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sábado, 21 de abril de 2012

Ajarei Mot - Kedoshim - meditación de Rav Ginsburgh

Libro Vaikra - Levítico

La Perashá de la Semana

Ajarei Mot - Kedoshim

La Redención de la Conciencia Natural


Una Progresión desde la Impureza hasta la Santidad

Las porciones de la Torá Ajarei Mot y Kedoshim se ocupan de las leyes de orlá. Cuando el Pueblo Judío planta árboles frutales en la Tierra de Israel, los frutos de dichos árboles están prohibidos durante los tres primeros años, y son llamados orlá, literalmente "sobrepiel". Los frutos que brotan en el cuarto año deben ser traídos a Jerusalem, donde son consumidos en pureza y con agradecimiento a Dios. Sólo en el quinto año pueden ser comidos libremente en cualquier lugar. Dios promete que si se observa este precepto, hará brotar abundancia sobre el Pueblo Judío.

La cabala y el jasidut señalan que este status de tres etapas de los frutos forman una progresión.

1. Los tres primeros años cuando los frutos son considerados orlá, corresponden a las tres cáscaras impuras que cubren todo lo que no es sagrado en el mundo. Estas son como el prepucio de la fruta y los hace prohibidos eternamente.

2. En el cuarto año la fruta permanece limitada y debe ser comida en un lugar determinado y de una manera especifica.

3. En el quinto año, la fruta es esencialmente buena y sagrada. Ahora puede ser ingerida con agradecimiento a Dios en cualquier lugar. La fruta en si misma se transformó en una fuente de bendición infinita.

El Prepucio del Árbol y de la Carne

La palabra orlá se usa tanto para el fruto de los tres primeros años como para el prepucio del bebe incircunciso. Esto nos señala que hay una similitud entre los modelos de estos dos preceptos.

La Torá nos ordena circuncidar el prepucio del niño varón a los ocho días de su nacimiento. Hay dos etapas en este proceso:

· Milá, donde se remueve la piel gruesa visible.

· Priá, donde se remueve la membrana traslúcida, revelando la corona del brit, el "pacto", con Dios, como se manifiesta físicamente en el bebé.

La Maldad Revelada y la Inconciente

Está explicado en Cabalá y Jasidut que la etapa de milá corresponde al mal revelado en el alma. La segunda etapa, priá, corresponde al mal inconciente del alma, la capa casi transparente de egocentrismo que puede motivar incluso nuestras buenas acciones. Enseñan nuestros sabios que para servir cabalmente a Dios, deben ser realizadas ambas etapas de la circuncisión. Realizando sólo la primera no se ha hecho nada.

(También hay no judíos, especialmente los musulmanes, que practican este ritual como obligación religiosa. Pero ellos llevan a cabo solo la primera etapa dejando intacta la membrana fina del prepucio.)

Las dos etapas de remoción del mal conciente y del inconciente corresponde al versículo de los Salmos (34:15): "Apártate del mal y haz el bien". Primero se debe eliminar todo el mal conciente de nuestras vidas. Esto puede ser llevado a cabo por medio de nuestra fortaleza ética. Entonces podemos dedicarnos verdadera y libremente a hacer el bien, que es el propósito máximo de cada judío y de toda persona en la tierra. Pero sin embargo el bien no fluirá a menos que la membrana de la maldad inconciente también sea removida. Para esta etapa de la circuncisión necesitamos inspiración Divina para redimir y revelar nuestra santidad y adquirir el poder del infinito, el regalo de traer nuevas almas santas al mundo.

La Progresión de lo Impuro a lo Sagrado en los Árboles

Este modelo básico también se refleja en los árboles. Cuando nos abstenemos de los frutos de los tres primeros años, que corresponden al mal evidente, eliminamos esta maldad de nuestra realidad. En el cuarto año, cuando comemos los frutos en santidad en Jerusalem, llevamos a cabo la segunda etapa de la circuncisión, priá, removiendo la capa fina de egocentrismo de nuestras almas. El mismo hecho de consumir los frutos en Jerusalem, nos brinda la inspiración Divina que necesitamos para ser concientes de Dios y agradecerLe. Entonces alcanzamos el estado de santidad necesario para entrar al estado de conciencia natural del quinto año, cuando la bendición Divina aumenta infinitamente, como el infinito alcanzado al traer nuevas almas al mundo.

El Prepucio Interior

Aparte de aparecer en relación con nuestra realidad exterior (los árboles) y nuestro cuerpo (la circuncisión), la palabra arel, "prepucio", aparece en la Biblia en tres contextos adicionales:

· En Deuteronomio (10:16) "Y habrán de circuncidar la orlá de vuestros corazones…" (retornando a Dios),

· En Jeremías (6:10) "Sus oídos están cubiertos con prepucio,"

· Y en Éxodo (6:12) Moisés se llamó a si mismo "aral sfataim," que tiene un prepucio sobre sus labios (dificultándole su capacidad de expresión).

Estas tres apariciones de arel se relacionan con nuestra realidad interior. Exploremos las dos etapas de la circuncisión en cada una.

El Corazón: Asiento de los Pensamientos

Los pensamientos espontáneos de los deseos (lujuria, poder, crueldad, ira, etc.) están en el corazón. Estos pensamientos provienen de los atributos del corazón de la persona (amor, temor, agradecimiento, etc.) que aún no fueron rectificados. La primera etapa del proceso de la teshuvá ("el retorno a Dios") es identificar esos pensamientos como una forma del mal. Entonces podemos comprometernos concientemente con los pensamientos buenos que desplazarán a los malos. Esta es la primera etapa de la circuncisión del corazón (retirarnos o alejarnos del mal) y depende de nuestra fortaleza ética. En hebreo, "retírate del mal", sur merá, comparte la raíz con musar, "comportamiento ético".

La primera etapa debe ser seguida por la segunda, remover las motivaciones egocéntricas que dictan nuestros pensamientos. Para lograr esto se necesita la inspiración Divina. Para remover las motivaciones egocéntricas inconcientes, debemos conectarnos fuertemente con los pensamientos profundos y santos de la dimensión interna de la Torá, la cabalá y el jasidut. Más que simplemente reemplazar los malos pensamientos por otros buenos, en esta segunda etapa debemos pensar pensamientos que nos conecten concientemente a Dios.

Los pensamientos están conectados con los frutos del alma. Nuestro primer paso es abstenernos de todo fruto prohibido de los tres primeros años. Cuando conectamos profunda y concientemente nuestros pensamientos con Dios, es como si estuviéramos trayendo los frutos del cuarto año a Jerusalem, donde damos cuenta de ellos con agradecimiento a Dios. Al hacer esto llegamos al quinto año, cuando el flujo natural del corazón es de pensamientos y actos buenos.

Los Oídos: Buenas Vibraciones

Nuestros oídos son nuestros "receptores", absorbiendo transmisiones audibles e inaudibles de nuestro entorno. En la primera etapa de la circuncisión, uno puede cerrar sus oídos en cuanto identifica una comunicación negativa. (Nuestros sabios enseñan que el lóbulo de la oreja esta diseñado para este propósito.)

