso con la verdad y la paz, tal como está revelado en la Torah.
En este artículo queremos explorar el significado del la conmemoración del diez de Tevet a la luz de nuestro rol de emisarios de Hashem para todas las naciones del mundo.


PARASHAT MIKETZ- "AL FINAL"

NO AVERGONZAR AL PADRE






El Enfoque Cabalístico de las Ciencias Políticas

Liderazgo: Del amor a la Unidad
Cierto jasid dijo una vez que escuchó de boca de Rab Dunin, de bendita memoria, un Jabadnik famoso en Eretz Israel (la Tierra de Israel), que por mucho tiempo creyó que la meta de todo judío era el Ahavat Israel, el amor por cada judío. Pero, cuando pasó el tiempo –sin que nada indique que se hallara envuelto un proceso psicológico de maduración– entendió que la meta es alcanzar Ajdut Israel (la Unión de Israel) y que Ahavat Israel es solo el medio para alcanzar esta meta final. Permitámonos expandir este punto.
Existe una gran diferencia entre ambos conceptos. Todos estamos obligados a cumplir la mitzvá de Ahavat Israel y, como dice el Alter Rebe en el Tania1 “Tanto si uno tiene éxito o no en acercar a una persona a la Torá y a servir a Dios, aun tiene el mérito de amar a su prójimo judío". Pero cuando llega al Ajdut Israel, la unión del pueblo judío, tiene que haber un punto primordial, un punto central alrededor del cual gira todo. En otras palabras, la unidad puede ser alcanzada sólo cuando existe alguna luz, alguna idea acerca de qué gente está unida.
Meditando sobre el monoteísmo
Esto lo vemos en la forma en que se entiende la palabra "uno" ( אֶחָד ), la palabra final y la meta del Shemá, la aseveración esencial de la fe judía. Se da por entendido que las letras de esta palabra aluden a la unidad de Dios: que Él es uno, esto constituye la primera letra א cuyo valor es 1; en los siete firmamentos y la tierra, constituye la segunda letra, ח , cuyo valor es 8; y que Él es uno en los 4 puntos cardinales, constituye la cuarta letra y final, ד , cuyo valor es 4. Incluso el estado de unidad más global y absoluto que es la unicidad de Dios, aún para que esto nos capture, debemos llenarlo con algo de contenido.
Una lección acerca al amor de Abraham
Lo que queremos explicar es que el amor simplemente no es suficiente. Observemos por ejemplo a Abraham. Sabemos que dedicó su vida a difundir el monoteísmo – la fe en la unidad, que Dios es uno. Para esto abrió su tienda a todo viajero, lo que constituye un tremendo amor por la humanidad sin ninguna medida. En realidad, la conducta de Abraham es el mayor ejemplo del amor por el hombre que jamás se haya visto. Daba a los viajantes todo lo que pudiese necesitar, comida, una cama para descansar, incluso dinero para el viaje.
Pero había un propósito para todo esto. Al final de la comida, Abraham pedía a sus huéspedes que bendigan al Todopoderoso, y si su invitado se rehusaba, por la razón que fuere, Abraham se comportaba contra su propia naturaleza amorosa diciendo "Si tú no bendices al Dios único, la fuente de todo lo que recibiste, deberás pagarme por mi hospitalidad". Esto es buscar la unidad; así es como Abraham trabajaba en pos de la unidad humana bajo la fe en un sólo Dios.
Esto es lo que separaba a aquellos que veían a Abraham simplemente como individuo amable y caritativo, y aquellos que querían bendecir a Dios, juntarse a él, y uniéndose a él en derredor del punto focal central de la unicidad de Dios. Estos más tarde se transformarían en conversos, que la Torá los describe como "la almas que ellos [Abraham y Sará] hicieron en Jarán". Ciertamente el mensaje es claro. El punto inicial es el amor, pero la meta es alcanzar la unidad, basada en una fe rectificada.
