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jueves, 30 de julio de 2026

5786 EKEV

 BS"D

EKEV   עֵקֶב

Devarim 7:12-11:25   Haftará: Ishaiahu 49:14 - 51:3

 

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🕯️MENSAJE PARA SHABAT EKEV🕯️

Queridos amigos:

El mes de Av es el mes del amor. Desde el punto más bajo de Tishá BeAv, tiempo de añoranza y dolor por el alejamiento, ascendemos hasta la cumbre de Tu BeAv (15 de Av), el día de las uniones y los matrimonios nacidos del amor.

Av es la puerta del deseo (raíz אבה, avá) y del amor (raíz אהב, ahav). En las parashot de estas semanas leemos el precepto de amar a Hashem, tanto en la sección del Shemá:

"Amarás a Hashem tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas".

como en Vehaiá Im Shamoa:

"Para amar a Hashem vuestro Dios y servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma".

El amor es mutuo: Hashem ama a Israel e Israel ama a Hashem, y ambos amores resuenan uno en el otro, profundizándose y expandiéndose constantemente.

En la dimensión interior, el amor nace de la contemplación: de una reflexión profunda sobre la Torá y sus mitzvot, y sobre la grandeza de Hashem. En la dimensión exterior, ese amor se proyecta hacia los demás. Quien ama a Hashem procura que otros también Lo amen: mediante una vida que refleje toda la bondad y la belleza de la Torá, y con la disposición de salir de su "zona de confort" para acercar a todos a Hashem, a Su Torá y a Su servicio.

El boletín de esta semana gira en torno al amor a Hashem: incluye una profunda clase sobre la definición de este amor según el Rambam y otros Rishonim, así como una extensa explicación de la bendición "Ahavat Olam", colmada de amor, que recitamos en la tefilá.

¡Ven a descubrir el verdadero significado del amor a Hashem!

 

🎵 Y no te pierdas el videoclip "Himno a la Tierra de Israel", compuesto con versículos de la parashá de esta semana.

https://youtu.be/ixCY34M52c0

 

entra a ver también

- UNA TIERRA DE CORRIENTES DE AGUA

- NOTICIAS DE ISRAEL

Y MÁS

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¡Shabat Shalom UMevoraj!🌿

 Con afecto y gratitud,

Rabino Jaim Frim
Instituto Gal Einai en Español
La dimensión Interior de la Torá

Del Rabino Itzjak Ginsburgh

______

 📱AVISO IMPORTANTE 📞 Para comunicarte personalmente, Rabino Jaim Frim +972 54 953 7078 y gracias a Hashem recuperamos el número de siempre +972523913770.

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TODAS LAS PUBLICACIONES DE LA SEMANA AQUÍ

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📌RECORDATORIO: ENCUENTRO DE ESTE DOMINGO

Para continuar refinando nuestra alma a través del tiempo, los invitamos a nuestro próximo encuentro del ciclo de Astrología Judía por ZOOM y YOUTUBE:

TEMA: MAZAL BETULA - VIRGO

 Fecha: Este Domingo – 21:00 Horas en vivo desde Israel.

COMUNIDAD DE TIKUN HANEFESH
Curso Los Secretos de Astrología Judía


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PANORAMA ACTUAL

Resumen de las noticias de la semana

 

Resumen semanal: encuentro entre Netaniahu y Trump, ataques de Estados Unidos contra Irán, posible ingreso de una fuerza internacional de estabilización en Gaza, atentados terroristas, cambios en el mapa político, aumento del antisemitismo en el mundo, incremento del precio de los combustibles y una intensa ola de calor.

 

Panorama Actual – 16 de Menajem Av / 30 de julio.

 

Los ataques contra Irán se volvieron limitados

 

Reunión Netanyahu-Trump

El primer ministro Benjamín Netanyahu se reunió esta semana con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a Estados Unidos, después del funeral del senador proisraelí Lindsey Graham. Al finalizar el encuentro, Trump y Netanyahu lo calificaron como muy bueno. Netanyahu también se reunió con el vicepresidente Vance y con el secretario de Defensa, Hegseth.

Estados Unidos ataca Irán de manera limitada

Después de que se esperara un gran ataque estadounidense el sábado pasado, finalmente se supo que Estados Unidos había interrumpido los bombardeos. Paralelamente comenzó una nueva ronda de enfrentamientos con milicias proiraníes en Irak, y tanto Estados Unidos como Arabia Saudita respondieron con ataques en territorio iraquí.

El miércoles, tras el lanzamiento de misiles desde Irán y el impacto contra embarcaciones, Trump anunció un duro golpe contra Irán, aunque en la práctica se llevó a cabo un ataque limitado.

Después de más de mil días de guerra, ¿habrá un cambio en Gaza?

La fuerza de estabilización

El gabinete político y de seguridad aprobó esta semana el ingreso a Gaza de la denominada “fuerza de estabilización” del Consejo de Paz.

Según las publicaciones, la decisión incluye el ingreso de una fuerza compuesta por 200 soldados de Marruecos e Indonesia al territorio situado más allá de la línea amarilla. Solamente los países que mantienen relaciones de paz con Israel y que no actúan en su contra podrán enviar soldados.

Informes sobre un acuerdo entre el Consejo de Paz y Hamás

Según diversos informes, la organización terrorista Hamás se comprometería a cesar su actividad militar y a entregar sus armas al Consejo de Paz, mientras que Gaza pasaría a estar bajo el control de una comisión.

Después de estos informes y del anuncio del Consejo de Paz acerca de una “hoja de ruta para la implementación del acuerdo”, Israel publicó un comunicado afirmando que, mientras no se desmantele y retire todo el armamento de Gaza, no habrá una retirada israelí de la línea amarilla.

El atentado mortal en Shomrón y el legado de Beniahu, que Hashem vengue su sangre

El atentado en Réjes Sela

A raíz del grave atentado ocurrido el fin de semana pasado en Shomrón, en el que fueron asesinados el oficial de artillería Yuval Ezra y Beniahu Melet, miembro del equipo de emergencia de la granja Guilad —que Hashem vengue su sangre—, se establecieron nuevos puntos de asentamiento y se realizaron numerosas manifestaciones de protesta.

Ambos habían acudido a ayudar a los excursionistas del grupo “David y Ajikam”, que fueron atacados por árabes de la aldea de Tel.

Heroísmo en el campo de batalla

Durante la semana se difundieron, entre otros medios en Hakol HaYehudí, nuevos detalles y grabaciones del atentado.

Según esos informes, el jeque Faruk Ramadan arrebató el arma al responsable de seguridad de la granja Guilad y disparó contra Yuval Ezra y Beniahu Melet.

En las grabaciones se ve a Beniahu levantarse con sus últimas fuerzas y alcanzar a varios terroristas. También se observa el heroísmo del oficial, que se lanzó contra los atacantes junto con un soldado de licencia que participaba de la excursión.

Nuevos puntos de asentamiento para continuar su camino

Desde el atentado se establecieron cerca de diez nuevos puntos de asentamiento como continuación del legado de Beniahu, quien trabajaba voluntariamente como coordinador de inteligencia del movimiento de asentamientos y soñaba con la creación de muchos nuevos puntos.

Al concluir la shivá, los familiares de Beniahu Melet acudieron al lugar del asesinato, donde se estableció un nuevo punto de asentamiento. Su viuda, Ester, pidió que fuera borrada la aldea de Tel, de la que salieron los terroristas.

Un atentado similar

El sábado, varios árabes atacaron a un pastor de ovejas que era soldado de reserva cerca de Susiya, lo agredieron y le arrebataron el arma.

El arma fue localizada en las cercanías y el ejército detuvo a varios sospechosos. Más adelante, cuando el combatiente se presentó ante la policía para declarar sobre el incidente, fue interrogado bajo advertencia como sospechoso.

Críticas por la disuasión impuesta a los combatientes

La organización Honenu criticó la actuación del sistema de seguridad y del sistema judicial. Según la organización, la intimidación y las restricciones impuestas a los combatientes generan un gran peligro en el campo de batalla, que en este caso costó las vidas de Yuval y Beniahu.

Durante la shivá, los familiares afirmaron que el atentado fue consecuencia de las normas de apertura de fuego y de las restricciones y audiencias disciplinarias aplicadas a responsables de seguridad y soldados. Esto habría provocado que, durante un enfrentamiento físico, se utilizara el arma como objeto de lucha en lugar de abrir fuego.

Tzáhal refuerza sus fuerzas

El ejército desplegó numerosas fuerzas adicionales ante el temor de una escalada de seguridad en Iehudá y Shomrón.

El ministro de Defensa, Katz, declaró que Tzáhal está preparado para conquistar otro campamento de refugiados en Iehudá y Shomrón.

Paralelamente, se informó sobre numerosos incendios provocados contra viviendas y mezquitas en diversas aldeas de la región.

A pesar de la decisión judicial y en contra de la declaración del ministro de Defensa, el general mantuvo detenido a Tal Yinón

Tal Yinón se niega a abandonar la granja

El ministro de Defensa, Israel Katz, visitó esta semana a Tal Yinón Dradik, quien lleva cerca de treinta días en huelga de hambre.

Fue detenido bajo la acusación de haber violado una orden administrativa de arresto domiciliario emitida por el jefe del Comando Central, Avi Bluth.

Tal Yinón aclaró al ministro que no podía abandonar la explotación agrícola que administra en la granja y que no aceptaría dejar el lugar.

El jefe del Comando actúa contra la instrucción del ministro

Una jueza del tribunal militar determinó que el comandante no tiene autoridad para obligar a una persona a recibir en su vivienda a otra mediante una orden administrativa. Dio al Estado la posibilidad de encontrar otro lugar o alquilar una vivienda para Tal Yinón.

A raíz de ello, el ministro Katz anunció que había ordenado al comandante no renovar la orden administrativa.

Sin embargo, a pesar de esto y en contra de la instrucción del ministro, el general apeló la decisión del tribunal ante el Tribunal de Distrito. Como consecuencia, Dradik continúa detenido y mantiene la huelga de hambre, que ya entró en su cuarta semana.

Movimientos políticos: otro engaño de Raam e importantes iniciativas jaredíes

¿Elecciones internas en Raam? Así funciona el engaño

El comienzo del ciclo electoral está generando movimientos también dentro de los partidos sectoriales.

En un intento por “blanquear” su imagen ante los votantes judíos y posibles socios de coalición, el partido Raam anunció que dentro de aproximadamente tres semanas celebrará elecciones primarias para elegir su lista a la Knéset. También declaró una separación organizativa respecto del Consejo de la Shura del Movimiento Islámico.

Sin embargo, como se escribió esta semana en Hakol HaYehudí, no se presentó de manera transparente la identidad de los miembros del órgano elector ni el procedimiento mediante el cual fueron seleccionados.

Ante la falta de transparencia respecto de quiénes elegirán realmente a los candidatos, parece tratarse de una maniobra de imagen que deja intactos los centros de poder.

Raam también anunció que se presentará por separado y no como parte de una lista árabe conjunta.

Movimientos políticos en el sector jaredí

Dentro de los sectores jaredí y tradicional se multiplican las iniciativas que buscan cuestionar el control de Shas y Iahadut HaTorá, y brindar representación a otras voces que existen bajo la superficie.

Esta semana se presentó oficialmente el partido “Hakhel”, que busca construir un marco político jaredí amplio en el que el propio público elija a sus representantes.

Según los informes, al menos otras dos nuevas iniciativas jaredíes están considerando presentarse de manera independiente, y una iniciativa adicional busca integrarse en los partidos existentes.

Todavía es demasiado pronto para saber si alguna de ellas superará el umbral electoral, pero sin duda se trata de un cambio en el escenario político del sector jaredí.

El partido Noam renueva su imagen

El partido Noam también está modificando su imagen de cara a las elecciones.

Cambió su nombre por “Noam LeIsrael”, inició una campaña para presentarse en forma independiente e intenta dirigirse más allá de su núcleo religioso habitual. Entre otras cosas, creó una organización de mujeres e incorporará por primera vez a una mujer en su lista.

También se sumó a la lista Eliyahu Liebman.

Avi Maoz sostiene que el partido atraerá a votantes decepcionados de la derecha y del sector jaredí, y ayudará al bloque a alcanzar los 61 escaños.

El año más mortal para los judíos de la diáspora en más de tres décadas

Aumento del 136 % en los incidentes antisemitas

Un nuevo informe del Foro J7, que reúne a las organizaciones judías de las siete comunidades más grandes de la diáspora, afirma que durante el año civil 2025 veinte personas fueron asesinadas en ataques antisemitas fuera de Israel.

Fue el año más mortal para los judíos de la diáspora desde el atentado contra el edificio de la comunidad judía de Buenos Aires en 1994.

En los siete países examinados se documentaron aproximadamente 23.000 incidentes antisemitas, un aumento del 136 % en comparación con 2022. La cantidad de incidentes violentos aumentó un 97 %.

Nuevo centro nacional en Australia

Australia se destacó especialmente, con un aumento del 270 % en el número de incidentes desde 2021.

Esta semana se anunció allí la creación del Centro Nacional para la Educación contra el Antisemitismo, una organización independiente sin fines de lucro que trabajará con escuelas e instituciones educativas.

El anuncio tuvo lugar durante las sesiones de una comisión estatal de investigación sobre el antisemitismo, en el contexto de testimonios de estudiantes judíos que denunciaron esvásticas, insultos, amenazas y hostigamiento en las escuelas.

El centro ya comenzó un programa piloto educativo en varias escuelas de Nueva Gales del Sur y Victoria.

El precio del combustible vuelve a superar los ocho shékels

El precio del combustible aumentará 61 agorot por litro a la medianoche entre el sábado y el domingo.

El precio máximo de la nafta de 95 octanos en autoservicio será durante el próximo mes civil de 8,09 shékels por litro, frente a los 7,48 shékels del mes anterior.

El suplemento por servicio completo permanecerá en 25 agorot por litro.

Este aumento elimina por completo las rebajas registradas durante los últimos meses. Llenar un tanque de 50 litros se encarecerá aproximadamente 30,5 shékels y podrá costar hasta 404,5 shékels en autoservicio.

Según el Ministerio de Energía, el aumento refleja la suba de los precios internacionales de la nafta y el fortalecimiento del dólar.

Además del impacto directo sobre los conductores, el aumento del combustible podría trasladarse a los precios del transporte, los productos y otros servicios.

Se aproxima una ola de calor excepcional: hasta 47 grados en los valles

Se espera que una ola de calor intensa o extrema comience el viernes y se agrave durante el fin de semana.

Las temperaturas podrían alcanzar entre 38 y 42 grados en el Golán, Galilea, el Néguev y los valles, y entre 35 y 36 grados en Ierushalaim, la llanura costera y la Shfelá.