La segunda etapa trata de la sintonización fina. La realidad esta llena de vibraciones, algunas de ellas reveladas y que pueden ser enfrentadas directamente (primera etapa). Otras vibraciones están ocultas, condicionándonos subliminalmente a percibir la realidad de una manera particular (generalmente negativa). En nuestra segunda etapa de circuncisión, debemos remover estos condicionamientos subliminales y afinar nuestros oídos para recibir transmisiones positivas. Esto incluye escuchar concientemente cosas buenas de los demás, como así también percibir la Providencia Divina de Dios a nivel personal y universal. Esto corresponde comer los frutos del cuarto año y eleva nuestra conciencia hacia el flujo natural de santidad del quinto año.

Los Labios: Las Palabras de la Torá

Los labios son nuestros transmisores. La primera etapa de circuncisión de nuestros labios es asegurarnos de que no transmitan ninguna maldad evidente. En la segunda etapa, se debe realizar la afinación delicada de nuestra habla. Esto incluye la remoción de todo motivo sutilmente egoísta que se pueda tener para decir ciertas cosas, incluso palabras de santidad. Además, se debe hacer un esfuerzo conciente por hablar palabras de santidad, particularmente de Torá y Jasidut. Al decir y enseñar estas palabras, uno se conecta a Dios con gratitud, como cuando da cuenta de los frutos del cuarto año en Jerusalem. Hablar palabras de Torá remueve el mal inconciente del habla y abra el camino del quinto año en que nuestro hablar fluye con una santidad natural.

Cuando trabajamos para circuncidar tanto nuestra realidad exterior como nuestros cuerpos y nuestras almas, logramos la conciencia de santidad fluyendo naturalmente del quinto año, atrayendo la bendición infinita de nuestro Creador en todas las facetas de nuestras vidas.