La Unidad Judía Requiere un Rey
Ahora, yendo un paso adelante, no es suficiente solo tener alguna idea o algún contenido como punto focal. Para lograr la unidad verdaderamente debe haber alguien que establezca el contenido que servirá como punto focal. En otras palabras, es necesario un rey. En la tercera parte de su Guía de los Perplejos, Maimónides trata acerca de las varias razones lógicas que hay detrás de las mitzvot de la Torá. Se ocupa del motivo de que la Torá no establece explícitamente que el Templo Sagrado deba ser construido en el Monte Moriá, aunque su ubicación era bien conocida por Moshé Rabeinu y los otros líderes de otras generaciones, como el lugar donde Abraham llevó a Itzjak para ser sacrificado.
Escribe que la razón más fuerte para dejar implícita la ubicación en el Pentateuco era prevenir que las tribus discutieran y se dividieran por la posesión del Monte Moriá. Consecuentemente, escribe Maimónides, "la orden de construir el Templo Sagrado está condicionada a que primero designen un rey, así el poder estaría en manos de un sólo individuo y de esa manera no habría guerra entre hermanos, como cuando fue establecido el sacerdocio2". Maimónides dice que sólo gracias al rey puede haber unidad y paz entre los judíos. Esto puede sonar como algo simple y obvio, pero aparentemente hay que ser un gran filósofo como Maimónides para establecerlo.
Las democracias pueden ser amorosas y pluralistas, pero la unidad necesita designar un rey. Al observar estas dos palabras, “amor” ( אהבה , ahavá) y unidad ( אחדות , ajdut) numéricamente, hallaremos que su promedio es 216, el valor de "miedo" o "temor" ( יראה , irá). Podemos interpretar esto como que el común denominador del amor y la unidad es el temor. Cuando al Torá nos ordena nombrar un rey, estipula que el rey debe ser tratado de tal manera que tengamos temor y miedo de él. Aún así, como exploraremos en un próximo artículo, el rey está capacitado para producir el mensaje unificador para el pueblo judío sólo debido a su propio tremendo amor por cada judío. Analizaremos este tema más adelante en un próximo artículo.
Democracia en Israel
El sistema político que adoptó el moderno estado de Israel es la democracia, y esta es la razón por la que todo se desmorona y absolutamente no hay unidad, porque al final no hay un rey ni liderazgo, y consecuentemente no hay un contenido real en el que todos podamos concentrarnos y unificarnos en torno suyo. El Baal Shem Tov dice muy severamente que cada comunidad debe nombrar un líder, alguien que los conduzca. Y si no lo hace, entonces Dios libre, el samej mem (la inclinación al mal) mismo se convierte en su cabeza.
En definitiva, el amor y la unidad deben venir en juntos. Esto es similar a la unificación que experimenta la persona cuando estudia Torá, en donde la Torá lo rodea y lo llena al mismo tiempo3. Amor es el medio ambiente, la atmósfera que nos envuelve. La gente naturalmente se dirige y es atraída por una atmósfera de amor. Y entonces esas mismas personas están unidas cuando encuentran el punto focal alrededor del cual pueden unirse.
De esta manera, podemos decir también que el amor es como todos los preceptos (incluyendo el estudio de la Torá). Todas las mitzvot están descriptas en la Cabalá como una luz abarcadora. Pero, la unidad es como entender verdaderamente la dimensión interior de la Torá, encontrar el punto central en derredor del cual todos podemos unirnos.
(Basado en un farbrengen efectuado en Shabbat, Rosh Jodesh Shevat, 5767 – Ramat Aviv)
1 Capítulo 32
2 Guía de los Perplejos III:45.
3 Ver Tania cap. 5.