En la zona del Kineret y en el valle del Jordán podrían registrarse hasta 47 grados, una temperatura que podría superar un récord regional de casi tres décadas.

También durante la noche se prevé una fuerte carga térmica en muchas regiones.

La principal consecuencia no será solamente la incomodidad, sino un peligro real para ancianos, niños, personas enfermas, trabajadores al aire libre y excursionistas.

Debe evitarse la exposición y el esfuerzo bajo el sol durante las horas más calurosas, beber suficiente agua y asegurarse de no dejar niños ni animales dentro de vehículos.

“Quien se apiada de los crueles terminará siendo cruel con los compasivos”

Una mirada general permite distinguir las conexiones existentes entre las diferentes piezas del rompecabezas. Estas relaciones no siempre resultan visibles dentro del flujo de noticias separadas.

Las noticias de esta semana recuerdan una conocida enseñanza de nuestros Sabios:

“Dijo Rabí Iehoshúa ben Leví: todo aquel que se apiada de los crueles terminará siendo cruel con los compasivos”.
(Ialkut Shimoní, Shmuel I, remez 121)

El sistema de seguridad fracasa y se debilita en su misión principal —proteger la vida de los judíos—, pero insiste en combatir a judíos buenos y justos.

Según el artículo, el grave y doloroso episodio en el que fueron asesinados Beniahu Melet y Yuval Ezra es una consecuencia directa del “espíritu de mando” existente en la zona montañosa y en el Comando Central en general.

Lo que comenzó con el arresto prolongado, falso y vengativo de Uria Cohen, quien disparó al aire frente a atacantes, continuó con la vacilación y la debilidad de los soldados ante los agresores árabes, lo que condujo a la muerte de los dos hombres.

Al mismo tiempo, el mismo jefe del Comando, según el artículo, maltrata a Tal Yinón Dradik incluso contra las instrucciones del ministro de Defensa, contra el sistema judicial militar y contra el sentido común.

La enseñanza de nuestros Sabios se refiere al rey Shaúl, quien se apiadó de Agag, rey de Amalek, y posteriormente actuó con crueldad y masacró a los sacerdotes de Nov.

La masacre de los sacerdotes de Nov ocurrió a causa de los celos de Shaúl hacia David, al observar que el espíritu favorable y el éxito lo abandonaban y se posaban sobre el joven David.

También hoy, sostiene el artículo, puede observarse cómo los jóvenes de las colinas y las granjas, junto con otros ciudadanos y pobladores que actúan por iniciativa propia, fuera del sistema e incluso en contra de él, logran asentarse, actuar y defender al pueblo de Israel, mientras que el establishment confundido transforma al enemigo en amigo.

El artículo fue escrito conjuntamente por Meir Ettinger, Iehudá Perl y el rabino Iehudá Hershkovitz.

 

 

  

 

UNA TIERRA DE CORRIENTES DE AGUA

¿Cuál es el río secreto que desciende del monte Sinaí? ¿Cómo se relaciona con la Torá de la Tierra de Israel y qué influencia tendrán ambos sobre el carácter de las ieshivot del futuro?

Moshé Genut



La parashá Ekev está bendecida con bellísimas descripciones de la Tierra de Israel. Desde las siete especies hasta «una tierra de olivos, aceite y miel», la Tierra de Israel es:

«Una tierra buena, una tierra de corrientes de agua, manantiales y aguas profundas que brotan en el valle y en la montaña».

La belleza, la riqueza e incluso la fuerza de la naturaleza encuentran una amplia expresión en la parashá:

«Una tierra de montañas y valles, que bebe agua de la lluvia del cielo».

La Tierra de Israel y su conquista constituyen un tema recurrente en toda la parashá. Sin embargo, las descripciones de la naturaleza que aparecen en nuestra sección no solo aportan color a lo que sucederá en la conquista de la Tierra, sino también a lo que ya había ocurrido durante la entrega de la Torá en el monte Sinaí.

Moshé Rabenu agrega un detalle a la descripción del monte Sinaí. Al recordar al pueblo el pecado del Becerro de Oro, nos revela:

«Y arrojé su polvo al torrente que descendía de la montaña».
(
Devarim 9:21)

Hasta ahora no sabíamos que del monte Sinaí descendían aguas formando un torrente. Este río posee diversos significados que trascienden el sentido literal.

El descenso de la Torá

Los maestros de las alusiones interpretaron el significado del río según su valor numérico. En los Diez Mandamientos tal como aparecen en la parashá Itró, en el libro de Shemot, existen exactamente 620 letras, el valor numérico de la palabra Kéter - corona.

Sin embargo, en la parashá Vaetjanán, inmediatamente anterior a Ekev, la versión de los Diez Mandamientos contiene un agregado de 88 letras, valor numérico de la palabra nájal - río.

Desde el punto de vista conceptual, este agregado del río que desciende de la montaña expresa la diferencia entre las primeras Tablas y las segundas.

Las primeras Tablas eran completamente obra de Hashem, mientras que las segundas fueron talladas por Moshé, aunque la escritura era obra divina. Más aún: las primeras Tablas representan la Torá tal como se encuentra Arriba, una Torá para cuya recepción Moshé debía ascender a las alturas y luego hacerla descender.

En cambio, el agregado del río que fluye hacia abajo expresa lo que enseñó el Admur Hazakén:

«La Torá fue comparada con el agua. Así como el agua desciende desde un lugar elevado hacia uno bajo, del mismo modo la Torá descendió desde su lugar de gloria, pues ella es la voluntad y la sabiduría de Hashem, bendito sea… Desde allí viajó y descendió, ocultándose de nivel en nivel a través del orden de los mundos, hasta revestirse en asuntos materiales y en cuestiones de este mundo… para que todo pensamiento humano pudiera captarla».

La Torá de la Tierra de Israel

Al igual que el río que descendía del monte Jorev, también los ríos y manantiales de la Tierra de Israel simbolizan el viaje y el descenso de la Torá para revestirse en realidades materiales.

Sin embargo, existe una diferencia. En el monte Sinaí, la voluntad de Hashem se revistió en mitzvot materiales. En cambio, los ríos y manantiales de la Tierra de Israel hacen descender la Torá todavía más, para que se revista dentro de la propia naturaleza: la unión entre Torá y ciencia.

Encontramos un ejemplo fundamental de este concepto en el relato de Caleb ben Iefuné, cuando quiso casar a su hija Ajsá. Su hija se acercó a él y reclamó:

«Dame una bendición, pues me has entregado una tierra árida; dame también fuentes de agua».
(
Iehoshúa 15:19)

Según el sentido literal, Ajsá se quejaba de la dote que había recibido de su padre Caleb. Sin embargo, en la dimensión interior se oculta aquí un proceso que simboliza la rectificación del pecado de Adam Harishón en el Gan Eden.

Adam Harishón comió del Árbol del Conocimiento después de que Javá lo sedujera. En verdad, la función de la mujer es seducir, no hacia una transgresión, Dios no lo permita, sino impulsar al hombre a descender desde su posición, algo desconectada de la realidad, para conocer, es decir, para unirse con ella.

Esto se expresa en el conocido juego de palabras:

«Una mujer apta hace la voluntad de su marido».

Es decir, ella «hace» o crea la voluntad de su marido.

Así, Ajsá, cuyo nombre alude a su relación con la serpiente primordial, se acerca a su padre Caleb para pedirle que no la deje seca y árida como la tierra del Néguev, sino que le conceda una berajá, una bendición. La palabra berajá también se relaciona con breijá, estanque de agua: aguas que descienden desde lo alto hacia abajo para regar y fecundar una tierra desolada.

La ieshivá del futuro

La Torá de las primeras Tablas, la Torá del monte Jorev anterior a la aparición del río que descendía de él, es principalmente una Torá de carácter masculino, que no se apresura a entrar en contacto con la realidad.

La Torá de las segundas Tablas ya descendió y viajó desde su lugar elevado para cumplir la voluntad de Hashem - su «esposo» -, uniéndose con la realidad y transformándola: tefilín confeccionados con cuero animal, tinta producida con sustancias vegetales y así sucesivamente.

La Torá de la Tierra de Israel, simbolizada por Ajsá, induce a su marido a descender todavía más, hacia el interior de la propia naturaleza. Busca revelar cómo cada parte de la Creación da testimonio del Creador y cómo el Santo, bendito sea, contempló la Torá y creó el mundo con todos sus componentes, desde el ser humano hasta la materia inanimada.

La Torá de la Tierra de Israel, comparada con las aguas de sus ríos y manantiales que brotan en los valles y las montañas, por así decirlo, induce al Santo, bendito sea, a revelarse dentro del estudio de la naturaleza.

Las ieshivot del futuro en la Tierra de Israel están destinadas a introducir la Torá dentro del mundo natural. Cuando la propia naturaleza dé testimonio del Creador, no solo se producirá la rectificación de Javá, sino también la rectificación de la serpiente.

El estudio de la Torá de esta manera constituye uno de los objetivos centrales del Mashíaj, especialmente del Mashíaj ben Iosef, según la terminología del Midrash, o de quien posee la condición de «bejezkat Mashíaj» -presunto Mashíaj, según la expresión del Rambam, cuya misión es rectificar a la serpiente.

 

Basado en una clase impartida al concluir Tishá BeAv de 5766 y en el artículo «El pecado de los espías y su rectificación», del libro El espíritu del Mashíaj.

 

  

Historias de Tzadikim y Maestros Espirituales

Rabi Adin Even-Israel Steinsaltz:

LA CIMA DE LA CREACIÓN

Rabi Adin Even-Israel (Steinsaltz), de bendita memoria, nació el 3 de Menajem Av, 5697 (1937), hijo de Avraham Moshe Steinsaltz, descendiente del primer Rebe de Slonim, y de Rivka Leá, apellidada de soltera Krakowitz, descendiente del Rebe Itzjak de Vorka. En su adolescencia, comenzó a ser observante religioso gracias a la influencia de Rabi Shmuel Elazar Halperin, y estudió con los rabinos Najum Shemariahu Sasonkin y Dov Ber Eliezrov.

A los dieciséis años y medio comenzó a estudiar matemáticas y física en la Universidad Hebrea de Jerusalén, convirtiéndose en su alumno más joven en ese momento, mientras simultáneamente estudiaba en la ieshivá Tomjei Temimim en Lod bajo la tutela del ilustre mashpia Rabi Shlomo Jaim Kesselman. También estudió en la Ieshivat Torat Emet y en la Ieshivá Mir. A los veintiocho años se embarcó en la empresa de escribir su extenso comentario sobre el Talmud babilónico.

En 5725 (1965), se casó con Jaiá Sará, hija de Jaim Hilel Azimov. La pareja fue bendecida con una hija y dos hijos, Rabi Menajem Iaacov Tzvi y Rabi Avraham Moshe Jaim Hilel. En 5751 (1991), cambió su apellido a "Even-Israel", por recomendación del Rebe de Lubavitch. Rabi Even Israel Steinsaltz fue jasid de Jabad y y el Rebe le concedió una audiencia privada - iejidut - incluso en sus últimos años. También fue profundamente influenciado por la tradición de Kotzk y mantuvo una estrecha relación con el "Beit Israel" de Gur y con su hermano, el "Lev Simja" de Gur, a cuya petición personal el rabino compuso su comentario sobre el tratado Pe'ah del Talmud de Jerusalén.

Fue autor de más de cuatrocientas obras - principalmente comentarios sobre el Talmud, el Tanaj y textos jasídicos - y escribió cientos de artículos y responsas sobre una amplia variedad de temas. En 5777 (2017), sufrió un grave derrame cerebral y dejó de hablar, pero continuó su labor escribiendo. El 17 de Av de 5780 (2020), partió de este mundo y fue enterrado en la parcela de Jabad en el Monte de los Olivos.

El Dr. Yoel Spitz relata: En uno de los días de Jol HaMoed Sucot, me acerqué para visitar a Rabi Adin en su sucá. Cuando entré, el rabino estaba inmerso en una conversación intensa. Mientras hablaba, me sirvió una taza rebosante de cola que desbordaba los bordes y me hizo un gesto para que me sentara.

La conversación giró en torno a la costumbre de colgar retratos de rabinos en la sucá y la cuestión que absorbió al rabino Adin fue si las imágenes pintadas de rabinos de siglos anteriores son auténticas. Habló largo y tendido sobre la procedencia de cada retrato, generalmente descartando las identificaciones aceptadas e intentando rastrear su origen original.

Cuando terminó de hablar sobre los retratos, fluyó sin esfuerzo hacia un debate sobre los símbolos judíos y sus orígenes y así llegó al símbolo del Maguen David: la Estrella de David.

Su argumento era que el origen del símbolo se encontraba en Oriente, y que llegó al pueblo judío a través de David Alroy, el guerrero judío del siglo XII que estableció una especie de estado judío en el Kurdistán. En ese momento, estaba profundamente inmerso en el estudio de la Cabalá, y su explicación del Maguen David me inquietó. "Pero Rabino," interrumpí el flujo de sus palabras, "he visto una explicación de que el secreto del Maguen David reside en lo que está escrito sobre los ángeles 'cada uno tenía seis alas' (Isaías 6:2). Es decir, este símbolo es en realidad una representación de un ángel con seis alas. ¿Cómo puede sugerir una explicación histórica y tan seca basada en el ámbito académico de sus orígenes?"

Era joven y aún no sabía en qué me había metido.

La verdad es que durante varias semanas ya había notado que el rabino Adin no veía con buenos ojos mi intenso compromiso con los libros de la Cabalá, pero esta vez me enfrentó directamente. Con ojos algo severos, comenzó:

"Mira, entiendo que eres de los que prefieren deambular con ángeles y agarrarlos de los pies en vez de pasar tiempo con humanos. Por cierto, no sé por qué querrías hacer eso; no estoy seguro de que los ángeles sean mucho más agradables. Quizá al revés."

Aquí hizo una pausa, cambió a un tono intelectual y pronunció varias frases que nunca olvidaré:

"En cualquier caso, al asunto en sí. Alguien como tú, que busca ángeles y abstracciones, debe recordar una cosa: al final, el mundo material - el mundo concreto y tangible - es el más rico de todos los mundos. Déjame ofrecerte una parábola. Un matemático puede sentarse y hablar sobre un triángulo, un cuadrado o un círculo en su forma pura. Se enfrentará a la forma pura de estas formas y hará todo tipo de cálculos que su mente pueda concebir. Pero un buen científico sabe que, en el mundo material y concreto, estas formas nunca se manifiestan en su forma pura.

Cada forma de material está compuesta por miles de diferentes configuraciones geométricas, una estructura dentro de la estructura. De igual manera, cada forma viva contiene en su interior estructuras biológicas, químicas y físicas que pueden analizarse por separado; sin embargo, nunca estarán aislados. Por lo tanto, cuando llegas a investigar algo, a pensar en algo que es real, que pertenece al orden del mundo material..."