www.dimensiones.org




QUERIDA ANA FRANK

(basado en una charla del rabino Ginsburgh para las alumnas de la Ulpena beit Sará, 11 de Shevat 5772, escrito por Nir Manusi)
Acerca del diario personal más famoso del mundo, del alma especial de quien lo escribió, su vida, su muerte, de la redacción de las cartas y de la escritura en general. En recuerdo de Ana Frank, con amor.
“Espero que pueda revelarte todo lo que no pude revelarle a nadie hasta ahora, y espero que encuentre en ti un confidente fiel y comprensivo.”
Con estas palabras comienza el diario personal más famoso del mundo, el diario de Ana Frank. Escrito en primera persona y revelando el corazón sensible de una joven que ha madurado, el diario atestigua los dos años durante los cuales Ana se escondió junto a sus padres, su hermana y otros cuatro judíos en una dependencia trasera secreta de la casa de una familia holandesa en Amsterdam, antes de ser capturada por los nazis y enviada al campo de concentración. Describe el ambiente estresante, intenso y lleno de fricciones de las ocho almas encerradas en un espacio estrecho y escondido y la vida bajo la amenaza permanente de ser atrapados, simultáneamente con la incertidumbre y las vacilaciones existenciales de una adolescente.
El diario de Ana Frank es el más vendido en el mundo, el mayor best seller escrito por una mujer judía, y el mayor best seller escrito por una persona menor de 30 años. 33 millones de copias se vendieron hasta ahora, y posiblemente el traducido a más idiomas que cualquier otro libro, 75 idiomas. Además, el libro que más se vende acerca del holocausto, y en las décadas que pasaron desde que se difundió por primera vez, para millones sirvió como el primer acercamiento, y a veces el único, a la adversidad y el horror que pasaron los judíos en la segunda guerra mundial. Medio millón de personas visitan cada año la casa-museo que se levantó alrededor de la casa donde se escondió Ana Frank, y hasta hoy en día, muchas personas de todo el mundo a quienes la historia de Ana les conmovió el corazón, acostumbran escribirle cartas como si estuviera viva todavía. Estos hechos asombran enormemente cuando recordamos que este libro fue escrito por una joven de sólo 15 años.
Ana Frank creció en una casa judía asimilada, y no estaba conectada con el judaísmo. Sin embargo, quiso la Providencia que llegue a ser la representante de todo el pueblo judío para millones de personas en todo el mundo. El Baal Shem Tov, el fundador del Jasidut que abrió ante nosotros las puertas de los secretos de la Torá, nos enseñó que en todo lo que hay en el mundo hay que meditar a través de la lente de la fe y la Torá. ¿Qué inspiración podemos obtener de la personalidad y la historia de Ana Frank a través del instrumento de meditación de la Dimensión Interior de la Torá?
La Tefilá como un Diario Personal
Volvamos a leer el párrafo inicial del diario: “Espero que pueda revelarte todo lo que no pude revelarle a nadie hasta ahora, y espero que encuentre en ti un confidente fiel y comprensivo.” Estas líneas no se las escribe Ana Frank a su amiga ni a un pariente, sino a su propio diario. Así, a continuación Ana le otorga a su diario un nombre humano, “Kiti”, para poder mostrarse a sí misma aún más hasta qué punto utiliza su diario como una amiga de carne y hueso, en cuyo oído poder derramar todo lo que se encuentra en su corazón. En algunas de las adaptaciones teatrales del libro, esta idea cobra vuelo y “Kiti” se vuelve verdaderamente una personalidad encarnada por la actriz, reflejando desde un costado lo que sucede, sin que ninguno de los personajes se entere de su presencia, y le relata al público los pensamientos personales de Ana, evocados en las hojas del diario.
La idea de escribir o hablarle a una personalidad que no está ante nosotros –más todavía, que es en absoluto intangible- recuerda por supuesto a la Tefilá, la plegaria. Efectivamente, las palabras introductorias del diario suenan como palabras que toda persona creyente dice en su corazón al Todopoderoso. Dios “examina los recovecos de nuestro corazón”, y conoce todo lo que sucede dentro de nosotros. Nos conoce mejor que nosotros mismos. Este es el motivo por el cual muchos sienten a veces que El Todopoderoso es ese yo más íntimo en nuestro interior. Esta idea por supuesto contradice y desarraiga la esencia de la creencia en que Dios nos creó y es un ser superior a nosotros, aunque la verdad simple es que está inserto en nuestro núcleo más profundo, allí se encuentra Dios, y por eso podemos dirigirnos a Él de la misma forma directa y simple en que hablamos con nosotros mismos, o escribimos un diario.
Lo primero que podemos recibir de Ana Frank y llevar al campo de la fe es entonces, la escritura de un diario personal, y en especial en la hora de dificultad y sufrimiento, como el ejemplo de un sincero derramar el corazón ante Dios en la plegaria. "תְּפִלָּה לְעָנִי כִי יַעֲטֹף וְלִפְנֵי ה' יִשְׁפֹּךְ שִׂיחוֹ" , “Plegaria del hombre pobre, que desfallece y derrama su relato [aflicción] ante Hashem”: en los momentos de pobreza y angustia, tenemos que derramar nuestro relato con una libertad completa ante Hashem, como si estuviéramos escribiendo en nuestro diario personal.
Un Alma Elevada
La prueba de que la pequeña Ana Frank logró representar a todo el pueblo judío para millones de personas, muestra que su alma joven era de una categoría y de un alcance fuera de lo común. El talento literario que la caracteriza desde tan joven, el diario que recibió al cumplir los 13 años, sólo un mes antes de entrar al escondite, el relato de su increíble supervivencia del diario (y de su padre que lo difundió), todos aquellos que integran el escenario viviente de fondo para revelar la luz de su alma al mundo, y en el futuro tocará el corazón de multitudes.
Después de que el diario fue publicado y tuvo un éxito excepcional en todo el mundo, comenzaron a escucharse voces acerca de su falta de credibilidad. Un número de “historiadores” negadores del holocausto comenzaron a argumentar que en realidad no fue Ana Frank quien escribió el diario, e incluso que ella no existió. Algunos sostuvieron que el diario lo escribió el periodista Meir Levin, (que se ocupó de publicar el libro en Estados Unidos y hasta adaptó la obra teatral), y otros, que lo escribió el padre de Ana, Oto Frank, para reforzar la mentira del holocausto y hacer fortuna usando a su hija. Oto Frank libró batallas legales contra esas personas, que siguieron hasta el día de su muerte en 1980.
Por más gracioso que suene, la incertidumbre de su existencia o la veracidad de sus palabras son una indicación de su grandeza. Incluso sobre el Baal Shem Tov hay quienes sostienen que no existió, y que su imagen existe sólo en el ámbito las historias que dan vuelta por el mundo acerca suyo. También sobre el bíblico Iov, la persona más sufrida del mundo, existen [incluso dentro de la literatura de los sabios de bendita memoria] un amplio espectro de opiniones, de un extremo al otro respecto a su personalidad y su vida. Las opiniones están divididas en si era judío o no, cuándo vivió, quién fue su esposa, y si acaso vivió o fue una parábola. Las dudas acerca de su existencia no están sólo relacionadas a la grandeza, entonces, sino, por algún motivo misterioso, también con el sufrimiento (de acuerdo con algunas opiniones la esposa de Iov no era sino Diná, la hija de Iaacov y hermana de las 12 tribus, que soportó ella misma muchísimos sufrimientos y hasta su suerte es objeto de discusión).