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TOP SECRET - Cabalá y Jasidut: Vino y Aceite

Los Secretos de la Torá tienen una conexión con el vino y el aceite. El vino alude a los “secretos de la Torá”, razín en arameo, y el aceite a los “secretos de los secretos de la Torá”, razín de razín . ¿Cuál es la diferencia entre los dos?

Los secretos de la Torá se refieren a las enseñanzas del Arizal, Rabi Itzjak Luria, el santo cabalista que vivió en Safed hace más de 400 años. Su Cabalá describe los secretos que tuvieron lugar luego que Dios contrajo Su luz infinita (el tzimtzum ). El secreto de los secretos de la Torá se refieren a las enseñanzas del Baal Shem Tov y sus estudiantes, cuyas enseñanzas jasídicas llegan hasta más allá de la contracción y se dirige a los niveles de la realidad que existieron antes de ella, es decir, la luz infinita de Dios tal como se revelaba antes de la contracción.

Aunque esta explicación de la diferencia entre el vino y el aceite de la Torá, entre Cabalá y Jasidut, es técnicamente correcta, no es muy reveladora para aquellos que no tienen el conocimiento profundo de la Cabalá que se necesita para apreciarlo. Entonces vayamos a Jánuca para que consigamos una explicación más instructiva.

Secreto y Alto Secreto

La gente tiene dos tipos de secretos. Primero están los secretos personales, que pueden ser eventos o acciones que la persona oculta por vergüenza y que serán confesados sólo antes de partir de este mundo. O pueden ser las acciones buenas e importantes que uno ha realizado en la vida, o los dulces sentimientos que tiene en su corazón, como el amor y el temor que poseemos, de los cuales dice la Torá que deben ser “ocultos para Havaiá nuestro Dios”. 1 A veces los secretos personales se refieren a eventos que ocurrieron en la niñez, que nosotros conocemos, pero están aquellos que son de tiempo en que estuvimos en el vientre materno; estos están ocultos incluso de nuestra conciencia, y cuánto más todavía aquellos de encarnaciones previas. Acerca de estos tipos de secretos personales dicen los sabios que “cuando entre el vino, salen los secretos” 2 Los secretos personales pueden revelarse si tomamos suficiente vino, por eso están conectados con el vino. El vino alude a partzuf ima , el principio madre en Cabalá. “La mente de la Madre, o sea con la misericordia de la madre, que se ocupa y cría al niño, y conserva todos los secretos del niño.

Pero hay también un nivel de secreto mucho superior, el secreto de los secretos, que son llamados “alto secreto”. Son como los secretos militares, que deben ser guardados con todas nuestras fuerzas porque involucran asuntos de vida o muerte. Cuando una persona sabe un secreto militar, debe llegar al auto sacrificio para guardarlo. Pero, así como los secretos personales están ligados al vino o sea de consumo personal, los secretos militares tienen que ver con el aceite, que es una fuente de energía, una parte de la infraestructura de la sociedad, y así como todos los recursos energéticos se mantiene a nivel público, proveyendo combustible para todos.

El Alto Secreto de las Velas de Jánuca

Jánuca es la festividad de la luz y el aceite, y era la favorita del Baal Shem Tov. Durante Jánuca, las velas de aceite de nuestra menorá revelan el alto secreto militar, el secreto de los secretos de cómo los Hasmoneos, que eran pocos y débiles, lograron la victoria sobre una enorme cantidad de poderosos griegos y sus partidarios helenizados. El secreto de la victoria está por supuesto en el espíritu y la repercusión en nuestra época. Las treinta y seis luminarias que encendemos en Jánuca se asocian con las historias de los treinta y seis tzadikim, los justos por cuyo mérito el mundo existe. Uno podría pensar que las historias acerca de los tzadikim son secretos personales, que revelan la forma en que cada uno de ellos ejercita sus atributos de amor y temor para servir a Dios. Sin embargo, en realidad las llamas intentan revelar los secretos militares del tzadik, sus tácticas para ganar la guerra contra el exilio y traer la redención final.

Algunos tzadikim tienen también secretos personales, historias que nos cuentan cómo llevaron a cabo su rectificación personal, que se relaciona al alma tal como existe después de la contracción, un secreto personal revela la raíz del alma en el Hombre Primordial ( Adam Kadmón ). Pero los tzadikim discípulos del Baal Shem Tov, no dedicaron sus vidas a su rectificación personal, sino a realizar acciones en aras de todo el pueblo judío, acciones que lleven al tikún olam (la rectificación del mundo) bajo dominio del Todopoderoso.

Uno de los secretos militares que llegan hasta nosotros por los maestros jasídicos es que debemos desear entregar toda nuestra parte en el Mundo por Venir para hacer un acto de bondad a incluso un solo judío. La devoción de los actos de benevolencia a este nivel es un alto secreto militar utilizado por Tzivot Hashem, los ejércitos de Dios, que deben entregarse unos a otros como los soldados en el campo de batalla.