El rabino Adin se agarró a la mesa como para demostrar qué es la materia y continuó: "entonces debes intentar entenderla desde tantos ángulos como sea posible, desde tantos aspectos como sea posible, girándola de un lado a otro: desde la dimensión histórica, cabalística, talmúdica, científica y todo lo que sea. Y aun después de todo eso, debes tener presente que no lo has entendido del todo porque todos los mundos juntos encuentran su encarnación última, su máxima expresión en el mundo material, y al ser este el más bajo, también es el más complejo, el más rico, y el más bello.

El mundo material constituye el pináculo de la creación, y todas las abstracciones no son más que meros intentos - muletas – para tratar de entenderlo.

Así que... quizá la próxima vez que te encuentres con ángeles, recuerda que solo son una parte del asunto. ¿De acuerdo?"

En esta aguda observación, Rabi Adin ilumina un punto fundamental: la visión que considera el mundo material como absolutamente inferior pasa por alto, en efecto, la cúspide misma de la creación de Di-s. Se asemeja al cabalista que compra una nueva silla y, en lo profundo de su contemplación del mundo de la Creación, que simbólicamente se describe como "el Mundo del Trono", en la Cabalá, olvida por completo pagar al carpintero que hizo la silla.

De hecho, esto queda ilustrado de manera muy elocuente en el ser humano, en cuyo interior reside una imagen divina cabalística y abstracta (tzelem Elokim) sobre la que se habla extensamente en los libros sagrados. Sin embargo, es evidente para todos que el significado esencial de cada ser humano reside en la persona viva y concreta que une espíritu y materia de una manera maravillosa. Además, es precisamente cuando uno observa a cada persona como un ser concreto cuando el asombre se hace aún mayor. Como enseña la mishná: "Una persona acuña muchas monedas con un solo sello, y todas se parecen entre sí. Pero el Santo Bendito Sea, acuña a cada persona con el sello de Adán, y sin embargo, ninguna se parece a los demás."

Esta es la lente a través de la cual debe verse el propio mundo material. ¡Tenga en cuenta también que el valor de “el mundo material”, olam haJomer (עוֹלַם הַחוֹמֶר) es igual a 9 veces la palabra “persona”, adam (אָדָם)! En su interior, una vitalidad espiritual divina lo anima - y en verdad es un "gran Adán" compuesto por una multitud de "pequeña gente". Ya sean personas reales u objetos completamente físicos, la fuerza vital divina también los anima, y en sus profundidades también llevan el rostro de Adán.

Desde esta perspectiva, el ser humano es el propósito y la huella de toda creación. Esto es especialmente cierto para el primer patriarca, Abraham, a quien se describe como "el más grande entre los gigantes" y cuyo propio nombre, Avraham (אַבְרָהָם) tiene el mismo valor que "materia", jomer (חֹמֶר).

La singularidad del judío también se expresa en la relación entre espíritu y materia. En el mundo en general, espíritu y materia solo pueden unirse en lo que podría denominarse un "compuesto" - continúan coexistiendo uno al lado del otro, sin una verdadera unificación. Pero cuando un judío observa la Torá y las mitzvot, están genuinamente unidos. En la Torá, los 248 mandamientos prescriptivos regulan específicamente el mundo material. De nuevo, 248, es el valor de "materia", jomer (חֹמֶר); son el propósito y la esencia de la observancia de la Torá. El judío completa la dimensión espiritual protegiéndose de la transgresión y eligiendo la vida a través de los 365 mandamientos prohibitivos.

El hebreo puede escribirse en una forma que implica los signos vocálicos y en una forma que no lo hace. El Tanaj se escribe mayormente usando el primero y el hebreo cotidiano se escribe mayormente con el segundo. Cuando se implican las vocales, la palabra para materia se escribe חמר, pero cuando no es así, y así es como escribiría un hablante de hebreo corriente, se escribe חוֹמֶר. Escrita en esta forma implícita, חוֹמֶר, "materia" está compuesta por las letras de la palabra para "espíritu", ruaj (רוּחַ) junto con la letra mem (מ). El nombre de la letra mem (מ) significa literalmente (e implica) "agua", maim (מַיִם). El agua se utiliza como metáfora de la transformación del espíritu en materia (piensa en la lluvia, que desciende de las nubes etéreas hasta convertirse en agua física). De igual modo, el espíritu desciende de un lugar más elevado a uno más bajo, la materia.

La suma de "espíritu" (רוּחַ) y "materia" (חוֹמֶר) es 468, que es el producto de 18, el valor de "vivo" (חַי) y el Nombre esencial de Di-s, Havaia (י-הוה), 26. Estas dos palabras se superponen en el versículo (Salmos 18:47), "Havaia vive y bendita es mi roca", Jai Havaia uBaruj Tzuri (חַי י-הוה וּבָרוּךְ צוּרִי); Di-s es la máxima expresión del espíritu ("vivo") y la base de la expresión última de la materia ("mi roca"). En esto se insinúa que Havaia es uno con la materia, tanto como Él es uno con el espíritu, y no hay nada más que Él.

Este no es el lugar para debatir la cuestión de los orígenes del Maguen David. Sin embargo, incluso según quienes sostienen que proviene de una fuente no judía, el símbolo en sí puede verse fácilmente como una ilustración de este mismo principio: la decisión del pueblo judío de adoptar este símbolo tal como aparece en el mundo material concreto y en su historia es también un acto regido por la Providencia Divina, y su historia nos invita a percibir cómo los significados espirituales más elevados se cargan y encienden precisamente dentro de esa misma decisión o elección.

 

 

 

 

EL FUTURO DEL CANTO Y LOS SACRIFICIOS EN EL TERCER TEMPLO

Cuando pedimos en oración "renueva nuestros días como en tiempos pasados", debemos dirigir nuestra mirada hacia adelante, hacia un Templo que será diferente a todo lo que hemos conocido hasta ahora; no deberíamos mirar atrás para intentar reconstruir el pasado.

HaRav Ginsburgh nos ofrece una panorámica del futuro Templo, en el que el núcleo del servicio del Templo se convierte en el servicio musical de los levitas, que en nuestra realidad actual es secundario frente al servicio de los sacerdotes. Los párrafos finales hablan de una tendencia hacia la igualdad entre todo el pueblo de Israel cuando las tres clases - sacerdotes, levitas e israelitas - se incluyen dentro de los israelitas.

Cabe señalar que esto fue originalmente un tweet escrito por el Rav Ginsburgh. Lo hemos traído aquí en su forma original, con una edición muy ligera, manteniendo la redacción del Rav. Hemos añadido títulos y referencias a las fuentes.

 

Un Servicio que incluye todos los Servicios

En referencia al futuro Templo, Ezequiel describe a los sacerdotes que servían en él como, "los sacerdotes [que son], los levitas."[1] El Arizal explica[2] que esta referencia significa que, en el futuro, los levitas se convertirán en sacerdotes (véase Tania, cap. 50). Uno podría pensar que los levitas reemplazarán a los sacerdotes en el servicio de los sacrificios, etc. Pero aparentemente la interpretación correcta es que el servicio de los levitas permanecerá, como en el pasado, expresando el sentido interior del alma a través del canto.

El Zohar describe su servicio de canto como "elevar la voz",[3] que es el misterio de la frase, "y el levita, servirá", veavad haLevi hu (וְעָבַד הַלֵּוִי הוּא). Es específicamente a través del canto como se puede alcanzar el nivel de divinidad conocido como "él", hu (הוּא), un nivel descrito en el Zohar como "lo más oculto de todos los ocultos", satima dejol stimin (סַתִּימָא דְּכָל סְתִימִין). Esta es la dimensión más interna de Atik, la parte superior de la corona o facultades superconscientes, que cuando se revela lo hace específicamente a través de la dimensión interior de Ima, el principio madre[4] (que es superior al nivel descrito como, "la dimensión interior de Aba - el principio padre - es la dimensión interior de Atik"[5]). Este principio resume la superioridad del futuro Templo sobre los Templos del pasado. En el pasado, lo principal era ver (el principio padre) con los propios ojos físicos, pero el futuro Templo estará centrado en el oído (el principio madre), concretamente, el canto de los levitas.

El servicio del canto (canto con la boca y música del canto con instrumentos[6]) se denomina en la Torá "el servicio del servicio, avodat avodá [עֲבוֹדַת עֲבוֹדָה]",[7] lo que significa que es un acto de servicio realizado en aras de otro acto de servicio. En este mundo, en nuestra realidad actual, antes de la Venida de Mashíaj, el servicio principal que se celebra en el Templo es el de los sacrificios, a cargo de los sacerdotes, mientras que el servicio de los levitas consiste en acompañar a los sacerdotes. Los levitas vivifican, con fuego sagrado, el servicio de los sacerdotes. El servicio de los sacerdotes se lleva a cabo, según describen los Sabios, "en silencio y con la voluntad del corazón."[8]

En este mundo, el sacerdote es el misterio del aceite - representando los secretos de los secretos de la Torá - mientras que el levita es el misterio del vino, representando los secretos de la Torá,[9] también conocido como "el vino de la Torá".[10] Esto lo aprendemos por el hecho de que los sacerdotes fueron ungidos con "el sagrado aceite de la unción",[11] mientras que al  mismo tiempo se les prohíbe entrar en el Templo tras haber bebido vino[12] (que fue la causa de la muerte de Nadav y Avihu,[13] los hijos de Aharon). Pero en el futuro, los papeles se invertirán, y el principal servicio interior del Templo será el misterio de "el vino conservado en sus uvas desde los Seis Días de la Creación."[14] Siguiendo la correspondencia cabalística introducida anteriormente, el vino se considera la raíz de la dimensión interior de Ima - el principio madre - la dimensión interna de Atik, que es superior a la raíz de la dimensión interna de Aba - el principio padre - correspondiente al aceite.

En el futuro, el servicio principal en el Templo será el Canto, tal y como se ha mencionado anteriormente, y en consecuencia la interpretación del "servicio del servicio" (עֲבוֹדַת עֲבוֹדָה) dejará de ser un servicio que constituya un medio para otra forma de servicio, como ocurría en el Primer y Segundo Templo. Más bien, esta frase se interpretará de forma similar a como entendemos las expresiones "el Santo de los Santos", kodesh haKodashim (קֹדֶשׁ הַקָּדָשִׁים) y "el Cantar de los Cantares", shir haShirim (שִׁיר הַשִּׁירִים); es decir, "el servicio de todos los servicios", es decir, el servicio superior que incluye todas las demás formas de servicios, hasta el punto en que todos los demás servicios (incluidos los sacrificios) serán completamente absorbidos por los cantos entonados por los levitas.

El sacrificio principal, y por tanto el Canto principal, shir (שִׁיר), es el Canto del Buey, shor (שׁוֹר) descrito como "un buey, un toro"[15], Shor Par (שׁוֹר פָּר) cuya esencia canta el verso, "Cantaré a Havaia, porque Él es altamente exaltado",[16] de acuerdo a "el Canto de la Creación"[17] (Perek Shirá). De hecho, cada sacrificio de nuestra realidad presente estará representado por su canto único correspondiente al canto de la raíz del alma del animal.[18]

La visión del Templo - “Ver los sonidos"

Según esto, la principal "visión [jazón]" del futuro Templo no es necesariamente una visión en el sentido de la vista, que comprende lo físico, sino principalmente en el sentido del oído, que capta lo espiritual, como se explica en Jasidut[19] respecto a la superioridad del oído interior sobre la visión. Siguiendo esta idea, la frase "Contemplar la placidez de Havaia"[20] se refiere a ver (contemplar), por así decirlo, la dulce voz de Di-s, similar a la dulzura del rey David, sobre quien dice: "Mira tu casa, David"[21] (el canto de los levitas proviene de las dulces melodías de David en el libro de los Salmos[22]). Ver una voz es la descripción que se usa para describir la entrega de la Torá en el Monte Sinaí, cuando "y todo el pueblo vio los sonidos."[23]

Muy conocida es la parábola originaria del Rebe Hilel de Paritch, que una persona, toda su vida, busca y anhela escuchar la melodía de la raíz de su alma.[24] Sobre esta melodía está dicho: "y moraré en ellos",[25] en el punto interior del corazón de cada uno de Israel[26] - la revelación de la "voz interior que es indescriptible"[27] en el corazón de cada uno de Israel.

La continuación del versículo que comienza con, "Contemplar la dulzura de Havaia"[28] es "Y visitar Su santuario." Siguiendo nuestra explicación, el santuario al que se refiere es la cámara celestial de la música, heijal haNeguiná (הֵיכַל הַנְּגִינָה) a la que se hace referencia en la Cabalá y el Jasidut, donde cada individuo es capaz de discernir - otro significado del verbo "visitar", levaker (לְבַקֵּר) - su propio nigun/melodía.

Esta capacidad para reconocer la melodía esencial de cada uno es el significado profundo del verso, "el oído examina las palabras"[29], ozen milin tivjan (אֹזֶן מִלִּין תִּבְחָן), cuyas iniciales forman "verdad", emet (אֱמֶת) y cuyas letras finales son tres letras nun (ן ן ן), cuyo valor es 50, lo que establece que la capacidad de discernir la verdad a través del oído es una revelación del quincuagésimo Pórtico del Entendimiento,  del oído interior, que es la fuente misma de la alegría  -  "y te regocijarás ante  Havaia tu Di-s" en el futuro Templo; de hecho, el misterio del "futuro por venir" y la construcción del Tercer Templo es también el misterio del principio madre celestial, tal como explica el Arizal[30], ya que se trata, específicamente, de la dimensión interna del sentido del oído.[31]

Inicialmente, la Torá fue referida como un canto, como en el versículo: "Escribid para vosotros este canto y enseñádselo a los israelitas; ponédselo en sus bocas",[32] lo cual sirve como introducción al Canto de Ha'azinu, y es sabido que el Canto de Ha'azinu incluye toda la Torá en él. El verso introductorio alude específicamente a las futuras enseñanzas del Mashíaj refiriéndose a ellas como una canción, ya que "escuchar", haazana (הַאֲזָנָה) en hebreo es cognado con "equilibrio", izun (אִזּוּן),[33] que es el misterio del "equilibrio" (como en una escala, la matkela), la característica esencial del mundo de la Rectificación, donde lo masculino y lo femenino, “se miran el uno al otro, cara a cara."[34]

Esto significa que, en el Mundo de la Rectificación, el acoplamiento de los partzufim se produce de forma equilibrada. De hecho, enseñar la dimensión del canto de la Torá - su dimensión interior - al pueblo judío de tal manera que se la ponga en sus bocas, hace referencia a la capacidad del Mashíaj para revelar las razones y el "sabor" de la Torá, taam Torá (טַעֲמֵי תּוֹרָה).[35] Estos están encapsulados en la dimensión actual del Canto de la Torá - las marcas o signos de cantilación utilizadas para guiar la melodía de la lectura de la Torá en público. Uno de los ejemplos más significativos en los que una "razón" o "fundamento" de una mitzvá se revela es cuando Di-s le dice a Moisés que solo a él le revela el misterio de la Vaca Roja (que incluye un principio paradójico bien conocido).[36] Esto alude al signo de cantilación conocido como "cuernos de vaca" o karnei pará, que melódicamente también contiene dos melodías opuestas.[37]

La palabra hebrea para "visión", jazón (חָזוֹן) es un cognado, o término afín, con la palabra para "cantor", jazán (חַזָּן), una palabra que también se refiere al maestro de niños pequeños[38] que les instruye sobre el canto de las marcas de cantilación y la melodía de las Escrituras correctamente y con alegría.[39] En la Cabalá, la unión y emparejamiento principal tiene lugar entre el principio masculino Ze'er Anpin y el principio femenino principal, Nukva (también conocido como la unión entre el Santo Bendito Sea y Su Shejiná). Esta unión ocurre a través de la música. No ocurre en absoluto a través de la vista, igual que la unión matrimonial ocurre en completa oscuridad, sin ningún uso del sentido de la vista, única y específicamente con la ayuda del oído interior, que está sintonizado para percibir los impulsos internos del corazón del cónyuge y responder a ellos.