La raíz de todas las almas de las que se duda su existencia, se puede decir, está arraigada en un estrato sumamente elevado en la Divinidad misma, y en lo que respecta a nosotros, su existencia depende más que nada de si lo creemos o no. De acuerdo al Jasidut, la fuerza de la fe en el alma tiene su raíz en un estrato oculto y elevado del alma que se llama “reisha delo iadá vedlo itiadá”, “la cabeza incognoscible y no se da a conocer”. La “cabeza” que no se conoce a ella misma y no se da a conocer a los demás (iniciales radl”a). Quizás el origen del alma de Ana Frank, se podría decir, está arraigado en este estrato sublime.
Diario de Teshuvá
El escritor Primo Levi, sobreviviente de Aushvitz cuyos escritos también trajeron el holocausto a la conciencia de multitudes, dijo una vez: “Una Ana Frank nos conmueve más que las historias de otros, que sufrieron como ella pero su rostro quedó en la oscuridad. Posiblemente es mejor que sea así, porque si hubiéramos podido comprender todo el sufrimiento de todas aquellas personas no hubiéramos podido sobrevivir”.
Las palabras de Levi recuerdan una idea fundamental de la sabiduría de la Cabalá conocida como la idea del “tzimtzum”, “la contracción. Cuando Dios quiso crear el mundo tenía infinitas luces con las que quería iluminarlo. Pero sabía que el mundo no iba a ser capaz de soportar todas esas luces, y se iba a destruir. Por eso Dios contrajo su luz en una línea delgada de luz, y la insertó dentro del mundo. Este hilo de luz se revela en nuestro mundo en los libros de Torá, en las palabras de los profetas, y también en la chispa Divina en cada uno y una.
Primo Levi habló sobre la contracción del sufrimiento, sobre la historia de Ana Frank como un pequeño resplandor que permite a las personas aprender acerca del holocausto de manera que no los colapse. Pero podemos llevar esta idea a un lugar positivo, más parecido a la contracción cabalística. Si una historia personal aislada puede revelarle al mundo la oscuridad que experimentaron millones, es porque también puede revelar una gran luz.
Vivimos hoy en una generación en que muchísimas personas que estaban completamente desconectadas del judaísmo, de la fe o en general de lo espiritual –como Ana Frank y su familia- de repente se despiertan en la edad de la madurez y encuentran su camino de regreso a su origen. Al mismo tiempo, también las almas que crecieron en el seno del judaísmo, pero por diferentes motivos experimentaron una desconexión o alejamiento, lo descubren de nuevo, a su manera. Esta vivencia del despertar y el retorno a Dios es de hecho la experiencia más íntima en la psiquis del hombre. Esos momentos preciados, raros y frágiles de revelación de la raíz del alma producen chispazos de revelación Divina, nada menos que eso.
Sobre el verso del libro de Debarim (30:3) “Y regresará Havaiá tu Dios a tus retornantes”, pregunta Rashi: “tendría que haberse escrito ‘y hará regresar a tus retornantes”. ¿Por qué está escrito “regresará”? La respuesta de Rashi: “Es tan grande el día del kibutz galuiot, la recolección de los exiliados, y a duras penas, como si fuera ‘Él [Hashem] mismo tiene que ser el que traiga de las manos tal cual a cada uno y uno desde su lugar’”. La reunión del exilio físico y espiritual de las almas de Israel se realiza de tal manera que Hashem mismo, como si fuera, acompaña a las almas desde donde se encuentran de regreso a casa.
En nuestra generación, todo aquel que logra experimentar un despertar espiritual como este, tiene que transmitirlo verbalmente o por escrito, para que otras personas también puedan probar de sus mieles –“Prueben y ven que bueno es Hashem” (Salmos 34:9). Así como el diario de Ana Frank le transmitió a millones una idea de las dificultades de los judíos, como así también la confianza en la vida a pesar de las dificultades, así los diarios de teshuvá pueden transmitir a muchos la fe en lo que está por encima y más allá de la vida, la luz Divina que le da a la vida el motivo y el significado.
La escritura de un diario de teshuvá es diferente de la escritura de un diario común, porque en él tenemos que tratar de expresar en palabras aquello que no se puede expresar, decir algo imposible de decir. En otras palabras, en la escritura de este tipo, lo que no se escribe es más significativo que lo que se escribe. Pero esto no tiene que disuadirnos del intentarlo. Las palabras que salen del corazón entran en el corazón, y esto es cierto incluso en cuanto a lo que no se dice explícitamente, sino un susurro entre líneas.
Ocultamiento y Revelación – Ester veGuilui
Sabemos que cuando Ana comenzó a escribir el diario, pensó que nadie lo vería. Por eso escribió los nombres verdaderos de las personas que estaban con ella en el escondite, y también escribió detalles personales y a veces negativos. Pero un día escuchó en la radio un discurso de una de los representantes del gobierno holandés en el exilio, que hablaba desde Londres, y dijo que quería publicar después de la guerra los informes y diarios de los holandeses que sufrieron bajo la ocupación alemana. Inspirada por esta declaración decidió que cuando salga libre publicaría el diario como un libro, porque eso ayudaría a los demás, y comenzó a editarlo y cambiar los nombres de los huéspedes de la casa para protegerlos.
Esto nos muestra algo significativo acerca de la escritura privada. La escritura de las emociones tiene que ejecutarse desde del lugar personal más profundo, de tal manera que no queremos exponerlo ante nadie en el mundo. También si sabemos que quizás un día lo llegarán a leer, o incluso que nosotros mismos lo publiquemos, la escritura tiene que realizarse como si nadie más la ha de ver.
Pero luego tenemos que preguntarnos, si lo que escribimos puede llegar a ayudar a alguien más. Si nuestras palabras personales pueden tocar a otro, ayudarlo a realizar una rectificación significativa en su vida, o acercarlo a Dios. Si ellas pueden tener una buena influencia sobre el mundo, si el arrepentimiento es positivo, ya que tenemos que realizar un acto de mesirut nefesh, dar la vida, e incluso las cosas más privadas, después de la revisión necesaria, dar a conocer.
La transición de la escritura privada a la difusión pública se entiende más en profundidad a la luz de las enigmáticas palabras de los sabios en el tratado de Jaguigá, que Dios tiene recámaras externas e internas. En las cámaras externas de Hashem, explican los sabios, se cumple el verso “Fuerza y alegría en Su Lugar” (Crónicas I 16:17): Dios demuestra alegría. Frente a esto, en las cámaras interiores se cumple el verso “en los lugares ocultos llorará mi alma” (Irmiahu 13:17): Dios llora en secreto por el exilio y el sufrimiento del pueblo de Israel. De la misma manera, la difusión de las cosas privadas que se escribieron con una vivencia personal e íntima de llanto, es para que al final las cosas se conviertan en “fuerza y alegría”: llegaron al público y de tal manera que refuerza y los eleva (tal como el llanto oculto de Dios al final se hará público, y nos consolará al escucharlo).  