En concordancia con la distinción de la que hablamos entre el vino y el aceite, los secretos personales pertenecen a la rectificación individual, que provienen desde antes de la contracción, los secretos militares que se refieren a la redención de todo el pueblo judío. La revelación de estos secretos militares enseñados por nuestro maestro el Baal Shem Tov y explicados por los maestros jasídicos es como el rey que dilapida sus tesoros más apreciados en la época de guerra para forzar la victoria. 3

Los Secretos Militares en los Sueños del Faraón

Nuestra parashá de la semana Miketz se lee siempre en Jánuca, y los secretos militares también juegan en ella un rol muy importante. Todos los consejeros del Faraón interpretaron sus sueños como una revelación de un secreto personal (siete hijas, etc.) Sólo Iosef el tzadik pudo interpretarlos como una revelación de un secreto militar, una interpretación que afectó a todo Egipto, no sólo al Faraón personalmente. Existe una pregunta bien conocida acerca de la aparente jutzpá (irreverencia) de Iosef al ofrecerle al Faraón su consejo adicional de cómo prepararse para la inminente hambruna. 4 De acuerdo a nuestra presente discusión, la razón de esto es que revelar el secreto miliar encerrado en el sueño del Faraón, requirió de Iosef asumir un rol de liderazgo. Conocer los secretos militares eleva al individuo privado a la raíz de su alma antes de la contracción, requiriendo de él la toma de responsabilidad y actuar. Más aun, aunque de acuerdo a las leyes de Egipto, un esclavo estaba vedado de poder político, una vez que Iosef hubo revelado el secreto militar y se volvió indispensable para los planes de emergencia de Egipto, esta restricción fue cancelada.

El Olvido del Ministro del Vino

Ahora podemos entender más profundamente por qué Iosef tenía que ser olvidado por el ministro de la bebida del Faraón. Este personaje era el responsable del vino del Faraón, que ahora sabemos que representa los secretos personales. Si Iosef hubiera sido traído al Faraón gracias a él, hubiera estado limitado a revelar sólo secretos personales, específicamente sus propios secretos personales como un hombre secuestrado de la tierra de los hebreos, un hombre inocente puesto en prisión. Pero no hubiera sido capaz de revelar su origen superior antes de la contracción, el hombre destinado a salvar a Egipto, el mayor secreto militar del Faraón. Por cierto, cuando eventualmente Iosef viene ante el Faraón para interpretar su sueño, no se mencionan sus propios secretos personales, son olvidados completamente y en cambio Iosef se transforma en la voz para las palabras de Dios.

Finalmente, el valor del “secreto militar” ( sod tzvaí ) tiene el mismo valor numérico que las tremendamente importantes tres primeras palabras de los Diez Mandamientos, “Yo soy Havaiá tu Dios” 5 ( Anoji Hashem Elokeja ). Es también igual a las palabras “Abre mis ojos” 6 ( Gal Einai ), con las que comienza nuestra plegaria a Dios “Abre mis ojos para que pueda ver las maravillas de Tu Torá”.

Que tengamos el mérito de revelar el alto secreto, los secretos militares de la Torá que nos indique cómo influenciar a todos nuestros hermanos y hermanas para retornar a Dios como una preparación para la redención completa y final. (de la clase brindada en la primera vela de Jánuca, 5769, por el Rabino Itzjak Ginsburgh)
 
 

PARASHAT VAIGASH - "Y SE PRESENTÓ"

"MI PADRE AUN VIVE"

"NO HACER SUFRIR AL PADRE"