Esto se conoce como el misterio del mandamiento de la unión conyugal. Toda esta unión y acoplamiento se alude en la primera letra de la palabra hebrea para "visión", la letra jet (ח), que según los principios caligráficos de Arizal[40] se escribe como una unión de las dos letras vav (ו) y zayin (ז), que representan los principios masculino y femenino. Sobre estas dos letras hay un "dosel" caligráfico (jupá) que las une y las envuelve con las luces que lo rodean del principio Madre (Ima).[41] La vav y la zayin tienen valores de 6 y 7, respectivamente, y las luces que rodean el principio Madre son el misterio del "octavo firmamento".[42] Finalmente, tenemos que la palabra para "visión", jazón (חָזוֹן) incluye una jet (ח), y luego una zayin y una vav, que junto con la nun al final (aludiendo de nuevo a los Cincuenta Portales del Entendimiento del Principio Madre) son el acrónimo aceptado para designar el acoplamiento de los principios masculino y femenino, zun (זו"ן).

Un santuario de la música

A la luz de todo lo que se ha dicho, intentemos imaginar por nosotros mismos (similar a la revelación del Shabat Jazón, el Shabat antes  de Tisha B'av, cuando a cada persona se le muestra el futuro Templo[43]) la experiencia del futuro Templo: entro en el santuario de la música y escucho una voz agradable que hace que mi alma flote sobre mi cuerpo,  por así decirlo, según se relata sobre ciertos jasidim que experimentaban este tipo de elevación del alma al escuchar el toque de un agradable violín.[44] Así, me inclino con la iejidá, el aspecto más elevado de mi alma, ante Di-s al llegar al lugar sagrado. Al hacerlo, se cumple la afirmación de que "tal como viene a ver".[45]

De todo lo anterior también entendemos lo que Maimónides explica en la Guía para los Perplejos[46]: que en la antigüedad las naciones, los idólatras, eran apasionadas por la ofrenda de sacrificios de animales (e incluso de seres humanos, como se muestra explícito en muchos versículos del Tanaj[47]), y el servicio del Templo llegó a refinar esta forma de servicio ante Di-s. Pero hoy en día ya no se ofrecen sacrificios. ¿Qué ha ocupado su lugar? Entre las naciones civilizadas del mundo, las salas de culto, los Templos, han sido sustituidas por salas de concierto, en las que se interpreta la música (servicio) de Beethoven, etc.

Estas composiciones musicales son hoy el misterio de la kelipat noga, la cáscara externa de impureza, en la que el bien y el mal se mezclan, pero no deben identificarse con las tres cáscaras completamente impuras (kelipot), como fue antes. En consecuencia, el equivalente sagrado de estas salas modernas es la cámara celestial de la música sacra - que también tiene el poder de refinar lo bueno que hay en la música de Beethoven y compositores similares - el misterio del futuro Templo.

Etapas de la interinclusión de Cohen-Levi-Israel

En el futuro, los sacerdotes serán incluidos en los levitas. Es decir, la tribu de Levi incluirá ambos; todos serán llamados por el nombre de Levi, su padre (el misterio del emparejamiento, como se ha mencionado, "esta vez mi marido me acompañará"). Esto ocurre en la primera etapa de la era del Mashíaj, cuando el mundo se comportará de forma relativamente natural,[48] y cuando el futuro Templo se levantará de sus ruinas (gracias al Rey Mashíaj desde abajo y Di-s desde arriba[49]), junto con su servicio.

Pero en la segunda etapa de la Era de Mashíaj, que es un periodo milagroso en el que tendrá lugar la Resurrección de los Muertos, y "los mandamientos serán anulados en el futuro por venir"[50] (es decir, cuando los muertos vuelvan a la vida, tal y como como se explica en el Tania[51]), ya no habrá necesidad de separar la tribu de Leví del conjunto de Israel, y todos volverán a formar parte del nombre esencial del pueblo: "Israel." Las doce tribus de Israel quedarán incluidas en Israel, su padre, tal como los tres patriarcas fueron llamados por el nombre de Israel, según explican los sabios.[52]

Se desprende que en este mundo hay tres niveles diferentes, uno encima del otro: Cohen-Levi-Israel (Sacerdote-Levita-Israelita). Pero en el primer periodo de Mashíaj solo quedarán dos: levita e israelita, y en el segundo periodo de la Era de Mashíaj, solo uno permanecerá: israelita. Este es el misterio de la afirmación de Koraj de que, "toda la congregación, todos ellos, son santos, y Di-s está entre ellos; ¿por qué entonces os enaltecéis [Moisés y Aarón]?"[53] En el futuro venidero, cuando los mandamientos sean anulados, Koraj se alzará en la Resurrección, junto con su pretensión, y entonces veremos el cumplimiento del versículo "los justos florecerán como la palmera"[54], tzadik catamar ifraj (צַדִּיק כַּתָּמָר יִפְרָח), cuyas letras finales forman Koraj (קֹרַח).[55] Las iniciales de Cohen-Levita-Israelita (כֹּהֵן-לֵוִי-יִשְׂרָאֵל) forman "recipiente", kli (כְּלִי)[56] - "un recipiente que contiene bendiciones para Israel",[57] ya que los tres niveles del pueblo se unen para servir a Di-s, todos juntos, en paz.

Y para terminar con una firma matemática: la suma de "Cohen-Levita-Israelita, Levita-Israelita, Israelita" (כֹּהֵן לֵוִי יִשְׂרָאֵל, לֵוִי יִשְׂרָאֵל, יִשְׂרָאֵל), el resumen de todo lo que hemos visto, es 1790, que equivale al valor de Mashíaj (מָשִׁיחַ) cuando se escribe "frente y espalda", (panim-ajor) (מ מש מששיח משיח שיח שיח ח). La "espalda-trasera" se refiere a ese estado de nuestra realidad presente cuando anticipamos la Venida de Mashíaj junto con el primer periodo de su venida, cuando se construirá el futuro Templo, como se ha mencionado antes. El "frente" se refiere al segundo periodo, con la Resurrección de los Muertos.

 



[1] Ezequiel 44:15.

[2] Sha'ar HaGilgulim, Introducción 35; Sha'ar HaPesukim, Ezequiel, §20.

[3] Zohar 3:39a-b.

[4] La glosa de Rabi Natan Shapira a Otzrot Jaim, Sha'ar Atik, cap. 4. Véase Torat Shmuel 5627, p. 34 (y véase allí p. 78, que hace referencia a Zohar 3: 178b).

[5] Likutei Tora, Nitzavim 49d (siguiendo Pri Etz Jaim, Sha'ar Keriat Shema, cap. 15; véase la glosa mencionada).

[6] Véase Arajin 11a.

[7] Números 4:47.

[8] Zohar 3:39a-b.

[9] Likutei Tora, Koraj 54d.

[10] Bamidbar Rabá 14:4.

[11] Éxodo 37:29.

[12] Levítico 10:9.

[13] Pesikta DeRav Kahana 26:9; Vaikra Rabá 12:1 (citado en Rashi sobre Levítico 10:2).

[14] Berajot 34b.

[15] Salmos 69:32.

[16] Éxodo 15:1.

[17] Cap. 5.

[18] Sobre la cuestión de quién es el que canta el canto de cada criatura envel "Perek Shirá", véase Wonders, número 171.

[19] Véase Kuntres HaHitpa'alut, p. 58 (y en muchos lugares); Shiurim BeSod Hashem Lire'av, vol. 1, cap. 6.

[20] Salmos 27:4.

[21] 1 Reyes 12:9.

[22] Mishná Tamid 7:4.

[23] Éxodo 20:15.

[24] Véase también Essa Einai, el artículo "Ezkera Neginati BaLaila", nota 9, y Panim el Panim, cap. 3, nota 75.

[25] Éxodo 25:8.

[26] Alsheij sobre Éxodo 31:13; Reshit Jojmá, Sha'ar HaAhava 6:19.

[27] Véase Zohar 1:50b.

[28] Salmos 27:4.

[29] Job 12:11; 34:3.

[30] Levítico 23:40.

[31] Etz Jaim 15:5.

[32] Deuteronomio 31:19.

[33] Véase Ma'aian Ganim, vol. 5, Ha'azinu. Y véase la clase de la víspera siguiente al 11 de Tishrei de 5773; Shabat Shuvá 5780.

[34] Jasdei David HaNe'emanim, vol. 8, p. 229.

[35] Otiot DeRabi Akiva, s.v. Zayin (también en Ialkut Shimoni, Isaías, 429, al comienzo): "Y el Santo Bendito sea les explica las razones de la nueva Torá que el Santo Bendito Sea está destinado a revelarles a través de Mashíaj". Véase también Rashi sobre el Cantar de los Cantares 1:2; Likutei Tora, Tzav 17a y siguientes; Likutei Sijot, vol. 22, p. 77, y las referencias allí.

[36] Bamidbar Rabá 19:6.

[37] Arajin 11b y  Rashi allí, s.v. "Al Iskei".

[38] Véase Shabat 11a y otros lugares.

[39] Véase también Nedarim 37a sobre el papel del profesor en la enseñanza de "las marcas de cantilación."

[40] Matzat Shimurim 31a; Mishnat Jasidim, Tikun Tefilin 1:9; Shulján Aruj del Alter Rebe, Oraj Jaim 36:2.

[41] Véase también Las Letras Hebreas, s.v. Jet.

[42] Zohar 1:162b.

[43] Citado en los escritos de Rabi Hilel de Paritch en nombre del santo Rabi Levi Itzjak de Berditchev (transcrito en las Reshimot del Tzemaj Tzedek sobre Eijá, p. 45, en las notas).

[44] Sefer HaSijot 5701, p. 114 (citado en Sefer HaNigunim Jabad, vol. 3, Likutei Reshimot, §31).

[45] Jaguigá 2a.

[46] 3:32.

[47] Véase Deuteronomio 12:31; 2 Reyes 3:27.

[48] Likutei Sijot, vol. 27, Bejukotai 1 (y particularmente a partir de §9).

[49] Véase Maljut Israel, vol. 3, el artículo "¿Quién construirá el tercer Templo?" (p. 285); y véase HaTeva HaIehudi, p. 52 y siguientes (con referencias a las charlas del Rebe de Lubavitch sobre el asunto, recogidas en el libro "Sha'arei Gueulá", p. 110 y siguientes).

[50] Nidá 61b.

[51] Igueret HaKodesh, epístola 26.

[52] Bereshit Rabá 63:3.

[53] Números 16:3.

[54] Salmos 92:13.

[55] Sefer HaLikutim, Salmos 92. Véase Emek HaMelej, sha'ar 16, cap. 35 (véase Pri Etz Jaim, Sha'ar Hanhagat HaLimud, cap. 1). Y vean a Ma'aian Ganim, Koraj.

[56] Kehilat Iaacov, s.v. "Keli."

[57] Bamidbar Rabá 21:1.




 

LA SANTIDAD DE LA TIERRA DE ISRAEL

 

Las descripciones más pintorescas de la Tierra de Israel en toda la Torá están en la parashat de esta semana, Ekev. Por ejemplo:

Porque Havaia, tu Di-s te está llevando a una buena tierra, una tierra con arroyos, manantiales y aguas subterráneas, que brotan en valles y montañas. Una tierra de trigo y cebada, vides [uva], higos y granadas, una tierra de aceite que produce aceitunas y miel [datilera]. Una tierra en la que comerás pan sin escasez, no te faltará nada. Una tierra cuyas piedras son de hierro, y de cuyas montañas extraerás cobre. Y comeréis y os saciaréis, y bendeciréis a Havaia, vuestro Di-s, por la buena tierra que Él os ha dado."[1]

Otro ejemplo:

Porque la tierra que vienes a heredar no es como la Tierra de Egipto que dejaste allí, donde plantabas tu semilla y la regabas con el pie [acciones rudimentarias de bombeo]como un huerto. Pero la tierra que cruzas para heredar es una tierra de montañas y valles; de la lluvia de los cielos, beberéis agua."[2]

Quizá el versículo más poderoso sea aquel que expresa la relación de Di-s con la tierra:

Una tierra que Havaia, vuestro Di-s, cuida; los ojos de Havaia, vuestro Di-s, siempre están puestos en ella, desde el principio del año hasta el final del año.[3]

Comentando este versículo, Rashi cita primero un versículo de Job que parece indicar que Di-s busca el bienestar de todas las tierras, no solo de la Tierra de Israel; sin embargo, explica rápidamente que la atención de Di-s se dirige ante todo a la Tierra de Israel, y a través de esto se incluyen todas las demás tierras. Esta interpretación subraya que no solo la Tierra de Israel es especial, sino también que lo que ocurre en Israel tiene un impacto profundo en todo el mundo. Los sabios enseñaron que, si las naciones del mundo hubieran entendido lo beneficioso que era el Templo de Jerusalén para ellos, cuánto dependía su propia riqueza y éxito de su impacto, habrían designado a su propia guardia para protegerlo.[4]

Esta afirmación tiene especial relevancia hoy en día, cuando Israel, aunque apenas un punto en el mapa mundial, está en el epicentro mismo de la política internacional, la economía global y los avances tecnológicos; y, por supuesto, la religión. Dado el tamaño minúsculo del país y su población relativamente pequeña, su importancia supera todas las expectativas. Sin embargo, la respuesta a esta paradoja reside en el versículo que estamos analizando: los ojos del mundo están enfocados en este mismo lugar porque los ojos de Di-s, por así decirlo, están enfocados en él. De hecho, la obsesión mundial con la Tierra de Israel ha sido evidente a lo largo de la historia, ya que un imperio tras otro ha intentado controlar la Tierra de Israel, la encrucijada espiritual y geográfica del mundo.