Cartas para Ana
Destacamos antes que muchas personas de todo el mundo, y en especial jovencitas de la edad que Ana Frank tenía al escribir el diario, acostumbran seguir escribiéndole cartas. Cuando una persona logra llegar a su prójimo desde una distancia tan grande en el tiempo y el espacio, esto nos enseña una lección muy importante acerca de la fuerza del alma, cuando se eleva sobre las limitaciones del mundo para alumbrar a lo lejos. Si somos capaces de conmovernos con las palabras de una persona que hace tiempo se fue de este mundo, a tal punto de impulsarnos a contestarle, es porque en cierto sentido su alma nunca se fue. Todavía está aquí, dentro de nosotros, incitándonos a pensar y sentir.
Ana Frank murió a los 16 años de edad. Si todavía estuviera viva tendría 83 años. Podemos tratar de imaginar como sería; una mujer anciana, probablemente a esa edad algo encorvada, pero teniendo todavía esa misma chispa en los ojos, esa sonrisa pícara y la personalidad tenaz y vigorosa que conocemos tan bien de sus fotos y su diario. Pero nos resulta difícil hacer eso, porque en los ojos del alma ella permanece siempre joven. Esa es la suerte de aquellos que mueren al comienzo de sus días: permanecen a los ojos de aquellos que los recuerdan, jóvenes por siempre. A pesar de todo lo trágico de su muerte prematura, justamente esos que permanecen jóvenes eternamente, esos que al morir siguen viviendo, nos transmiten algo importante acerca del alma: también ella, el alma, permanece joven eternamente como ellos, inmune del paso del tiempo.
Hay una costumbre de seguir contando los días de nacimiento también muchos años después de la muerte. Así, por ejemplo, los jasidim acostumbran leer cada año el salmo que corresponde a la edad de su Rebe difunto. No obstante, explica la Cabalá que en la resurrección de los difuntos, las personas revivirán con la misma edad en que se fueron, como si no hubiera pasado ni un día. En otras palabras, después morir la persona madura y no madura, descansa y no descansa. Es difícil representar ante nuestros ojos una idea como la resurrección de los difuntos (por eso, el Rambam dijo acerca de los días del Mashíaj, que “no sabremos cómo será hasta que no sea”), pero si intentamos hacerlo respecto a Ana Frank, podríamos imaginarla que viene a nosotros como una anciana en un cuerpo de adolescente. Y así tenemos ante nosotros una parábola más agradable todavía de la apariencia del alma: madurando constantemente, pero al mismo tiempo fresca y vigorosa (algo parecido, notemos, se explica en jasidut acerca de la apariencia del Mashíaj que deseamos: estará compuesto del alma del Moshé anciano y en el cuerpo de David más joven...).
¿Qué le escribirían a Ana Frank? ¿Qué le quisieran contar de vuestras vidas aquí y ahora? El diario de Ana Frank merece estar en la lista de los libros obligatorios de todo estudiante de su edad, en Israel más que en cualquier otro lugar, y hay que alentar a los alumnos a escribir cartas, y difundir las cartas más interesantes. El alma de Ana puede seguir iluminando nuestro mundo, y estimular a nuestras almas a que se expresen tal como ella lo logró hacer tan bien.


sábado, 14 de abril de 2012

Inter Inclusión en la Sefiráh Madura


.....Para entender este partzuf , debemos entender primero que por naturaleza, las sefirot están incluidas unas en las otras. Una vez que es rectificada, cada sefiráh pasa a incluir a todas las demás y se transforma en algo así como un holograma donde cada parte refleja todo el conjunto. Esto se llama la cualidad de inclusión mutua o hitcalelut , התכללות , en hebreo.


Podríamos pensar que como en su forma madura todas las sefirot incluyen a todas las demás entonces las diferencias entre ellas desaparecen y se vuelven la misma cosa, pero no es así. Incluso en esa situación de madurez, cada sefiráh conserva su función y esencia particular, permaneciendo una característica predominante en la sefiráh que continúa dando su nombre a toda la estructura.


En la terminología del Arizal, esto es llamado el estado maduro de la sefiráh , donde és ta se transforma un partzuf por propio derecho. El partzuf específico en el cual nos vamos a concentrar en esta clase reúne el aspecto básico de cada sefiráh madura.


El fundamento o iesod de cada sefiráh representa, como hemos dicho, el poder de llevar a cabo nuestro objetivo sin componendas, el ímpetu de lograr lo que nos hemos propuesto.


Está explicado a veces que el reinado representa la realidad exterior sobre la cual estamos actuando, como la tela sobre la cual el artista está pintando. Lo que aparece en el lienzo es lo que representa el reinado. Utilizando esta metáfora, el fundamento representa el pincel que roza la tela.


En este preciso momento, mientras estamos hablando, las personas toman notas sobre una hoja. Aquí se aplica la misma interpretación: el lápiz es el fundamento y el papel el reinado. La conexión entre ambos es llamada ijud o unificación. Como un novio y una novia (el lápiz es el novio y el papel la novia). Así, el fundamento es el contacto y el canal para escribir lo que estás pensando, sintiendo e inscribiendo sobre la realidad, incluso aquello que está en el nivel inconciente del alma, aunque esto no significa que ya haya palabras involucradas porque la expresión verbal se relaciona con el reinado.


El nexo entre tu interior y la realidad exterior, ese contacto es llamado fundamento.


El propósito del ser humano es conectarse con la realidad exterior, no permanecer autista. Debemos ser capaces de grabarnos a nosotros mismos de una manera positiva en la realidad. El canal para dejar nuestra huella en la realidad es el fundamento. El partzuf que vamos a estudiar ahora describe los fundamentos o los poderes de contactar, inherentes en cada una de las sefirot. Cada sefiráh contiene su propio fundamento, que es su propio estímulo y empuje para contactar, conectarse y dejar su huella en la realidad.
 

artículo completo en:  http://www.dimensiones.org/canales/basicos/2%20intro%20avanz/fundamento.htm


La Unificación de Fundamento y Reinado

Esta es la más fácil de entender. Una de las metáforas que encontramos de la forma en que se conectan es la del arco y la flecha. Es una metáfora universal, que aparece en las tradiciones reveladas y ocultas de la Torá. El arco arrojando una flecha es una metáfora de cómo el fundamento dispara su luz seminal para impregnar a reinado.