En la parashat Vaigash, Iosef el justo se confiesa a sus hermanos. Está escrito así: “Bereshit 45:3”.
ויאמר יוסף אל אחיו, אני יוסף, העוד אבי חי? ולא יכלו אחיו לענות אותו כי נבהלו מפניו".
“Vaiomer Iosef el ejav: ‘Ani Iosef, hod abí jai?’ Velo iajlú ejav laanot otó kinivalú mipanaiv”
“Y dijo Iosef a sus hermanos: ‘Yo soy Iosef, mi padre vive aun?’ Y no pudieron sus hermanos contestarle, porque se asustaron frente a él”.
Sobre este verso dijeron los sabios: “’Y no pudieron…’. Rabí Eleazar cuando llegaba a este verso lloraba”. Estallaba en llanto al leer este verso. “Dijo: ‘Y si por el reproche de un hombre de carne y hueso, como está escrito “Y no pudieron sus hermanos contestarle, porque se asustaron frente a él”, ¡por el reproche de El Santo Bendito Es, cuánto más!
Si aquí, frente a un hombre de carne y hueso, cuando Iosef reprende a sus hermanos, no pudieron permanecer frente suyo porque se asustaron, ¿qué será el día del Gran Juicio, cuando El Santo bendito Es nos amoneste por lo que hicimos en este mundo?! ¿Cuánto más? Justamente por eso al llegar a este verso lloraba.
Hay un Midrash igual pero con otro estilo, con un lenguaje diferente. Está escrito así: “Pobre de nosotros el Día del Juicio, pobre de nosotros el día de la amonestación. Iosef era el más pequeño de entre las tribus, y no pudieron soportar su reprimenda, como está escrito: ‘Y no pudieron sus hermanos contestarle, porque se asustaron frente suyo’. Y cuando venga El Santo bendito Es, y amoneste a cada uno, cuánto más todavía.”
Preguntan los comentaristas ¿Exactamente dónde hay aquí una amonestación? Sólo veo que Iosef se revela y pregunta si “mi padre vive aun”. ¿Dónde los está amonestando? Porque está claro que los sabios ven aquí una amonestación, como la amonestación del Santo bendito Es, que nos amonestará al final de los días, en el mundo por venir. ¿Dónde está escrito que los amonestó?
Explican los comentaristas que las tres palabras od abí jai, “mi padre aun vive”, aparentemente son completamente innecesarias, porque le acaban de decir, como estudiamos la semana anterior, que “Paz a tu siervo nuestro padre, todavía vive”. Que todavía vive. Entonces ¿Qué es esta pregunta simple? ¿Acaso no sabe que vive?! Por eso los comentaristas dicen que esta pregunta es retórica: con todo el pesar que le ocasionaron a nuestro padre con la venta, es sorprendente que todavía viva. ¿Cómo es posible que papá todavía viva, después de todo el sufrimiento que se infringió aquí?! Entonces, verdaderamente no hay un reproche más grande que este.
Y entonces, frente a la reprimenda de Iosef, el más pequeño entre todas las tribus, no pudieron enfrentarlo porque por el susto que les produjo, cuánto más cuando El Todopoderoso nos reprocha.
Ahora, ante todo, lo primero que se puede aprender inmediatamente de esta analogía, entre el reproche de Iosef y el de El Santo Bendito Sea, es que parece como que Hashem también nos pregunta algo parecido “¿mi padre todavía vive?”. ¿Como puede ser que el Todopoderoso nos diga “mi padre todavía vive”? El Todopoderoso tiene varios apelativos, como es sabido entre nosotros. Dios es nuestro rey, es también nuestro amado, como en El Cantar de los Cantares, y también nuestro padre, אבינו מלכנו , Avinu Malkeinu, “Nuestro Padre, nuestro Rey”.
Entonces aparentemente surge de esto que lo principal del reproche, es que El Santo bendito Es nos está diciendo: “¿cómo ocasionaron semejante pesar a nuestro padre?” A tu Padre en el Cielo.