La Providencia Divina de Di-s

La expresión "los ojos de Di-s", o Di-s "mirando" o "viendo", que se encuentra a lo largo del Tanaj, son una metáfora de la Providencia Divina de Di-s.[5] Los Sabios enseñaron que este versículo nos muestra que Di-s juzga el mundo en Rosh Hashaná - porque el versículo afirma explícitamente que Sus ojos siempre están puestos sobre la Tierra desde "el principio del año" -  y que el alcance del juicio es para todo el año, como dice el versículo, "hasta el final del año."[6] La palabra hebrea traducida como "principio", meReshit (מֵרֵשִׁית) tiene la misma raíz hebrea que la primera palabra de la Torá: "En el principio [Di-s creó los cielos y la tierra]", Bereshit (בְּרֵאשִׁית). Comentando este versículo, Rashi explica que la frase "en el principio" podría interpretarse como "en aras del principio". Luego cita dos versículos que implican que la Torá y el pueblo de Israel representan dos aspectos del "comienzo-principio", infiriendo que por amor tanto a la Torá como al pueblo judío, Di-s creó los cielos y la tierra.[7] Esto explica por qué los "ojos de Di-s" siempre están enfocados en la Tierra, pues este es el lugar donde el pueblo judío debe cumplir la Torá y crear una sociedad que sea luz para las naciones, el lugar desde el cual el propósito último de Di-s para la creación acabaría brillando para envolver el mundo entero.

El concepto de Santidad

La Tierra de Israel ha sido conocida como "Tierra Santa" durante milenios. Para entender esta idea, nos conviene intentar definir el concepto abstracto de santidad. Quizá, la forma más sencilla de definirlo es explorando cómo se alcanza la santidad. La Kedushá (sacralidad o santidad, en hebreo) se alcanza mediante la separación, ya que ese es el significado literal de la palabra. Al distanciarnos del mal - la impureza y las diversas energías mundanas que bloquean nuestros canales y sensibilidades espirituales - nos convertimos en verdaderos recipientes, capaces de recibir e irradiar santidad. De hecho, una de las premisas fundamentales subyacentes a las mitzvot es el requisito constante de separar y distinguir entre el bien y el mal, lo puro y lo impuro, lo permitido y lo prohibido, y entre el tiempo y espacio sagrados, y el tiempo y espacio mundanos.

Sin embargo, junto con la noción de separación, la santidad también se asocia con designar, asignar y elegir. En el periodo del Templo, un animal u objeto que se elegía y luego se designaba para ser sacrificado o donado al Templo se llamaba hekdesh (una palabra que proviene de la misma raíz que "santidad" y que literalmente significa "santificado"). Así, la designación y la elección están fundamentalmente ligadas al concepto de santidad. En última instancia, toda santidad emana de Di-s, quien declara al pueblo judío: "Seréis santos, porque Yo soy santo, Havaia vuestro Di-s."[8]

La conexión entre designación, elección y santidad se ve claramente en el Templo de Jerusalén. En la parashá de la próxima semana, Reé, se menciona la siguiente idea en numerosas ocasiones de formas ligeramente diferentes: que solo se pueden llevar ofrendas a Di-s "al lugar que Havaia tu Di-s, elija ", o "únicamente al lugar que Havaia, tu Di-s, elija de entre todas tus tribus para establecer allí Su nombre."[9] Es significativo que los sabios se refirieran al sagrado Templo de Jerusalén como Beit HaMikdash, la Casa de Santidad/Sagrada, así como que Maimónides lo mencionara como Beit HaBejirá, la Casa de la Elección o la Casa Elegida.[10] Se explica en Jasidut que no solo el Templo manifiesta la Presencia y Santidad de Di-s debido a su elección de lugar, sino que quien visitó el Templo se inspiró e impregnó del poder de ser santo y de ejercer la libre elección correctamente.[11]

De hecho, la mayoría de los conceptos que asociamos con la santidad y que se llaman santos, como el idioma hebreo, la Torá, el Shabat, el pueblo judío, la Tierra de Israel, Jerusalén y el Templo, alcanzaron esta categoría porque Di-s los eligió.

La Torá y las letras hebreas fueron designadas por Di-s como Su plan para la creación, como enseña el Zohar: "Di-s miró dentro de la Torá y creó el mundo."[12] Así, cuando buscamos definir la "santidad", por primera vez buscamos la raíz de santidad y consagración-santificación que aparece en la Torá. Lo encontramos por primera vez cuando Di-s designa el Shabat, el séptimo día, como sagrado:

Y los cielos y la tierra se completaron, y todo lo que contienen. Al séptimo día Di-s completó la obra que había realizado, y se abstuvo el séptimo día de toda obra que Él había hecho. Di-s bendijo el séptimo día y lo santificó (vaiekadesh, del verbo infinitivo "ser santo"), pues en él descansó de Su obra, que Di-s creó para realizar.[13]

La elección de Di-s sobre el pueblo judío comenzó con su elección de Abraham. Aunque Abraham ciertamente ejerció su propio intelecto para descubrir que Di-s es uno, Di-s ya había comprendido el potencial de Abraham y lo había elegido entre todos los pueblos para revelar Su unidad al mundo. En las oraciones matutinas recitamos lo siguiente:

Eres tú, Havaia, el Di-s que eligió a Abram, lo sacó de tu Kasdim y le dio nombre a Abraham. Y encontraste su corazón fiel ante Ti....[14]

En el caso de la Tierra de Israel, la santidad inherente de la tierra es evidente desde la primera instrucción que Di-s dio a Abraham: "ve ... a la tierra que Yo te mostraré."[15] Claramente, Abraham no estaba siendo instruido para deambular hasta que encontrara un lugar que le gustara. Más bien, Abraham estaba siendo guiado a una tierra específica que Di-s ya había elegido. El hecho de que Di-s lo llevara a un lugar particular implica que la Tierra poseía cualidades y energías espirituales particulares que Di-s consideraba importantes para Abraham y sus descendientes.

La gloria de Di-s revelada

En el libro de Isaías, el profeta recoge su dramática visión:

En el año en que murió el rey Uzía, vi a Di-s sentado en un trono elevado y exaltado, y su comitiva llenó el Templo. Serafines se paraban sobre Él; cada uno tenía seis alas, dos cubriendo la cara, dos los pies y dos con las que volaban. Y uno decía al otro: "Santo, santo, santo es el Señor de los Ejércitos; toda la tierra está llena de Su gloria."[16]

La proclamación de los ángeles "Santo, Santo, Santo" se ha convertido en una de las declaraciones centrales de la oración judía. Recitado dos veces al día en oración privada, y cuatro veces cuando se reza con una congregación, nos conecta con el propio canto de los ángeles.

En nuestras oraciones, incorporamos un versículo de Ezequiel en el que diferentes ángeles responden a quienes proclaman la santidad de Di-s: "Bendita sea la gloria de Di-s desde Su morada."[17] Una joya numérica asombrosa: la palabra "gloria", kavod (כָּבוֹד) tiene el valor numérico 32, mientras que el Nombre de Di-s, Havaia (י-הוה), de cuatro letras, tiene el valor 26. Multiplicar estas palabras entre sí da 832, la guematria de "la Tierra de Israel", Eretz Israel (אֶרֶץ יִשְׂרָאֵל).[18] Así, cuando decimos: «Bendita sea la gloria de Di-s desde Su morada», no solo afirmamos Su majestad trascendente en los mundos superiores, sino que también aludimos a Su lugar de morada más perfecta, aquí en la tierra, en la Tierra de Israel.

Eretz Israel, la Tierra de Israel, es el centro de la santidad, el recipiente terrenal para la Presencia de Di-s, la Shejiná. Incluso cuando su luz está oscurecida ante los ojos del mundo, nunca debemos olvidar esta verdad: la tierra misma es la encarnación física de "la gloria de Di-s."

Esta gloria es resultado de que los "ojos" de Di-s, es decir, Su Providencia Divina, estén centrados y enfocados en Eretz Israel en todo momento. Di-s la busca con el propósito de cumplir Su propio deseo de tener un lugar de morada en los mundos inferiores. La revelación plena de la Santidad y Providencia de Di-s es el destino hacia el que fluye toda la historia y es la esperanza que nos sostiene hasta que la redención sea completa.  

 

 



[1] Deuteronomio 8:7-10.

[2] Ibid 11:10-11.

[3] Ibid 11:12.

[4] Bamidbar Rabá 1:3.

[5] Las Letras Hebreas, p. 238.

[6] Rosh HaShaná 8a.

[7] La Torá se refiere como "al principio de Su camino" en Proverbios 8:22 [רֵאשִׁית דַּרְכּוֹ-reshit darcó]. A Israel se le llama "el principio de su producción-cosecha" en Jeremías 2:3 [רֵאשִׁית תְּבוּאָתֹה-reshit tevuató].

[8] Levítico 19:1.

[9] Deuteronomio 12:18; 12:4.

[10] Las Letras Hebreas, p. 46.

[11] Ibid.

[12] Zohar 2:161b; Consulte la introducción completa de Las Letras Hebreas para un entendimiento profundo de las letras hebreas y su papel en la creación.

[13] Génesis 2:1-3.

[14] Nehemías 9:7.

[15] Génesis 12:1.

[16] Isaías 6:1-3.

[17] Ezequiel 3:12

[18] Iain Itzjak, Ekev 35.



ESTUDIO DE JUDAÍSMO EKEV 5786

  "Y COMERÁS Y TE SACIARÁS Y BENDECIRÁS"

No solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Hashem

 MIÉRCOLES 15 MENAJEM AV 5786 – 29-7-2026

 

Con el Rabino Jaim Frim

 

 


 

 

https://youtu.be/AV7biomQ9Do

 

En Parashá Ekev aprendemos que las grandes bendiciones comienzan con pasos pequeños: una mitzvá cuidada, una palabra de bondad, una decisión tomada con fe. Ningún acto bueno es insignificante; cada detalle puede convertirse en un canal para revelar la presencia de Hashem en nuestra vida.

El 15 de Menajem Av nos recuerda que después del dolor puede nacer una alegría nueva, más profunda y verdadera. Es un día de amor, unión y renovación, una oportunidad para acercar los corazones y descubrir que incluso desde la oscuridad puede comenzar la luz de la redención.

 

MATERIAL DE ESTUDIO

MÚSICA DE LA CLASE

Nigún 63 Nigún Gaaguim / Anhelos

Rabino Itzjak Ginsburgh

 https://pnimi.org.il/%D7%94%D7%99%D7%9B%D7%9C-%D7%94%D7%A0%D7%92%D7%99%D7%A0%D7%94/%d7%a0%d7%99%d7%92%d7%95%d7%9f-%d7%9e%d7%a1-63/

Dadi Ben Ami z"l puso estas palabras a la melodía:

https://pnimi.org.il/wp-content/uploads/2023/01/05-Track-5-2.mp3

Un nigún de esperanza y redención

Este emotivo nigún reúne una selección de versículos que recorren el camino del pueblo de Israel desde la angustia y la súplica hasta la esperanza y la redención. Comienza con la oración de Iaakov antes de su encuentro con Esav, continúa con la confianza en el futuro anunciada por los profetas, y culmina con la visión mesiánica: "Hashem será Rey sobre toda la tierra; en aquel día Hashem será Uno y Su Nombre será Uno."

Las palabras fueron adaptadas a esta melodía por Dedi Ben Ami ז״ל, creando un canto que expresa humildad, fe, perseverancia y la certeza de que, aun en medio de las dificultades, la redención de Israel y del mundo entero se acerca paso a paso.

Letra:

"Soy pequeño por todas las bondades y por toda la verdad que has hecho con Tu siervo.
Porque con solo mi bastón crucé este Jordán,
y ahora me he convertido en dos campamentos.

Sálvame, por favor, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav,
porque le temo,
no sea que venga y me hiera, a la madre junto con los hijos."
(Bereshit / Génesis 32:11-13)

"Y yo avanzaré lentamente,
al paso del ganado que va delante de mí
y al paso de los niños,
hasta que llegue junto a mi señor, a Seír."
(Bereshit / Génesis 33:14)

"Porque así dice Hashem de los Ejércitos, Dios de Israel:
Todavía se comprarán casas, campos
y viñedos en esta tierra."
(Yirmiahu / Jeremías 32:15)

"Y subirán libertadores al monte Tzión
para juzgar el monte de Esav,
y el reino será de Hashem."
(Ovadiá / Abdías 1:21)

"Alza tus ojos alrededor y mira:
todos ellos se reúnen, vienen hacia ti."
(Ieshaiahu / Isaías 49:18)

"Y dirás en tu corazón:
'¿Quién me dio a luz a estos?
Yo estaba privada de hijos y sola,
desterrada y errante.
¿Quién los crió?
Yo había quedado sola;
¿de dónde salieron éstos?'"
(Ieshaiahu / Isaías 49:21)

"Y Hashem será Rey sobre toda la tierra.
En aquel día, Hashem será Uno
y Su Nombre será Uno."
(Zejariá / Zacarías 14:9)

 

Fonética

Katónti mikol hajasadim umikol haemet
asher asíta et avdéja.
Ki vemaklí avárti et haiardén hazé,
veatá haíti lishnéi majanót.

Hatziléni na miiad ají, miiad Esav,
ki iaré anojí otó,
pen iavó vehikáni, em al banim.

Vaaní etnahalá leití, lereguel hamelajá asher lefanái,
ulereguel hailadim,
ad asher avó el adoní Seirá.

Ki ko amar Hashem Tzevaot, Elohei Israel:
Od yikanú batim usadot
ujeramim baáretz hazot.

Vealú moshiím behar Tzión
lishpot et har Esav,
vehaitá laHashem hamelujá.

Seí saviv eináij urí,
kulam nikbetzú, báu laj.

Veamart bilvavej: mi ialad li et ele?
Vaaní shejulá vegalmudá,
golá vesurá, veele mi guidel?
Hen aní nishárti levadí, ele eifó hem?

Vehaiá Hashem leMélej al kol haáretz;
baiom hahú ihyé Hashem Ejad ushmó Ejad.

 

דדי בן עמי ז"ל הלביש מילים אלה על הניגון:

קָטֹנְתִּי מִכֹּל הַחֲסָדִים וּמִכָּל הָאֱמֶת
אֲשֶׁר עָשִׂיתָ אֶת עַבְדֶּךָ
כִּי בְמַקְלִי עָבַרְתִּי אֶת הַיַּרְדֵּן הַזֶּה
וְעַתָּה הָיִיתִי לִשְׁנֵי מַחֲנוֹת.