Fundamento es llamado el tzadik, fundamento del mundo, צדיק יסוד עולם , tzadik iesod olam,9 El tzadik de la generación es el Moshé Rabeinu de la generación cuyas flechas son sus enseñanzas. Las apunta hacia la novia, la congregación de Israel, para impregnarla y curarla a la vez de sus varias enfermedades.10


La unificación entre fundamento y reinado también puede ilustrarse como un escriba escribiendo letras de tinta en un pergamino (klaf). La pluma que utiliza representa el fundamento y las gotas de tinta son lo que lo unifican con el klaf, que representa el reinado. De esta imagen queda claro que el poder que unifica fundamento y reinado surge de la sabiduría del escriba, unificándose con el entendimiento.


Agreguemos otra idea acerca de la imagen del escriba y el pergamino. En hebreo, tinta ( דיו ; dio) es una permutación del nombre de la letra iud ( יוד ), que describimos antes como aludiendo a los tres aspectos de la sabiduría. Por cierto, de las tres unificaciones entre las siete sefirot inferiores, esta es considerada la más global, porque representa la unificación arquetípica de masculino y femenino. Esta imagen en particular es un lugar común, a pesar de que la mayoría de la gente use computadora hoy en día. Nos da un ejemplo de cómo deben ser entendidas conceptualmente las acciones diarias a la luz de la Cabalá. Como enseñó el Baal Shem Tov, todo lo que uno hace es lo que está sucediendo en la realidad superior, celestial. próxima semana segunda parte.

9 Proverbios 3:19.
10 Cuando el mundo está en exilio, el reinado, representando a la Presencia Divina ( שכינה , Shejiná) es considerado enfermo, como si fuera. La luz proveniente del fundamento e inseminando al reinado lo cura, tal como las palabras que dice el tzadik de la generación curan al pueblo judío y al mundo entero.

domingo, 8 de abril de 2012

LOS MESES DEL AÑO JUDÍO por Rabí Itzjak Ginsburgh

Editado por Moshe Genut

Basado en clases brindadas en Zurich el 4 de Nisan de 5766 – 2 de abril de 2006
Esta es la primera de una serie de doce clases mensuales a realizarse en Zurich, Suiza, en las que el rabino Ginsburgh se explayará sobre el aspecto místico de cada mes hebreo. La primera clase está distribuida entre esta página introductoria y la siguiente que trata sobre el mes de Nisan, sus características como primer mes del año y su sentido del dibur – el habla, el sentido especial vinculado con los gobernantes.
Nuestro tópico de esta noche es "los sentidos del alma". El primer texto clásico de cabalá, el Sefer Ietzirá – El Libro de la Formación- explica que cada una de las 12 raíces del alma, inherentes a cada una de las 12 tribus del pueblo judío, tiene un sentido especial, un talento único.
La mejor época para comenzar a discutir los sentidos, llamados jushim en hebreo, es justamente ahora en el mes de Nisan, el primero de los meses del año judío (Tishrei es el primer mes del año universal). Históricamente, durante los doce primeros días de este mes fue inaugurado el Tabernáculo del desierto y en cada día de la inauguración, uno de los doce príncipes de las tribus de Israel traía un sacrificio inaugural.
De acuerdo con el Arizal las tribus tienen un paralelo con los meses del año judío (nuevamente comenzando con Nisán) en el mismo orden que la Torá relata la ofrenda de los sacrificios. El primer sacrificio inaugural fue traído por Najshon Ben Aminadav, el príncipe de Iehudá, la tribu de los reyes. Como discutiremos más adelante, la Mishná también establece que el mes de Nisán es el Año Nuevo de los Reyes de Israel.
Una manifestación física de los doce sentidos de las tribus de Israel estaba en el joshen, el pectoral del Sumo Sacerdote, en el cual había una piedra para cada tribu con un color especial, que aparecía también en la bandera dicha tribu. Cada piedra con su color asociado tiene el poder espiritual de despertar en el alma el sentido respectivo de la tribu.
Demos una idea primero de qué son estos doce sentidos, porque usualmente pensamos que hay cinco. Estos cinco (vista, oído, olfato, gusto y tacto) están incluidos en los doce. Por eso presentemos los sentidos en el orden de los meses hebreos, con su tribu correspondiente y diciendo algunas palabras acerca de cada uno.
OrdenMesTribuSentidoNota
1NisanIehudáhablaCada sentido posee una gran carga de significado, basado en las varias connotaciones de su nombre en hebreo. Hablar, dibur, también significa "liderazgo" en hebreo, motivo por el cual se vincula con el Año Nuevo de los Reyes, porque el rey rige con su palabra.
2IarIssajarpensarContemplación. También es el sentido de la meditación.
3SivanZevulúncaminarTambién se refiere al movimiento en general y a un sentido del progreso.
4TamuzReuvén vistaLas personas que tiene este sentido es especialmente perceptiva.
5AvShimónoídoLas personas que tienen este sentido son especialmente receptivas.
6ElulGadacciónEsta palabra también significa rectificación, reparar algo. Esto se relaciona con este mes anterior a las Grandes Festividades de Tishrei, que está dedicado a reparar nuestros senderos. A algunas personas les gusta reparar cosas que no funcionan, otras piensan que comprar cosas nuevas es mejor.
7TishreiEfraímtactoImplica también las relaciones matrimoniales. Todo el secreto de las festividades de este mes es el matrimonio entre el pueblo y Dios.
8JeshvanMenashéolfatoLas personas que tienen este sentido son especialmente sensibles a los demás y concientes de sus rasgos de carácter.
9KislevBiniamíndormirEstá explicado en cabalá que si una persona tiene un sentido para algo, puede hacerlo bien en un tiempo corto. Dormir también es el sentido de una persona calma y fría. Es el sentido del alma de calmarse a uno mismo. También relacionado con soñar.
10TevetDan iraEste sentido debe ser dirigido directamente contra nuestra mala inclinación. Debemos saber cómo tener una indignación justa frente a la maldad que tenemos adentro. Esto tiene que venir antes de estar disgustado con la maldad que hay alrededor nuestro.
11ShevatAsher gustoEs también el sentido de comer apropiadamente, por lo que también a veces es llamado el sentido de comer.
12AdarNaftalírisaPor supuesto estrechamente vinculado con la festividad de Purim.
Ahora que hemos paseado por los 12 sentidos, debemos notar que todo este tópico es uno de los principales puntos de correspondencia entre la cabalá y la psicología.
Lo primero que aprendemos en cabalá es ser concientes de la existencia y presencia del Todopoderoso en cada parte de nuestras vidas. Lo mismo es verdad respecto a nuestra alma.
La cabalá nos enseña, especialmente respecto al tema de los 12 sentidos, cómo ser concientes de nuestra alma y sus distintos aspectos. Aunque todos tenemos algo de cada uno de estos sentidos, hay uno que predomina. Esto no significa necesariamente que venimos físicamente de la tribu que tiene este sentido, pero si que espiritualmente derivamos de ella.
La raíz original de la palabra cabalá en hebreo significa "paralelo o análogo". En los Cinco Libros de Moshé esta raíz aparece sólo dos veces (Éxodo 26:5 y 36:12), en la misma expresión "las argollas deben ser paralelas". Sólo más tarde, en el Libro de Ester aparece con el significado que se ha vuelto más común en hebreo, "recibir".
Esto significa que el sentido original de la palabra cabalá es la habilidad de ver paralelos, de ver correspondencias uno a uno entre diferentes conjuntos de elementos que a primera vista pueden no parecer estar relacionados entre si.
Todo se basa en el hecho de que tienen el mismo número de elementos. En la Torá los dos conjuntos eran de 50 argollas que unían las partes del techo de pieles del Tabernáculo del desierto, creando así una unidad a partir de dos partes.
Todo el propósito del estudio de la cabalá es ver unidad dentro de la pluralidad. Así es que uno empieza a retornar desde un sentimiento de pluralidad hacia la unidad en el alma. Esta es la sabiduría básica de la cabalá.
El Sefer Ietzirá también nos enseña que hay 10 sefirot, los diez canales de energía por medio de los cuales el Todopoderoso crea el mundo. Si vinculáramos las sefirot con nuestra alma, podríamos ver que corresponden (como el significado de cabalá) a los 10 poderes concientes del alma: 3 intelectuales (sabiduría, entendimiento y comprensión) y 7 emocionales (desde bondad hasta reinado).
Además de las 10 sefirot concientes o poderes del alma, también hay otras tres supra concientes, que en el lenguaje de la cabalá son llamadas las coronas del alma, dándonos un total de 13, aludiendo al mes adicional de Adar I llamado jodesh haibur, que agregamos al calendario hebreo 7 veces cada 19 años.
El mes 13 corresponde a la tribu de Levi. El sentido de esta tribu es la música, que en cierto sentido es la que abarca a todos los demás y reside dentro de cada uno de los otros. Esto es decir que de alguna manera cada sentido está como "sintonizado" con él.
La división de 13 en 12 está reflejada de una manera muy hermosa en el Maguén David (de hecho, en otro lado discutimos una serie de números llamada los números del Maguén David definida por la ecuación: MDn = 12Dn +1, donde MDn es el número Maguén David de n y Dn es la suma de los números enteros desde 1 hasta n, o sea el triángulo de n), que podemos verlo compuesto de 13 triángulos rodeando un área central. Esta área central corresponde a la sefirá de conocimiento, que en el alma se manifiesta como el poder de la unificación.
Para ilustrar esto tomemos por ejemplo al habla. El primer Rebe de Jabad nunca simplemente habló, sino que todo lo dijo cantando. Esta idea se reflejaba también en la forma en que las tribus estaban situadas en el desierto, acampando las 12 alrededor de la tribu de Levi.
Tenemos de esta manera 13 sentidos, 13 almas-raíces (tribus), 13 meses y 13 poderes del alma. Nuestra tarea será ver cómo cada sentido corresponde a un poder particular del alma, su tribu, su mes y como explicaremos más adelante, una letra del alfabeto hebreo.