Entonces aquí todo tiene conexión, toda esta historia entre Iosef y sus hermanos, regresa al tema del honor del padre. Como también lo que estudiamos hace varias semanas, y lo veremos también la próxima semana, el pecado de Reubén, que en realidad no es un pecado, “quien dice que pecó se equivoca”, pero de todas maneras, hay algo allí que mancilla el honor del padre. He aquí, Iaacov es el “elegido entre los patriarcas”, padre de 12 tribus, todos son queridos; todos son puros, valientes, sagrados, “su lecho es completo”. Y sin embargo vemos que Reubén hiere el honor del padre, y además todos lo hacen, porque vendieron a Iosef. ¿Qué es esto? ¿Hay alguna herida más grande que esta? “Acaso mi padre vive aun”. Qué sufrimiento le dieron a papá!
Entonces hay que tomar conciencia de esto, que el reproche, y hasta el llanto, como Rabí Eleazar, que llora cuando llega a este verso, es el reproche de “Acaso mi padre todavía vive”. ¿Cómo vemos que hay una conexión, en forma de alusión, entre “Yo soy Iosef” y “Acaso mi padre vive aun”?
En אני יוסף , “ani Iosef”, “Yo soy Iosef”, hay 7 letras, de guematria 217, número que es divisible por 7. Entonces, el promedio de cada letra de Yo soy Iosef es 217/7 = 31,אבי חי , “abi jai”, “mi padre vive”!
Es decir, que en verdad Iosef dice que “mi padre vive”. Como así también, vimos en la parashá anterior que de manera sutil hiere el honor de su padre, que no rechaza que le digan “nuestro padre es tu siervo”. Y ellos hirieron, y en especial Reubén. Todos mancillan al padre. Pero de todas maneras, “mi padre vive” es “yo soy Iosef”, no es ni más ni menos que “mi padre vive”. Si “mi padre vive”, 7 veces, entonces “Yo soy Iosef, y si por desgracia no, entonces parece que yo no soy Iosef.
Así se confiesa a sus hermanos, “Yo soy Iosef, ¿acaso mi padre vive aun?”.
Entonces, nuevamente, hay que tomar de esto la enseñanza moral, que el padre, nuestro Padre en el Cielo, es todo. Y lo principal es que en relación al Pueblo de Israel, y por su lado también los pueblos del mundo, Hashem es el Rey, el Rey de toda la Tierra, pero lo principal del punto del judío es que el Todopoderoso es nuestro padre, como Iaakov nuestro patriarca. Y hay que saber que todos nosotros dañamos el honor del Padre. Pero cuanto más lo sintamos en nuestro corazón, y mientras lloremos un poco cuando lleguemos a este verso de Iosef, “yo soy Iosef, mi padre vive aun”, entonces parece que haremos cierta rectificación.
Es sabido que “yo Iosef” es como “Anoji Havaiá Elokeja”, “Yo soy Havaiá tu Dios”. Y la confesión de Iosef a sus hermanos es como la revelación de la Entrega de la Torá, que “Yo Soy El que Soy”. Y es también, precisamente nuestro Padre en el Cielo. Él dice “Yo soy Havaiá tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavos.”
Esta es la parábola del padre, que con todo su honor, él mismo desciende para sacar a su hijo del barro, de la suciedad, de los excrementos, lo lava, para llevarlo adentro, cuarto tras cuarto. Esta es la relación del padre a su hijo, y después se verá lo que el hijo le da en retribución a su padre.
Entonces, de todas maneras hay que finalizar con algo alegre. Parece que cuando venga Mashíaj ben Iosef y después Mashíaj ben David, se va a rectificar este tema de “acaso mi padre vive aun”, y será como dijimos, “sólo “mi Padre vive”. El Creador recibirá gran satisfacción de nosotros. Este es el sentimiento jasídico, darle satisfacción al Rebe, darle satisfacción al Padre. Y entonces ya no habrá ningún pesar para el Padre, sólo satisfacción y bien.