הַצִּילֵנִי נָא מִיַּד אָחִי מִיַּד עֵשָׂו
כִּי יָרֵא אָנֹכִי אֹתוֹ
פֶּן יָבוֹא וְהִכַּנִי אֵם עַל בָּנִים. (בראשית ל"ב י"א -י"ג)

וַאֲנִי אֶתְנָהֲלָה לְאִטִּי לְרֶגֶל הַמְּלָאכָה אֲשֶׁר לְפָנַי
וּלְרֶגֶל הַיְלָדִים
עַד אֲשֶׁר אָבֹא אֶל אֲדֹנִי שֵׂעִירָה. (בראשית ל"ג, י"ד)

כִּי כֹה אָמַר ה' צְבָאוֹת אֱ-לֹהֵי יִשְׂרָאֵל
עוֹד יִקָּנוּ בָתִּים וְשָׂדוֹת
וּכְרָמִים בָּאָרֶץ הַזֹּאת. (ירמיה ל"ב ט"ו)


וְעָלוּ מוֹשִׁעִים בְּהַר צִיּוֹן
לִשְׁפֹּט אֶת הַר עֵשָׂו
וְהָיְתָה לַה' הַמְּלוּכָה. (עובדיה כ"א )

שְׂאִי סָבִיב עֵינַיִךְ וּרְאִי
כֻּלָּם נִקְבְּצוּ בָאוּ לָךְ  (ישעיה מ"ט י"ח)

וְאָמַרְתְּ בִּלְבָבֵךְ מִי יָלַד לִי אֶת אֵלֶּה
וַאֲנִי שְׁכוּלָה וְגַלְמוּדָה
גֹּלָה וְסוּרָה וְאֵלֶּה מִי גִדֵּל
הֵן אֲנִי נִשְׁאַרְתִּי לְבַדִּי אֵלֶּה אֵיפֹה הֵם. (ישעיה מ"ט כ"א)

וְהָיָה הַשֵּׁם לְמֶלֶךְ עַל כָּל הָאָרֶץ
בַּיּוֹם הַהוּא יִהְיֶה ה' אֶחָד וּשְׁמוֹ אֶחָד. (זכריה י"ד ט)

 

 

EL RUGIDO DEL LEÓN

A lo largo de los años, y en diversas oportunidades, el Rebe de Lubavitch, hijo mayor del Rav Levi Itzjak, relató la grandeza, la elevación espiritual y la extraordinaria fortaleza de su padre. En sus farbrenguens enseñaba numerosas ideas de Torá que su padre escribió durante el exilio, parte de las cuales su esposa, la Rebetzin, logró sacar clandestinamente fuera de las fronteras de Rusia. (Otra parte de los escritos del Rav Levi Itzjak z"l fue posteriormente sacada de la Unión Soviética por el abogado Rabí Moshé Shub z"l, en colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel).

Estas enseñanzas ocupan hoy varios volúmenes publicados con títulos como "Likutei Levi Itzjak", "Torat Levi Itzjak", entre otros.

Este es un día especialmente propicio para pedir bendiciones y recibir fuerzas para aumentar en el estudio de la Torá, la plegaria y la tzedaká, las tres columnas sobre las cuales se sostiene el mundo.

A continuación presentamos un pasaje de Likutei Levi Itzjak, relacionado con el mes de Menajem Av, como preparación para el mes de Elul, Rosh Hashaná y Iom Kipur.

El mes de Menajem Av tiene como mazal (signo) al León (Arié). Es sabido que las letras iniciales de la palabra "Arié" aluden a los importantes días que se aproximan:

א – Elul

ר – Rosh Hashaná

י – Iom HaKipurim

ה – Hoshaaná Rabá

Respecto a este concepto del "Arié", el Zóhar (I, 237b) cita el versículo:

> "Se agazapó, se echó como un león y como una leona; ¿quién lo hará levantar?" (Números 24:9).

El Zóhar explica que el arié (león) es ciertamente fuerte y poderoso, pero el lavi (leona o león en su máxima fuerza) es aún más poderoso. Sobre el pueblo de Israel está dicho que son fuertes "como un león y como un lavi".

En palabras del Zóhar:

> "Como el león, que es fuerte, y como el lavi, que es aún más fuerte; así también Israel es fuerte."

Rabí Levi Itzjak explica, según la Cabalá (Likutei Levi Itzjak sobre el Zóhar, Bereshit, p. 234), que la superioridad del lavi sobre el arié es comparable a la ventaja espiritual de Iom Kipur sobre Rosh Hashaná. Por más elevado y santo que sea Rosh Hashaná, en Iom Kipur se asciende a un nivel todavía más sublime.

¿Cuál es la relación entre los Yamim Noraím y el "Arié" y el "Lavi"?

En la plegaria de Rosh Hashaná se repite varias veces la palabra "Uvjen" (ובכן):

"Uvjen yitkadash Shimjá..."

"Uvjen ten pajdeja..."

"Uvjen ten kavod..."

El Zóhar (II, 52a) señala que en Rosh Hashaná se pone especial énfasis en pronunciar tres veces "Uvjen, Uvjen, Uvjen".

La razón cabalística es que la palabra "bajen" (בכן) tiene el valor numérico de 72, correspondiente al santo y elevado Nombre de 72 letras (Shem Ayin-Bet), y mediante esta repetición se busca despertar la influencia de ese Nombre para que nos conceda mérito y bondad. No es casual que también la palabra "jesed" (bondad) tenga el valor numérico de 72.

Éste es, entonces, el vínculo entre Rosh Hashaná y el Arié: si multiplicamos las tres veces que se pronuncia "bajen" (72 × 3), obtenemos 216, que es precisamente la guematria de "Arié" (אריה).

Sin embargo, "Lavi" alude a Iom Kipur, cuya santidad supera incluso la de Rosh Hashaná. El servicio especial del Cohen Gadol en Iom Kipur, cuando ingresaba al Kodesh HaKodashim, incluía:

32 (לב) aspersiones sobre el Arca y su cubierta (Kapóret).

11 (יא) aspersiones sobre el Altar de Oro.

Al unir ambos números se obtiene לב־יא (Lev-Yud Alef), que forma la palabra "Lavi" (לביא).

Concluye el Rav Levi Itzjak z"l que el pueblo de Israel posee una fuerza especial que le permite superar todas las dificultades y a todos sus enemigos, como un león e incluso como un lavi, que es aún más poderoso. Esto se insinúa en la propia palabra "Israel" (ישראל), que contiene las letras ארי de "Arié" y las letras לאי de "Lavi".

 

LA MUJER RODEARÁ AL HOMBRE

 ¿Qué significa la profecía "La mujer rodeará al hombre"? En esta profunda enseñanza del Rabino Itzjak Ginsburgh, basada en el versículo de Irmiahu, se revela cómo esta expresión anuncia una de las grandes novedades de la Redención: la elevación de la mujer, el despertar de Israel y la revelación de la Torá nueva del Mashíaj.

https://galeinai.org/2026/07/30/la-mujer-rodeara-al-hombre/

LOS OJOS DE HASHEM

¿Dónde está Hashem cuando todo parece seguir las leyes de la naturaleza? Razi nos enseña que la Tierra de Israel nos recuerda cada día que la naturaleza misma es un milagro y que los ojos de Hashem nunca dejan de velar por nosotros.

https://galeinai.org/2026/07/30/los-ojos-de-hashem/

 

INTRODUCCIÓN RABINO ITZJAK GINSBURGH

Con la ayuda de Hashem

AMOR DESDE LEJOS Y DESDE CERCA

¿Qué es el amor a Hashem? ¿Cómo se llega a él y de qué manera se manifiesta?

En las Leyes de los Fundamentos de la Torá, el Rambam escribe que el camino para llegar al amor y al temor de Hashem consiste en contemplar Su grandeza y Sus obras maravillosas. Esta reflexión despierta el deseo de acercarse a Él y, al mismo tiempo, el temor que surge al percibir la pequeñez del ser humano y su distancia respecto de la grandeza divina.

En el Sefer HaMitzvot, siguiendo al Sifrí, el Rambam explica que el amor a Hashem nace de la reflexión sobre la Torá y las mitzvot. El precepto «Amarás a Hashem, tu Dios» se alcanza mediante «Y estas palabras que Yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón». Su principal expresión es el impulso de dar a conocer a Hashem y despertar amor hacia Él en todos los habitantes del mundo, como hizo el primer judío, Abraham, llamado «Abraham, Mi amado».

Abaie aprende de la palabra «veahavta — amarás» que la persona debe hacer que el Nombre del Cielo sea amado mediante su buena conducta. Esto constituye un kidush Hashem, una santificación del Nombre divino, cuando los demás contemplan las buenas cualidades de quien estudia Torá. Lo contrario, Dios no lo permita, sería una profanación del Nombre causada por conductas negativas.

Las definiciones del amor que aparecen en el Sifrí y en las palabras de Abai también están incluidas, aunque de manera implícita, en otros lugares del Mishné Torá. En las Leyes de Teshuvá, quien sirve a Hashem por amor es definido como aquel que «hace la verdad porque es verdad», y se enseña que «no hay verdad sino la Torá». La difusión del conocimiento de Dios entre todos los habitantes del mundo aparece en las Leyes de Reyes y sus guerras, como responsabilidad del pueblo de Israel y como parte del objetivo mesiánico. Las conductas apropiadas de un talmid jajam aparecen en las leyes de Kidush Hashem y se desarrollan detalladamente en las Leyes de las Cualidades Humanas.

Estas cuatro definiciones del amor forman una estructura completa correspondiente a las cuatro letras del Nombre de Hashem. La contemplación de la Torá y de sus mitzvot, que son la sabiduría y la voluntad de Hashem, corresponde a Jojmá, la letra iud, pues «la Torá surge de la sabiduría». La reflexión sobre la grandeza de Hashem, que despierta amor y temor en el corazón, corresponde a Biná, la hei superior. La buena conducta y las cualidades rectificadas pertenecen a las emociones del corazón, representadas por la letra vav. La salida activa de la persona para revelar la Divinidad en el mundo corresponde a Maljut, la hei inferior, la Shejiná que desciende a los mundos inferiores; por eso esta dimensión aparece especialmente en las Leyes de Reyes.

En un nivel más profundo, el Mishné Torá describe el amor a Hashem desde lejos. La persona se maravilla ante Sus obras extraordinarias, pero junto con esa admiración siente también temor y conciencia de su propia distancia. Esta forma de amor contempla a Hashem como el «Primer Ser existente», es decir, como una realidad objetiva —un jeftzá, en el lenguaje del estudio talmúdico— completamente más allá de toda comprensión.

Las otras definiciones describen un amor a Hashem desde cerca. Esta cercanía se experimenta por medio de la Torá, como expresamos al decir que Hashem «nos acercó al monte Sinaí». También se manifiesta cuando la interioridad de la Torá se refleja en las buenas cualidades del corazón y en el impulso del enamorado de dar a conocer a Hashem a partir de su propia experiencia. Este amor se relaciona con Él de manera personal, tal como es captado desde la mirada subjetiva de la persona; en lenguaje conceptual, desde la perspectiva del gavra, del sujeto.

En realidad, las cuatro dimensiones pueden comprenderse desde ambos aspectos: desde la distancia objetiva, como jeftzá, y desde la cercanía subjetiva, como gavra. La experiencia de cercanía que existe en la Torá es transformada por el Rambam en la objetividad del amor puro a la verdad. La contemplación aparentemente objetiva de la grandeza de Hashem puede convertirse, como explican otros Rishonim, en una reflexión sobre las bondades que Él realiza con la persona, construyendo así una relación personal con Hashem.

Las buenas cualidades pueden verse como una manifestación natural de la belleza interior de la Torá en la persona, pero también pueden expresarse como obligaciones concretas y mensurables de prudencia y conducta apropiada para un talmid jajam. Del mismo modo, la difusión de la Divinidad puede surgir de una experiencia personal de amor y entusiasmo, pero también puede formularse como una obligación objetiva de conducir a todos los habitantes del mundo al cumplimiento de las enseñanzas de la Torá, según el estilo de las Leyes de Reyes.

El judío debe amar a Hashem desde todas las dimensiones del amor: desde cerca y desde lejos, de manera subjetiva y de manera objetiva.

Pnimi Ekev

Resumen de Parashá Ekev

En Parashá Ekev, Moshé continúa preparando al pueblo de Israel para entrar en la Tierra Prometida. Les enseña que, si escuchan las mitzvot de Hashem y las cumplen, recibirán bendición, prosperidad, salud y protección.

Moshé recuerda que la conquista de la tierra no dependerá únicamente de la fuerza militar, sino de la ayuda de Hashem. También advierte que no deben pensar que recibirán la tierra por sus propios méritos, porque en varias ocasiones el pueblo se rebeló durante la travesía por el desierto.

La parashá recuerda especialmente el pecado del Becerro de Oro, la ruptura de las primeras Tablas y la entrega de las segundas. Moshé destaca la fuerza de la teshuvá, la plegaria y el perdón divino.

“Y sucederá que, por cuanto escuchen estas leyes, las guarden y las cumplan, Hashem, tu Dios, guardará para ti el pacto y la bondad que juró a tus padres”.
(Devarim 7:12)

Rashi: “Y sucederá, por cuanto escuchen”: si escuchan incluso las mitzvot ligeras que la persona suele pisotear con sus talones.

“Hashem guardará…”: conservará para ti Su promesa.

 

Puntos de las Sijot Kódesh

La superioridad del talón sobre la cabeza

“Y sucederá que, por cuanto escuchen estas leyes…”
(Devarim 7:12)

Es sabido que existen tres clases de mitzvot: eduiot, jukim y mishpatim. Los mishpatim son aquellos preceptos que poseen una razón comprensible y que el intelecto humano puede entender y aceptar.

En los libros de Jasidut se explica que el talón de la persona representa la aceptación del yugo divino — kabalat ol. El talón no siente ni comprende nada; simplemente hace todo lo que le ordenan el corazón o la cabeza. Incluso saltará dentro de agua hirviendo si así se le ordena, aunque se queme como consecuencia de ello, tal como puede comprobarse claramente.

De acuerdo con esto, puede explicarse el versículo:

“Y sucederá que el talón escuche los mishpatim”.

Incluso las mitzvot que poseen una razón lógica deben cumplirse por la aceptación del yugo del Reino de los Cielos, y no únicamente porque comprendemos su motivo.

Porque si una persona se apoya solamente en su propio intelecto, ¿quién puede asegurar que finalmente cumplirá incluso esas mitzvot racionales? La única manera de estar seguro de que observará los preceptos en cualquier circunstancia es cumplirlos en la dimensión del “talón”, mediante la aceptación absoluta del yugo divino.

Fuente: Según Likutei Sijot, tomo 14, pág. 254, dentro de la lectura de Shabat.

 

También se recuerda cómo Hashem alimentó al pueblo con el maná, para enseñar:

“No solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Hashem.”