PARASHAT SHEMINI "OCTAVO" "PURO PLACER DIVINO" RAV GINSBURGH

En el parashá de esta semana, parashá Sheminí, “octavo”. La Torá nos habla acerca de las leyes de los animales puros e impuros. Luego, hacia el final, la Torá nos dice que si una persona toca un ser impuro, debe sumergirse en la mikve , en el baño ritual, y esa es la manera en la que se purificará, y entonces se le permitirá entrar en el Templo, etc. En general, el judío siempre debe tratar de permanecer puro, y no estar en contacto con la impureza. Así que la manera es sumergirse en la mikve .
El versículo dice [Levítico 11:36]: אך מעין ובור, מקוה מיים יהיה טהור , “ aj maaian ubor, mikve maim ihié tahor” , “pero manantial y pozo, reunión de aguas será puro” . Hay tres palabras distintas que se utilizan para el baño ritual, maaian , bor y mikve . Maaián es una fuente, la fuente de aguas vivas, un ojo de agua. Bor es un pozo, donde el agua de la lluvia entra al pozo. Y mikve es en general una reunión de aguas, como en el principio del tercer día de la creación: “ ikavú hamaim …”, que todas las aguas inferiores, las aguas en la faz de la tierra se reúnan y entonces creó los mares y los lagos y todas las acumulaciones de agua de la tierra.
Comencemos con una muy bella guematria: Si sumamos las tres palabras que la Torá utiliza en referencia a la mikve , que son maaian , bor y mikve , מעין ובור, מקווה , “manantial, pozo y reunión [de aguas]”, encontramos que el valor combinado de estas tres palabras es 529, que es un cuadrado perfecto, es 23 2 , 23 al cuadrado, que equivale a la palabra , תענוג , taanug , “placer”.
Se nos enseña que el agua… ¿Por qué el agua purifica? El agua purifica por que representa, simboliza el placer Divino. Si la persona está impura, esa impureza es lo opuesto al placer, es dolor, sufrimiento, ansiedad, o depresión. Así pues la persona debe entrar a una masa de agua pura, el agua debe cubrir todo su ser, todo su cuerpo, y de ese modo el aspecto de placer inherente del agua purifica su impureza.
Así el fenómeno más sorprendente de estas 3 palabras: maaian , fuente, bor, pozo, y mikve , estas palabras juntas equivalen a “ taanug ”, (placer).
Pero si tomamos la guematria de las 7 palabras que componen esta oración, que es: א ך מע י ן ובור, מקוה מיים יהי ה טהו ר , “ aj maaian ubor, mikve maim ihié taor ”, tenemos 7 palabras y 25 letras, como veremos en un momento, el valor combinado de estas 7 palabras es 896, y 896 es otra de las experiencias internas del alma, porque taanug , como acabamos de mencionar, el placer, es la experiencia interna de la segunda cabeza de la corona, de la supra-racional corona del alma.
Pero hay otra propiedad interna del alma que es תמימות , tmimut . Tmimut significa sinceridad, simplicidad, inocencia. Esta palabra tmimiut es la experiencia interna de hod . Hod , que usualmente se traduce como reconocimiento, agradecimiento, esplendor, es la sefirá donde la impureza toca el cuerpo y el alma del judío, y el lugar donde la persona tiene que purificarse es a nivel de hod , caminando simple y sinceramente con Hashem. Toda la frase equivale exactamente a tmimut , tmimut es 896.
Y ya que tenemos 7 palabras aquí, es sorprendente que este número sea también un múltiplo de 7. Es 7 veces 128, pero 128 en sí también tiene que ver con el 7. Es 2 7 , 2 a la 7ma potencia. Lo que significa que el valor medio de las 7 palabras es 2 a la séptima potencia, y todo junto es tmimut , que, una vez más es sinceridad.
Así que aquí tenemos 2 experiencias internas del alma que se relacionan al poder purificante del agua, uno es el “ placer” y el otro es la “sinceridad”.
Pero existe incluso una tercera a la que se alude bellísimamente aquí. Mencionamos hace un momento que hay 25 letras en esta frase, en esta oración; 25 es 5 al cuadrado. ¿Qué pasaría si escribiéramos y construyéramos un diagrama con estas 25 letras? Forman un cuadrado de 5 por 5. Si hiciéramos eso, como un cuadrado posee 4 esquinas, veríamos que la letra de las cuatro esquinas del cuadrado, forma una palabra muy importante en la Torá, que es también una de las propiedades internas, una de las experiencias internas del alma, y esa palabra es יראה irah , “temor a Hashem”.
Así que ahora vemos, de la manera m ás sorprendente, que tenemos 3 experiencias internas que están aludidas muy muy claramente en esta frase. Una es el valor de toda la frase, que es tmimut , “sinceridad”, seriedad, caminar simplemente en el camino de Hashem, eso purifica al tocar lo impuro, esto es lo que toma a hod . La otra es la propiedad del agua misma, que es el placer Divino, ¿De dónde viene este placer? Viene de estudiar la Torá, de realizar la voluntad de Hashem, de observar las mitzvot , pero, especialmente, el placer está inherente en la Torá; especialmente en la dimensión interior de la Torá.
Pero, el judío debe vivir siempre con Hashem, en un estado de temor reverencial. Él experimenta la Luz Infinita de Hashem junto a su placer, y, juntos motivan su sinceridad, seriedad y al caminar simple con Hashem él experimenta continuamente irat shamaim , el temor del cielo. El judío tiene que sentir temor al Cielo. Así que estas 3 propiedades internas están incluidas aquí.
¿Por qué tiene la Torá que mencionar 3 tipos diferentes de masas de agua? Primero que todo, notemos que acerca de mikvé , el tercero dice mikvé maim. No contamos la palabra “ maim ” cuando calculamos el valor de las 3 palabras juntas ¿Por qué no? Porque aunque parece ser una expresión, las 2 palabras van juntas mikvé - maim , מקוה מים , “una reunión de aguas”, los sabios nos enseñan que esa palabra “agua” no sólo se refiere a la mikve , sino que se refiere a cada una de las 3 individualmente.
Y de hecho existen diferentes leyes que se derivan de tomar la palabra “ maim ” y ponerla junto con maaián, maaián maim ,” es “el manantial de agua” y al poner la palabra “ maim ” con “ bor ”, bor maim es “un pozo de agua”, y al poner la palabra maim con mikve , mikve maim es una acumulación de agua. Entonces, una vez más, la palabra maim no se refiere solamente a la mikve , se refiere a cada una de ellas individualmente. Es por eso que las 3 categorías, los tres tipos, son el maaián , el manantial, y el bor , el pozo y la mikve, la reunión de aguas. Y como dijimos antes, juntos equivalen a taanug , “placer”.
Pero, ¿Por qué? Una vez más ¿Por qué tenemos que tener a estos 3? Porque estos 3 corresponden a 2 diferentes tripletes muy fundamentales en la Torá. Uno es el que corresponden a las 3 facultades mentales de jojmá, biná, daat, de sabiduría, entendimiento y conocimiento. El Rambam describe el efecto espiritual de la mikve , dice que es sumergirse en מי הדעת הטהרים , mei hadaat hatehorim , tienes que sumergirte en las aguas del conocimiento puro de Hashem.
Hemos mencionado antes que todos ellos juntos suman taanug, placer, el placer Divino. Pero ese placer Divino aparece y se manifiesta en el conocimiento, y antes del conocimiento tiene que haber sabiduría y entendimiento. La palabra maai án , מעין , manantial, viene de la palabra עין , “ain”, “ojo”. El ojo es la función primaria y símbolo de la sabiduría. El rayo de perspicacia, de una nueva idea, que es el inicio de la manifestación consciente del placer. El placer se inicia en el ojo, en la vista, su manifestación en la conciencia pues el placer per sé es supra-consciente, es supra-racional, está por encima de la percepción.
Luego, el bor , el pozo, representa a “ima”, que en la práctica representa al útero. Se dice que cuando nos sumergimos en la mikve debemos tener en mente que estamos regresando a la experiencia del útero. El útero está es el bor , el pozo, que es el entendimiento.
Pero entonces, mikve en sí que significa reunión, conexión, la propiedad de conectar, la cual es llamada כח ההתקשרות , “ coaj hahitkashrut ” , la fuerza de conexión en el alma, que es la misma mikve , eso es el principio daat . Una vez más, la palabra mikve viene de la palabra juntar, reunir, congregar, conectar. Así que estas 3 palabras corresponden a sabiduría, entendimiento y conocimiento, jojmá, biná daat .
¿A que más corresponden? Corresponden a los 3 patriarcas del pueblo judío. El maaián , el manantial, el ain , es Abraham. El bor , el pozo, es Itzjak. Incluso es más sorprendente porque la misma palabra “bor”, בור , 208, tiene exactamente la guematria de Itzjak, יצחק . Y mikve , que es la reunión, es Iaakov con todos sus 12 hijos, pues tiene todas las 12 tribus de Israel, y “ mitató shlemá ”, “su lecho estaba completo”, pues todos sus hijos son puros y santos, y el los reúne a todos.
En resumen, estas 3 palabras maaián, bor y mikve corresponden a Abraham, Itzjak y Iaakov, y corresponden en la mente a sabiduría, entendimiento y conocimiento. Ahí es donde el taanug , el placer, entra y aparece en la conciencia.
Y esto es en lo que tenemos que sumergirnos si entramos en contacto con algo impuro para poder regresar al estado de pureza, y, como sabemos, toda ieridá letzorej aliá , “todo descenso es en aras de un ascenso”, cuando la persona desciende, es sólo en aras de ascender a un estado aun más elevado que el que estábamos antes. Así que si una persona está alguna vez impura, es para volverse más pura de lo que jamás haya sido, y más placer Divino, y más perspicacia Divina y sabiduría y conocimiento, y más Divino temor reverencial a Hashem, y más simplicidad y sinceridad al andar el camino de Hashem.