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PARASHAT VAIEJÍ - "Y VIVIÓ" - VIDEO DE RAV GINSBURGH -



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PARASHAT VAIEJÍ - "Y VIVIÓ" "EL PLACER DEL AMOR"

LA BENDICIÓN DE  REUVÉN

En la parashat Vaiejí, la porción de la Torá que finaliza y sella el Libro de Bereshit, Iaacov bendice a sus hijos antes de irse de este mundo. Comienza con el hijo primogénito, Reubén, luego Shimón, Leví, de acuerdo al orden, y aparentemente, las tres primeras “bendiciones” no suenan como bendición sino lo contrario, comenzando por Reubén.
¿Qué dice Iaacov a Reuvén? Leamos dentro del texto [Bereshit 49:3-5]: “Reubén, tú eres mi primogénito, mi fuerza y mi primera virilidad, más rango y mayor poder”. Por cuanto que tú eres mi primogénito te corresponde el doble, “ieter set veieter oz”, tu mereces más que a tus hermanos. Llevar [set] alude al sacerdocio, ya que ellos elevan [nosim] sus manos al bendecir al pueblo. Y “más fuerza” alude al verso “y dará fuerza a su rey”, la corona del reinado, Keter Maljut. Así, tú Reuvén, eres el primogénito, teóricamente mereces ser sacerdote y mereces ser el rey. Este es el significado de más rango y más fuerza.
¿Salvo qué? Lo has perdido ¿cómo lo has perdido? “Eres impetuoso como el agua, ya no recibirás más.” No recibirás estas cualidades adicionales, no recibirás la herencia extra. ¿Por qué? “Te has montado sobre la cama de tu padre, y has profanando lo que mora sobre mi ella.”
Hace algunas semanas, cuando hablamos del “pecado”, por así decirlo, porque “todo el que diga que Reubén pecó no hace sino equivocarse”, hablamos entonces acerca de "has profanando lo que mora sobre mi cama”, o sea deshonró el honor de su padre, sino también de la Presencia Divina sobre él. Y así perdiste, porque profanaste las camas de su padre y a quien mora sobre mi cama, la Presencia Divina.
Volviendo a estos versos, ante todo notemos que todas las bendiciones aquí tienen una estructura lírica, con el estilo lírico de la Torá. Toda la Torá es un cantar, un poema, pero en ciertas partes, tiene segmentos específicos que son evidentemente un canto, y uno de ellos son las bendiciones, tanto de Iaacov a sus hijos como al final de la Torá las de Moshe Rabeinu a las tribus.
Hay aquí una poesía muy muy bella, y por más que aparentemente el significado literal es negativo, quien oye los signos musicales… Está escrito que Mashíaj vendrá para revelarnos los signos musicales de la Torá. Puede ser que el verso es muy negativo visto con la mente, pero los sonidos y el estilo es de un canto tan bello, que en cierto nivel del inconciente, la belleza del cantar dulcifica todos los juicios que hay en el mensaje literal, y en la mentalidad que hay en los versos. Nuevamente, esta es la tarea principal del Mashíaj, escuchar la melodía, los signos musicales de la Torá.
Nuevamente, hay aquí algo muy gustoso, “guishmak”, en estos versos en especial. “Reubén, bejorí atá, kojí reshit oní, ieter set veieter oz”, “Reubén, tú eres mi primogénito, mi fuerza y mi primera virilidad, más rango y más poder”. Y también el segundo verso, que es aparentemente negativo, tiene algo muy bello en “Pajaz camaim al totar ki alita al mishkavei abija, az jilalta et ietzuiei alá”, “Eres impetuoso como el agua, ya no recibirás más, porque te montaste sobre la cama de tu padre, profanando lo que mora sobre ella”.
Meditemos en el nombre Reuvén, ראובן , en su guematria. Tiene una guematria muy especial. ראובן = 259. Si analizamos este número, sus componentes primarios, vemos que es el producto de 7 y 37. Donde 7 es un número especial, todos los séptimos son queridos. También 37 es un número especial, y una de las palabras principales que suman 37 es הבל , hevel, “vanidad”, que también es el nombre del segundo hijo de Adam y Javá. Pero más todavía, está relacionado con toda la creación del mundo, porque está escritoal principio del libro de Kohelet, [Eclesiastes]: “Habel habalim amar Kohelet habel habalim hacol habel”, “Vanidad de vanidades, dijo Kohelet, vanidad de vanidades todo es vanidad”. Aquí hay 7 habalim, vanidades, y está escrito que Dios creó el mundo con 7 habalim, y 7 veces habalim, “vanidades”, 7 x 37 suma Reuvén, [ראובן = 259].
Hay algo muy profundo en Reuvén, que en verdad es “mi primogénito”, y “mi fuerza”, y “mi primer virilidad”, de Iaacov. Entonces este hijo es algo especial, con toda la impulsividad como el agua. ¿Qué significa impetuoso como el agua? Que actúa de manera impulsiva. No es algo bueno, es mancillar el brit milá, el pacto, como está explicado en nuestro artículo “Refinamiento del Carácter” y en muchos otros lugares, qué es mancillar el pacto. De todas maneras, hay aquí cierto impulso, y quizás hay algo bueno en el origen de su impulso, como explicamos en la clase anterior, que Reuvén quiere defender el honor de su madre, a cuenta de su padre. Nuevamente, es 7 veces, hevel, “vanidad”, Reuvén, el primogénito de Iaacov.