La Tierra de Israel es descrita como una tierra buena, abundante en trigo, cebada, uvas, higos, granadas, aceite de oliva y miel. Después de comer y quedar satisfechos, debemos agradecer:

“Y comerás, te saciarás y bendecirás a Hashem, tu Dios.”

De este versículo aprendemos la mitzvá de Birkat Hamazón, la bendición después de las comidas.

«Y comerás, te saciarás y bendecirás»

Moshé Rabenu instituyó la primera bendición del Birkat Hamazón, la bendición de “Hazán” — “Aquel que alimenta”, cuando descendió el maná.

Sin embargo, surge una pregunta: ¿cómo podemos recitar hoy esa misma fórmula de bendición por el pan que crece de la tierra?

La explicación es que el pan proveniente de la tierra es, en realidad, solamente una vestimenta exterior de la fuente espiritual del alimento, que es el “pan proveniente del Cielo”.

El judío reconoce la verdad: su sustento no depende de sus preparativos ni de su trabajo. Tampoco depende verdaderamente de los mecanismos naturales, ni siquiera considerándolos como recipientes para recibir la bendición de Hashem.

En esencia, todo alimento y sustento proviene exclusivamente de Hashem. Todo es verdaderamente:

“Pan proveniente del Cielo”.

Fuente: Likutei Sijot, tomo 16, pág. 179.

 

Moshé advierte sobre el peligro de la prosperidad: cuando la persona tiene abundancia, puede olvidar que todo proviene de Hashem y pensar: “Mi fuerza y el poder de mi mano me dieron esta riqueza”. La Torá enseña que debemos reconocer siempre la fuente divina de nuestras capacidades y bendiciones.

Al final aparece el segundo párrafo del Shemá, que enseña que la lluvia y la prosperidad dependen de la fidelidad a Hashem. También se repiten las mitzvot de estudiar Torá, colocar tefilín, escribir mezuzot y enseñar la Torá a los hijos.

Enseñanza central

Ekev también significa “talón”. La parashá nos enseña a cuidar incluso aquellas mitzvot que parecen pequeñas y que la persona podría “pisar con el talón”. Cada acto sencillo realizado con fe puede abrir grandes canales de bendición.

 

Harav Ginsburgh

PARASHÁ EKEV SEGÚN LA CABALÁ Y EL JASIDUT DEL RABINO GINSBURGH

La palabra Ekev — עֵקֶב  significa literalmente “talón”. El comienzo de la parashá, “Vehaiá ekev tishmeún”, puede leerse no solo como “si escuchan”, sino también como: “cuando el talón escuche”. El talón representa la parte más baja e insensible del cuerpo y, espiritualmente, las generaciones de los “talones del Mashíaj”, las últimas generaciones antes de la redención.

El Rabino Ginsburgh explica que incluso cuando una persona todavía no comprende profundamente una mitzvá ni siente entusiasmo, puede comenzar cumpliéndola concretamente. El “talón que escucha” es la obediencia sencilla: mantener el ritmo de una vida judía porque “la acción es lo principal”. Después podrán desarrollarse la comprensión y el sentimiento, pero primero debe existir una base firme de acción. (GalEinai)

ESCUCHAR UNA Y OTRA VEZ

En Ekev aparece también el segundo párrafo del Shemá:

“VEHAIÁ IM SHAMÓA TISHMEÚ” — “Y SUCEDERÁ QUE, SI ESCUCHAN ATENTAMENTE…”

La repetición shamóa tishmeú enseña que debemos volver a escuchar cada día. Escuchar a Hashem no es un acontecimiento único: cada jornada exige renovar la aceptación del yugo del Reino de los Cielos. El Rabino Ginsburgh señala que las iniciales de ol maljut Shamáim — עול מלכות שמים forman una permutación de Shemá — שמע. Escuchar verdaderamente significa volver a unirnos con Hashem. (GalEinai)

LOS SIETE FRUTOS Y LAS SIETE SEFIROT

La parashá describe a la Tierra de Israel como una tierra de:

trigo, cebada, vid, higuera, granada, oliva y miel de dátiles.

El Rabino Ginsburgh relaciona las siete especies con las siete sefirot emocionales:

Estos frutos no representan solamente abundancia material. Son siete formas de energía espiritual que deben madurar dentro del alma. Comerlos con la bendición y la intención adecuadas significa elevar su vitalidad y revelar su raíz sagrada. (GalEinai)

El trigo representa una conciencia de abundancia y bondad; la cebada, la plegaria de quien siente carencia y necesita clamar a Hashem. La oliva contiene una paradoja: el fruto puede asociarse con el olvido, mientras que su aceite fortalece la memoria. Esto enseña que, precisamente después del ocultamiento y del olvido, puede brotar una memoria interior más profunda.

COMER Y TRANSFORMAR

En la parashá aparecen dos formas de “comer”: comer los frutos de la Tierra y “consumir” a las siete naciones cananeas. Según la explicación cabalística presentada por el Rabino Ginsburgh, existe una correspondencia entre las siete especies, las siete naciones y las siete sefirot.

“Comer” significa integrar algo dentro de uno mismo. La tarea espiritual consiste en tomar las fuerzas negativas de las siete naciones —las inclinaciones desordenadas del corazón— y transformarlas en energía de santidad. No basta con combatir la oscuridad; hay que elevar la fuerza vital que está prisionera dentro de ella. (GalEinai)

“Y comerás, te saciarás y bendecirás”

La bendición después de comer expresa una idea central del Jasidut: el alimento no vive solamente por sus componentes materiales, sino por la palabra divina que lo sostiene.

“No solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Hashem.”

La persona no vive únicamente del pan, sino de la chispa divina contenida en él. Al pronunciar una bendición, comer con conciencia y utilizar la energía recibida para una finalidad santa, liberamos esa chispa y la incorporamos al servicio de Hashem.

Por eso, Birkat Hamazón no es solamente un agradecimiento por la comida. Es el reconocimiento de que la saciedad, la Tierra de Israel y toda prosperidad provienen de Hashem. La abundancia alcanza su rectificación cuando conduce a la gratitud y no al orgullo. La propia parashá vincula explícitamente la bendición después de comer con “la buena tierra” que Hashem entregó.

LA ENSEÑANZA PRÁCTICA

Ekev enseña que la redención comienza desde el “talón”: desde los actos sencillos, cotidianos y aparentemente pequeños. Cuando el talón aprende a escuchar, todo el cuerpo puede avanzar.

Una mitzvá realizada con sencillez, una bendición pronunciada con atención, el agradecimiento después de comer y el esfuerzo por transformar una cualidad negativa son pequeños pasos que preparan a la persona y al mundo para recibir la luz del Mashíaj.

 

ט״ו באב — Tet-Vav de Av

 ט״ו באב se lee Tu BeAv y significa el día 15 del mes de Av. Las letras ט = 9  y  ו = 6 suman 15. No se escribe י״ה, porque esas letras forman uno de los Nombres de Hashem.

Según las enseñanzas del Rabino Ginsburgh, Tu BeAv aparece en el corazón del mes de Av, cuando la luna está llena. Después de la oscuridad y el duelo de Tishá BeAv, se revela que dentro de la destrucción ya estaba oculta la fuerza de la reconstrucción. Por eso nuestros Sabios lo describen como uno de los días más alegres de Israel y como un día de amor, unión y formación de parejas. (GalEinai)

El amor de Tu BeAv no se basa solamente en la belleza externa. Las jóvenes de Ierushalaim salían con vestidos blancos prestados, para no avergonzar a quien no tenía, y llamaban a mirar la familia, las cualidades interiores y el temor a Hashem. Es un amor que supera el ego y busca la raíz común de las almas. (הכל היהודי)

Mensaje central: después del alejamiento puede nacer una unión más profunda; después del dolor, una alegría nueva; y después de la destrucción, comienza la construcción del amor verdadero y de la Gueulá.

 

Maamar Rebe

Pronunciado por el Rebe Maharash en el año 5630 — תר״ל, y basado en una enseñanza del Pri Etz Jaim.

«No hubo días festivos para Israel como el quince de Av y como Iom Kipur».

Y se explica en la Guemará:²

Respecto de Iom Kipur, se comprende perfectamente por qué es un día tan elevado y especial, hasta el punto de que no hubo para Israel días festivos semejantes a él: porque en ese día hay perdón y expiación; el Santo, bendito sea, perdona y absuelve al pueblo de Israel. Además, Iom Kipur es el día en que fueron entregadas las segundas Tablas.

Pero con respecto al quince de Av, ¿cuál es la razón por la que también sobre él se afirma que «no hubo días festivos para Israel» como ese día?

La Guemará responde que el quince de Av ocurrieron varios acontecimientos positivos. Uno de ellos fue que ese día:

«Se permitió a las tribus casarse unas con otras».

Rashi explica que la Torá había establecido respecto de una hija que heredaba una propiedad:

«No pasará una heredad de una tribu a otra, porque los hijos de Israel permanecerán unidos cada uno a la heredad de la tribu de sus padres».

Posteriormente, los Sabios determinaron el quince de Av que esta limitación había regido solamente para aquella generación, y desde entonces permitieron los matrimonios entre las distintas tribus.

La Guemará enumera allí otros acontecimientos que tuvieron lugar el quince de Av:

  • Fue el día en que se permitió a la tribu de Biniamín volver a integrarse y contraer matrimonio con las demás tribus.
  • Fue el día en que dejaron de morir los integrantes de la generación del desierto.
  • Fue el día en que Hoshea ben Elá eliminó las barreras colocadas por Ierovam ben Nevat en los caminos, que impedían a Israel ascender a Ierushalaim durante las fiestas de peregrinación.
  • Fue el día en que se permitió enterrar a los muertos de Beitar.
  • Fue el día en que se dejaba de cortar madera para el altar.

Sin embargo, es necesario comprender: ¿cuál es la grandeza extraordinaria de todos estos acontecimientos sucedidos el quince de Av, hasta el punto de que la festividad de ese día sea considerada superior a las demás festividades?

Más aún: de la expresión literal: «No hubo días festivos para Israel como el quince de Av…» se desprende que el quince de Av es mayor que todos los demás días festivos, incluso que las tres fiestas de peregrinación mencionadas en la Torá: Pesaj, Shavuot y Sucot. Por lo tanto, es necesario explicar cuál es la virtud singular del quince de Av incluso en comparación con los tres regalim.

También es necesario comprender por qué el quince de Av e Iom Kipur son mencionados juntos. De esta formulación se deduce que existe una relación interior entre ambos días. Debe explicarse, entonces, en qué consiste la conexión entre Iom Kipur y Tu BeAv.

Además, hay que comprender por qué esta enseñanza de nuestros Sabios constituye precisamente la conclusión y el cierre del tratado Taanit. Aparentemente, el ayuno y la aflicción, por una parte, y un día festivo —en especial uno tan elevado y alegre como el quince de Av— por otra, son conceptos opuestos.

Entonces, ¿por qué la afirmación de que el quince de Av es un día festivo sin igual aparece justamente al final del tratado dedicado a los ayunos?

LA EXPLICACIÓN

La explicación es que la esencia principal de la festividad del quince de Av se comprende de acuerdo con lo explicado en el discurso jasídico que comienza con las palabras:

«No hubo días festivos para Israel como el quince de Av…»

En los escritos del Arizal, en el Pri Etz Jaim, se explica que el quince de Av está relacionado con la plenitud de la luna. En efecto, al comienzo del mes se produce el nacimiento de la luna nueva, y desde entonces va creciendo progresivamente hasta alcanzar, el día quince, su estado de plenitud.

Todos los acontecimientos positivos que sucedieron el quince de Av, enumerados por la Guemará y mencionados anteriormente, son expresiones particulares de esta idea esencial: ese día es el momento de la plenitud y del llenado completo de la luna.

El Rebe Rashab explica en el discurso mencionado que, aunque en el día quince de todos los meses la luna alcanza su plenitud, existe una virtud singular en la luna llena del mes de Av.

Esta plenitud representa la perfección de la luna después de haber atravesado una carencia. Y la perfección que viene después de una carencia es más elevada que una perfección que nunca conoció la falta. Según la enseñanza cabalística de la regla:

«Toda disminución tiene como finalidad una elevación».

La elevación que llega después de un descenso conduce a un nivel superior al que existía antes de ese descenso. Cuanto más profundo es el descenso, más elevada es la ascensión que puede seguirlo.

Por eso, la principal virtud de la plenitud lunar del día quince se revela precisamente el quince de Av. En el mes de Av, el descenso de la luna —que representa al pueblo de Israel— es particularmente profundo.

Nuestros Sabios comparan a Israel con la luna. El Midrash enseña:

«Es propio del orden del mundo que el grande cuente según lo grande y el pequeño según lo pequeño. Esav cuenta según el sol, que es grande, e Iaacov cuenta según la luna, que es pequeña».

Y continúa:

«Dijo Rav Najmán: esto constituye una buena señal. Esav cuenta según el sol, que es grande. Así como el sol domina durante el día, pero no durante la noche, del mismo modo Esav tiene participación en este mundo, pero no en el Mundo Venidero. Iaacov cuenta según la luna, que es pequeña. Así como la luna domina tanto durante la noche como durante el día, Iaacov tiene participación tanto en este mundo como en el Mundo Venidero».

Dado que en el mes de Av el descenso de la luna es especialmente grande, la elevación del quince de Av —que viene después de ese descenso— es también extraordinariamente elevada.

Esta es la razón por la cual:

«No hubo días festivos para Israel como el quince de Av».

Es una festividad superior incluso a las demás festividades, incluidas Pesaj y Sucot, que también ocurren el día quince del mes, cuando la luna está completa.

También en Pesaj existe una elevación posterior a un descenso. La salida de Egipto se produjo después de la gran caída del exilio egipcio y, por eso, constituyó una elevación extraordinaria. Sin embargo, el descenso del mes de Av es todavía más profundo, y en consecuencia la elevación que se revela el quince de Av es aún mayor.

La salida de Israel de Egipto se compara con el nacimiento de un niño, como se explica en la Guemará. Por esta razón, en el momento de la salida comenzó una nueva existencia del pueblo de Israel…

Razón por la cual, después de la conversión, ya no se consideran en absoluto los vínculos familiares que el converso tenía anteriormente es que, al convertirse, se transforma en una realidad nueva, y no en una continuación de su estado anterior.

Por eso, la elevación del quince de Nisán, es decir, de Pesaj, no se considera en toda su fuerza como una elevación que viene después de un descenso. A diferencia del servicio de los baalei teshuvá, cuya elevación surge precisamente como continuación y transformación del descenso anterior, el servicio de los tzadikim no es un servicio que se construye a partir de una caída previa.

Lo mismo ocurre con la elevación del quince de Tishrei, la festividad de Sucot. Aunque Sucot viene después de la teshuvá de Iom Kipur y, por lo tanto, aparentemente representa una elevación posterior a un descenso, no se considera verdaderamente así.