LAS SIETE LUCES DEL ZOHAR

De una clase del congreso del movimiento Derej Jaim, “Sendero de Vida”, 5 de Nisan 5772
En el libro sagrado de Zohar está dicho en la parashá Tzav (en la traducción): “Rabí Jizkiá solía sentarse frente a Rabi Eliezer. Le dijo: ‘¿Cuántas luces se crearon antes de que el mundo fuera creado?’ Le dijo: ‘Siete, y ellas son: luz de Torá, Luz de Guehinom, luz de Gan Eden, luz de Trono de Gloria, luz de Templo Sagrado, luz de retorno, la luz del Mashíaj’”.
Crear un mundo nuevo
El Rebe de Lubavitch se ocupó de las palabras escritas en esta cita del Zohar, continuando las explicaciones de su padre rabi Levi Itzjak, y preguntó ¿cuál es la importancia de saber cuáles luces se crearon antes de que se creara el mundo? “¿en qué afecta al servicio de la persona y su tarea en el mundo?” Y la respuesta: “Por cuanto que la tarea del judío de estudiar Torá hace que el mundo siga existiendo… El servicio del judío tiene que ser similar y un ejemplo del acto de Dios en la Creación del Mundo”. Es decir. Nuestro cometido es “crear el mundo” de nuevo, y para esto tenemos primero que ocuparnos en esas siete luces, en especial en relación a la redención que es la finalidad de la creación del mundo y su perfeccionamiento.
Explicaremos brevemente de qué se tratan esas luces en tanto siete áreas-asuntos en que tenemos que ocuparnos hoy en día en relación a nuestra orientación de “crear el mundo de nuevo” en nuestra Tierra Sagrada. Una nueva realidad, una nueva sociedad, el Reino de Israel. Primero tenemos que crear siete luces y luego tomarlas e incorporarlas dentro de la realidad, y así llegar a una eventual rectificación, “muy rápido correrá su palabra.” [Tehilim 147:15]
La Torá de la Bondad y la Emulación de la Torá
La primera luz es la “luz de Torá”, es la luz de Jesed, la bondad, como la primera aparición de la palabra luz [אור , or] en la creación del mundo en el primero de los Seis Días de la Creación. La Torá es “Torá de Bondad”, y cuando nos ocupamos en la Torá debemos hacerlo con la conciencia de llevarla a los demás, e iluminar con la Torá el sendero de todo el pueblo de Israel, “Torá Or”, “Torá Luz”. Cuando hablamos de la Torát Jesed, la Torá de Bondad, tiene unun lugar especial Torat haJasidut, el Jasidut, que tal como lo dice su nombre, revela esa fuente de luz en la Torá que viene a beneficiar a todos.
La segunda luz es “la Luz de Guehinom”, [del Infierno] que corresponde a la cualidad de guevurá, “rigor”, y al segundo día de los Seis Días de la Creación (cuando se creó el Guehinom). A primera vista es difícil entender cuál es la luz que hay en el Guehinom (porque está claro por su contexto no se trata de un fulgor de fuego, sino de un resplandor que alumbra)? La explicación es que no se trata sólo de la construcción de un sistema de coerción y castigo compulsivo, sino de un sistema de leyes de acuerdo con la Torá. Tenemos que preparar un sistema completo y amplio de leyes de la Torá y la Halajá en todos los ámbitos de la vida, de forma que permita el gobierno del estado totalmente de acuerdo con la Torá, donde el desafío es que la Torá no se vea como algo amenazante (del Guehinom) sino conectado con el lado de la bondad de la Torá –con la unión de la parte revelada y la parte oculta- y así también iluminará su lado de rigor.
La Tierra de Israel como un Gan Eden [Paraíso]
La tercera luz es la luz de Gan Eden, (Jardín del Edén) correspondiente a la sefirá de Tiferet y el tercero de los Seis días de la Creación (cuando se reveló la tierra seca y se crearon las plantas). ¿Cómo creamos un Gan Eden hoy en día? Toda la Tierra de Israel está a nivel de Gan Eden, “un buen obsequio” que Hashem da a Su Pueblo Israel. El asentamiento en la Tierra de Israel, la construcción de poblaciones y el florecimiento del desierto, es una tarea que revela la luz del Gan Eden en este mundo.
La conexión entre el Pueblo de Israel y la Tierra de Israel, subir a la tierra y asentarse en ella, es una parábola del pareja del novio y la novia, donde “su interior está pleno de amor de las hijas de Ierushalaim”. La Tierra está “plena” de muchos judíos a lo largo y ancho (todos los puntos de asentamiento son “Hijas de Ierushalaim”), y todo de acuerdo a la luz de Torá (la luz del Jesed que acompaña a todas las luces que siguen).
El Trono de Gloria
La cuarta luz es la luz de Trono de Gloria, Kisé Hakavod, correspondiente a la sefirá de Netzaj. El Trono de Gloria es el origen de las Almas de Israel, todas “incrustadas debajo del Trono de Gloria”, un semblante similar al del patriarca Iaacov gravada en el Trono de Gloria, donde la continuidad del árbol genealógico desde Iaacov- Israel nuestro patriarca hasta cada uno de los judíos hasta el día de hoy se expresa en la eternidad del pueblo judío, “La Eternidad de Israel no mentirá”.
La Revelación de la Luz de Trono de Gloria es una rectificación pública fundamental de la cuestión de quién es judío y el fortalecimiento de la identidad judía. Así por ejemplo, podría ser que llegó el tiempo de reunir y ordenar los “libros genealógicos”, la lista de la genealogía de los millones de Hijos de Israel, donde para cada uno hay un lugar especial en la trama del pueblo judío, incluyendo los conversos justos [guerei tzedek] para los que hay un lugar honorífico (como el rey David que viene de descendientes de conversos), luego de aclarar qué es una conversión verdadera de acuerdo a la halajá.
La Luz de Beit Hamikdash – Acontecimientos Públicos
La quinta es la luz de Beit haMikdash, el Templo Sagrado, correspondiente a la sefirá de Hod, “resplandor”, como dicen los sabios de bendita memoria “y el Resplandor, es el Beit Hamikdash”. ¿Cómo brillan hoy en día las luces de Beit Hamikdash? El Beit Hamikdash es el “Sitio del encuentro” de todo el pueblo de Israel que vienen a servir a Dios, como subir a pie a Ierushalaim en las tres festividades y la ofrenda del Korbán Pesaj, “el sacrificio de Pesaj”. Por eso el Templo se llama desde su comienzo “Ohel Moed”, la tienda del encuentro”, el lugar donde se encuentran y reúnen todos juntos. En el Santuario hay una “atmósfera” adecuada para una reunión como esta, buena música (el canto de los Levitas) y también comida y bebida (todo guardado con pureza).
La revelación de la luz de Beit Hamikdash hoy en día son las reuniones públicas en las que se reúnen muchos judíos alrededor del eje central de la Torá y la Santidad. Lograr organizar eventos exitosos y alegres de ese tipo, es el brillo de la luz de Beit Hamikdash (y un ejemplo práctico de esto es la “Vuelta de los Portales”, Sivuv Shearim, donde se congregan miles de judíos cada Rosh Jodesh, el principio del mes, para rezar y alegrarse frente a los portones del Monte del Templo). Aquí tenemos un desafío especial, que el Santuario no se perciba como algo disuasivo sino como algo que tiene mucha luz y alegría.
Luz de Retorno y la Luz del Mashíaj
Las dos últimas luces que trae el Zohar son la Luz de Teshuvá, (retorno) y la luz del Mashíaj. A pesar de que la luz de Teshuvá está escrita antes, de acuerdo al orden de las sefirot es la séptima luz, correspondiente a Maljut. Y en nuestro tema, es importante subrayar que no se trata sólo de la Teshuvá de muchas personas individuales, sino del retorno a nivel de sociedad, donde muchos judíos se unen y se asocian para actuar juntos en asuntos de dominio público comunitario de acuerdo con la Torá. No sólo la observancia del Shabat, cashrut y pureza familiar, cada uno en el ámbito familiar, sino una fuerte voluntad de rectificar todo el mundo de la acción para que funcione de acuerdo con la Torá, a nivel de comunidad y sociedad, e incluso a nivel de estado.
La expresión “La Luz del Mashíaj” –y no “luz de Mashíaj” como está dicho en el resto de las luces- enseña que en el Mashíaj la luz es algo “esencial”, propio. No sólo que el Mashíaj tiene luz sino que todo el tema del Mashíaj es iluminar. La luz del Mashíaj corresponde a la sefirá de Iesod, la sefirá que reúne todas las luces que están por encima de ella (desde jesed hasta hod), las congrega en un orden correcto y las reúne con la tierra (Maljut), es la unión de los cielos y la tierra, “porque todo en los cielos y la tierra”. Así el rey Mashíaj es quien logra tomar todas las luces anteriores, luz de Torá, luz de Guehinom, luz de Jardín del Eden, luz de Trono de Gloria, luz de Beit Hamikdash, y unirlos a la tierra, a la realidad física de la sociedad que se despierta desde abajo con la luz de teshuvá. La capacidad del Mashíaj de hacer esto proviene del hecho que su raíz está por encima de todos, como se dice sobre él: “Y muy sublime, elevado y ennoblecido”.