Está escrito תתן אמת ליעקב , titén emet leIaacov, “darás verdad a Iaacov”. Uno de los secretos de emet, “verdad”, es que si sumo יעקב , Iaacov, el padre, a su hijo primogénito ראובן , Reuvén, 186 más 259 = 441, אמת , “verdad”, que también es un número completo, 21 [el nombre de Dios א-ה-י-ה ] al cuadrado, “ekié asher ekié”, “Seré El que Seré”. Entonces justamente Iaacov junto a Reuvén, quiere decir que tienen una conexión verdadera, una unión esencial, que no existe con ninguno de las otras tribus siguientes.
Estos dos componentes de Reuvén, 7 y 37, cada uno de por sí tiene una pareja en la Torá. Es sabido que hay números especiales, y justamente estos dos más que cualquier otro número como pareja. La pareja de 7 es 13, y la pareja de 37 es 23. La relación entre 7 y 13, lo más simple y obvio, es que 7 es el punto central de 13. La relación entre 23 y 37, que son los valores numéricos de Jaiá y Iejidá, “viviente y singular”, חיה y יחידה , y también בכיה y חדוה , alegría y llanto, y otras tantas parejas que son conceptos importantes en la Torá. Pero su relación numérica, su relación matemática es que 23 y 37 son la sección dorada de 60. “60 valientes lo rodean”, que también es un número sumamente básico, cuya sección dorada es 23 y 37. Reuvén es 7 veces 37. Vamos a dedicar esta clase, estas palabras de Torá hoy a las matemáticas, “jeshbón”, como está dicho “Bo Jeshbón”, “ven [hagamos] matemáticas”, “Eineja brejot bejeshbón”, “Tus ojos son como estanques en Jeshbón”.
Si calculo la guematria de todas las supuestas ”bendiciones” de Reuvén, de esos dos versos. El primer verso que describe toda la grandeza y todo lo que será en el futuro, porque en el mundo por venir por supuesto tendrá “más rango y más poder”, tendrá lo que le corresponde. Pero en este mundo lo perdió, aunque también dentro de toda esta pérdida hay una dulcificación en la lírica de su bendición. Y una de las señales es que podemos sumar, calcular la guematria, el valor numérico completo total de toda la bendición.
Y surge algo muy bello. Toda su bendicón suma 13 veces 23 al cuadrado. Algo sorprendente, Gal Einai, גל עיני ואביטה נפלאות מתורתך , “abre mis ojos y veré las maravillas de Tu Torá” sagrada, donde Reuvén, suma 7 veces 37, y 7 es la pareja de 13 y 37 es la pareja de 23, y toda la bendición es 13 veces 23 al cuadrado!.
¿Qué es 23 al cuadrado? “placer” [תענוג , taanug], así como dijimos antes 21 al cuadrado es “verdad” [אמת , emet], 441 que dijimos antes equivale a “Iaacov” [יעקב ] más Reuvén [ראובן ]. Así 32 al cuadrado es “placer” [תענוג , taanug]. ¿Qué es 13? “Amor” [אהבה , ahavá]. ¿Qué revela todo este análisis numérico? Revela la dulcificación, como el rol de la melodía, los signos musicales de la Torá. Nos dice que la rectificación de Reuvén, por ser el primogénito, que corresponde a Jesed, “bondad”. Por eso explicamos que es el primero de los 6 hijos de Leah, del cual dicen los sabios “quien dice que Reuvén peco, sólo se equivoca”. Este Jesed es “el día que viene con todos los días”, siendo que Jesed es amor, y el cénit del amor es el “amor placentero”, “ahavá betaanuguim”. “Qué bella eres y qué agradable, amor placentero”. Y ahora los multiplico, que es como unificar, acoplo amor [13] con placer [23 al cuadrado], אהבה – תענוג , ahavá-taanug, obteniendo la bendición completa de Reuvén, con lo bueno y lo aparentemente malo. Siendo que su nombre, Reuvén es 7 veces 37.
¿Entonces, qué significa esto? Que el principio de la rectificación de la parashá de esta semana, es rectificar a Reuvén. Después de que rectificamos a Reuvén se puede continuar bendiciendo a todas las demás tribus de Dios, shivtei ká, donde cada una está incluida en las demás, como dice Rashi que todos reciben todas las bendiciones. Pero antes que nada hace falta el “mi poder, el “tú eres mi primogénito”.
Ahora, existen muchas alusiones y alusiones de alusiones, no nos vamos a extender en eso, mostrando cómo se integran aquí los números entre sí 23 con 37 y 7 con 13. Hay otros temas importantes aquí, respecto a 23 frente a 37 y 7 con 13, pero por ahora es suficiente con decir este pensamiento importante, este principio de que 7 veces 37 es amor veces placer, ahavá veces taanug, אהבה X תענוג .
Entonces, que Dios nos ayude y logremos llegar al estado de “qué bello y agradable es el amor placentero”, y así Reuvén llegará a rectificarse completamente en paz, y así también todas las tribus, y habrá interinclusión y unión en el pueblo de Israel, habrá “un lugar de complesión”, y cuando hay un lugar completo entonces allí mora la Presencia Divina y vendrá el Redentor a Tzión.