Esto se debe a que Sucot no constituye la corrección directa de la situación indeseable que existía antes de la teshuvá. Más bien, en Sucot se revelan y se extienden desde lo alto hacia abajo las luces y los logros espirituales alcanzados en Iom Kipur.

No sucede lo mismo con la elevación posterior al descenso del mes de Av. La elevación del quince de Av es la rectificación directa de la caída de Tishá BeAv.

Por eso, la festividad de Tu BeAv es más elevada que Pesaj y Sucot, aunque estas dos festividades también tienen lugar el día quince del mes —el quince de Nisán y el quince de Tishrei—, cuando la luna se encuentra en plenitud.

UNA PREGUNTA ADICIONAL

Sin embargo, incluso después de la explicación anterior —que la superioridad del quince de Av sobre los demás días quince del mes, incluidos Pesaj y Sucot, se debe a que representa una elevación que surge después de un descenso— todavía es necesario comprender:

Pesaj y Sucot son festividades establecidas por la Torá. ¿Cómo puede ser que el quince de Av, que no aparece como festividad en la Torá Escrita y que fue establecido por los Sabios en una época posterior, sea superior a las tres fiestas de peregrinación mencionadas explícitamente en la Torá?

Además, es necesario comprender otra cuestión.

De las palabras de la Mishná:

«No hubo días festivos para Israel como el quince de Av y como Iom Kipur»

se desprende que Tu BeAv es comparado con Iom Kipur.

Más aún: el quince de Av es mencionado antes de Iom Kipur. Aunque la festividad de Tu BeAv fue instituida posteriormente, mientras que Iom Kipur y las razones de su carácter festivo —el perdón, la expiación y la entrega de las segundas Tablas— están expresadas en la Torá, la formulación de la Mishná da a entender que la festividad del quince de Av es todavía más elevada incluso que la de Iom Kipur.

Es necesario explicar esto, pues también en Iom Kipur existe la elevación de la teshuvá y de la absolución de los pecados, que viene después de una situación anterior indeseable.

Entonces, ¿cuál es la virtud especial del quince de Av sobre Iom Kipur, hasta el punto de que Tu BeAv es mencionado en la Mishná antes que él?

“LA VENTAJA DE LA TIERRA ESTÁ EN TODO”

Esto puede comprenderse según lo explicado en el discurso jasídico mencionado, basado en el versículo de Kohelet: «La ventaja de la tierra está en todo».

Según la dimensión interior de la Torá, “la tierra” representa la totalidad del mundo.

Meguilat Eijá comienza con la expresión “Eijá — ¿Cómo?”, formulada como una pregunta y una exclamación de asombro. Esto se debe a que, incluso considerando la enorme elevación que puede alcanzarse mediante la teshuvá, no existe explicación ni justificación para un descenso tan terrible como la destrucción y el exilio.

Y el hecho de que, en la práctica, este descenso haya tenido lugar para que posteriormente pudiera producirse una elevación todavía mayor —como en la enseñanza: “subió el león… para que venga el León”— proviene únicamente de la intención divina más profunda y verdadera, tal como existe en la Esencia misma de Hashem.

Esta intención consiste en que, por medio del servicio del pueblo de Israel, se produzca una verdadera innovación en toda la Creación:

“Cielos nuevos y una tierra nueva”.

Por eso, la festividad del quince de Av es más elevada incluso que Iom Kipur.

EL FINAL DEL TRATADO TAANIT

Esto explica también por qué la conclusión y el cierre del tratado Taanit es la enseñanza:

“No hubo días festivos para Israel como el quince de Av…”

Esta afirmación constituye la explicación interior de todos los ayunos.

El hecho de que existan situaciones indeseables por las que sea necesario ayunar —incluidos los acontecimientos del 17 de Tamuz y de Tishá BeAv— tiene como finalidad la elevación que llega después del descenso: la festividad del quince de Av.

Este día es:

“El día de la alegría de Su corazón”, es decir, la alegría del Santo, bendito sea, que se revelará con la construcción del Beit HaMikdash, que sea reconstruido rápidamente en nuestros días.

BENDICIÓN FINAL

Que sea la voluntad de Hashem que, por medio de nuestros actos y de nuestro servicio, sin dejarnos afectar por ninguna de las pruebas y dificultades —incluidas aquellas pruebas que, según todos los razonamientos, ni siquiera pueden comprenderse, aun considerando la elevación que se obtiene mediante el trabajo de superar las pruebas—, aceleremos todavía más la llegada de la futura redención por medio de nuestro justo Mashíaj.

El Mashíaj:

“Librará las guerras de Hashem y vencerá”.

La mayoría de estas guerras no tienen explicación lógica, ni siquiera según el entendimiento de quienes participan en ellas. Precisamente por eso, se desarrollan con tanta intensidad; y, aun así, el Mashíaj vencerá.

Después:

“Construirá el Beit HaMikdash en su lugar y reunirá a los dispersos de Israel”.

Esto incluye la reunión de todas las chispas de santidad y también, literalmente, la reunión de los judíos dispersos: el kibutz galuiot.

Que todo esto suceda muy pronto, con la Redención verdadera y completa, por medio de nuestro justo Mashíaj.

 

 



 

Razi nos Cuenta

LOS OJOS DE HASHEM

Nuestra parashá está adornada con alabanzas a la Tierra de Israel: los siete frutos con los que fue bendecida, los manantiales que brotan en el valle y en la montaña, el hierro y el cobre que pueden extraerse de sus piedras. La abundancia material que Hashem nos concede por medio de ella se resume en la bendición:

«Y comerás, te saciarás y bendecirás a Hashem, tu Dios, por la buena tierra».

Pero más adelante en la misma parashá aparece una descripción muy interesante. La Tierra de Israel es elogiada precisamente por… ¡lo que no tiene! No posee una abundancia permanente de agua para regar los cultivos.

En Egipto nos acostumbramos a una vida fácil: las aguas del Nilo estaban disponibles durante todo el año. Solo era necesario conducir una acequia hasta el campo, y teníamos agua prácticamente sin límites.

En cambio, el riego en la Tierra de Israel depende del agua de lluvia:

«Una tierra de montañas y valles que bebe agua de la lluvia del cielo».

Si ese año llueve lo suficiente, tienes agua; si no llueve, no la tienes. ¿Qué clase de elogio es este para la Tierra?

El anillo de la naturaleza

¿Qué les parece la siguiente escena?

—Razi, comienza a prepararte para dormir. Mañana hay clases y el transporte no va a esperar. ¿Ya preparaste la mochila?

Todos los días sucede lo mismo. Yo estoy ocupado con mis asuntos importantes, mientras mamá ya está pensando en el día siguiente.

¿Y qué ocurre por la mañana?

—Razi, ¿está preparada la mochila? No te demores después de las clases. Debes alcanzar a hacer los deberes, ir a tu actividad y estudiar con papá. Y no olvides que también necesitamos un poco de ayuda en casa.

Mamá ya tiene todo preparado para lo que viene después. ¿Y luego? La rueda vuelve a comenzar.

No crean que siempre es exactamente igual. También hay muchas cosas que rompen nuestra rutina. Algunas veces la abuela llega de sorpresa para visitarnos, o viajamos a la boda de un primo. Pero la rutina es rutina.

Cuando pienso en ello, me hace sentir bien y mal al mismo tiempo. Es bueno, porque conviene tener un orden diario fijo, encontrar la ropa por la mañana y el pijama por la noche. Pero, en ocasiones, ese orden permanente resulta un poco pesado. Una cosa sigue a la otra, todo es aburrido y vuelve a repetirse.

Así gira la naturaleza en mi casa. Pero en el gran mundo que nos rodea también funciona la misma cadena interminable.

Tomemos, por ejemplo, el ciclo del agua. La lluvia desciende del cielo a la tierra, corre por los canales de desagüe y los cauces hacia los grandes ríos, que desembocan en el mar. El calor del sol evapora el agua del mar y eleva sus diminutas partículas al cielo. Allí se condensan y se convierten en nubes cargadas de agua.

Las nubes avanzan con el viento hacia las montañas. El frío de las alturas hace que liberen el agua, y vuelve a llover.

Tenemos un círculo perfecto:

Lluvia – arroyos – ríos – mar – nubes – lluvia.

La palabra hebrea teva — טבע, “naturaleza”, me recuerda la palabra tabaat — טבעת, “anillo”, por su forma circular.

Imaginen un circuito de carreras con forma de anillo: no tiene principio ni fin. Se puede continuar una y otra vez y regresar siempre al mismo punto.

Cuando pienso en un anillo, recuerdo otra palabra: teviá — טביעה, “hundimiento”. Sí, es posible hundirse dentro de la naturaleza. Podemos olvidar que existe Alguien fuera del anillo. El mundo tiene un Dueño: Hashem, bendito sea, quien creó esa misma naturaleza.

Pero existe algo que rompe este anillo: el milagro.

¿Qué es un milagro? Exactamente lo contrario de la naturaleza. Hashem decide “intervenir” en el funcionamiento permanente de la naturaleza, detenerlo y modificarlo según Su voluntad.

Levantar un estandarte

En la lengua sagrada, la palabra nes — נס, “milagro”, también significa un estandarte elevado.

En épocas antiguas, el estandarte erguido servía a los soldados del ejército. Hoy contamos con sofisticados medios de comunicación: teléfonos, computadoras y aparatos de radio. Pero cuando los soldados marchaban por el campo hacia un objetivo determinado, el estandarte tenía una gran importancia.

¿Qué sucedía cuando un grupo de cincuenta soldados atacaba y la batalla se prolongaba? Podían perderse unos de otros e incluso mezclarse con los soldados enemigos. Si el comandante decidía cambiar la dirección del ataque, ¿cómo se lo comunicaba a sus hombres?

La manera de mantener concentradas las fuerzas y transmitir las instrucciones era levantar el estandarte. En cada grupo se elegía a un combatiente para esa misión. Debía cargar la bandera durante la batalla y levantarla cuando fuera necesario.

Era la señal que llamaba a todos los soldados para que regresaran y se reunieran alrededor de ella.

Entonces, ¿qué relación existe entre ese estandarte y los milagros que Hashem realiza?

Lo que el estandarte hace por un soldado durante la batalla también sucede conmigo cuando escucho acerca de un milagro.

Quizá nunca vi el mar abrirse en dos ni enormes piedras de granizo caer desde el cielo. Pero de vez en cuando escucho historias de maravillas realizadas por tzadikim.

Cuando escucho el relato de un milagro, me sorprendo. El milagro transforma mi manera de pensar. Estaba acostumbrado a que las cosas sucedieran de cierta forma, y de pronto aparece una historia diferente, contraria a todas las reglas.

Estas historias se parecen a una persona que camina en medio de la oscuridad, en plena noche, y de repente, durante un instante, un relámpago de luz procedente de lo Alto ilumina todo el espacio que la rodea.

La verdad es que también nosotros, los judíos dispersos por los cuatro extremos del mundo, esperamos que nuestro Comandante levante Su estandarte.

Eso es lo que Le pedimos todos los días:

«Levanta un estandarte para reunir a nuestros exiliados».

El milagro y la naturaleza

Resulta entonces que la naturaleza y el milagro se parecen a un círculo y a una línea.

La naturaleza es circular: vuelve una y otra vez sobre sí misma, como un programa establecido de antemano.

El milagro, en cambio, es como una línea que desciende directamente del cielo, de forma clara y decidida, y actúa con libertad.

La naturaleza puede ocultarme la presencia de Hashem. El milagro, en cambio, me la revela de una sola vez. Por eso parecería que, entre estas dos realidades opuestas, el milagro es superior.

Pero la verdad es que la naturaleza y el milagro no son realmente opuestos.

¿Por qué? Porque también la naturaleza es un gran milagro.

Cuando Hashem se oculta de nuestros ojos y hace que pensemos que el mundo funciona por sí mismo, mediante un programa fijo de leyes establecidas desde el comienzo, eso mismo constituye un milagro.

Hashem crea nuevamente el mundo en cada instante. Por lo tanto, es evidente que todas las leyes de la naturaleza funcionan por Su voluntad y bajo Su supervisión directa.

¿Entonces qué sucede? Hashem nos pone a prueba.

Él sabe que los seres humanos pueden preferir contemplar solamente las leyes y olvidarse de Él. Pero confía en nosotros.

Para ayudarnos, nos entrega también un regalo especial: la Tierra de Israel.

En la Tierra de Israel no se puede simplemente abrir el grifo de riego y olvidarse de Hashem. Es necesario levantar siempre los ojos al cielo, esperar en Él y rezar.

En la Tierra de Israel, la naturaleza es un milagro, porque en la Tierra de Israel el milagro es, en esencia… la naturaleza.

¿Y qué descubrimos?

Que Hashem nunca deja de contemplarnos y de supervisarnos con un amor inmenso:

«Los ojos de Hashem, tu Dios, están siempre sobre ella, desde el comienzo del año hasta el final del año».

Que tengamos el mérito de vivir siempre bajo la mirada atenta de Hashem, bendito sea.

¡Shabat shalom umevoraj!

Razi







«LA MUJER RODEARÁ AL HOMBRE»

Bat mitzvá de Jaia Mushka, que viva y esté bien, Ginsburgh

Resumen de enseñanzas del Rabino Itzjak Ginsburgh, shlitá, en honor a su nieta

https://galeinai.org.il/t/lessons/toc_9_12_79/content/toc_h1_0

 

IOM KIPUR Y EL QUINCE DE AV

¡Lejaim, lejaim! El padre de Mushka, lejaim; la madre de Mushka, lejaim. En honor de nuestra Mushka: que crezca para ser una jasidá, temerosa de Hashem y estudiosa de la Torá, tal como desea el Rebe; que sea una enviada del Rebe y ayude a traer al Mashíaj inmediatamente, verdaderamente. ¡Lejaim, lejaim!

Dentro de pocos minutos entraremos en el quince de Av. Está escrito:

«No hubo días festivos para Israel como el quince de Av y como Iom Kipur».

Es un gran día festivo, comparable con Iom Kipur. Iom Kipur, llamado «Shabat Shabatón», es una luz directa que desciende de arriba hacia abajo, mientras que el quince de Av es una luz reflejada que asciende de abajo hacia arriba: la plenitud de la luz de la luna, «sihará beashlemutá», la luna en su máxima plenitud.

Relativamente, ambos días corresponden al hombre y la mujer, al novio y la novia. Iom Kipur representa lo masculino, pues continúa y completa el Día del Recuerdo, Rosh Hashaná; de hecho, en el Tanaj Iom Kipur también es llamado Rosh Hashaná. El quince de Av, en cambio, está más relacionado con la hija.

En ambos días las jóvenes salían y danzaban en los viñedos, y se formaban parejas. Pero en Iom Kipur los matrimonios se originan desde el Cielo, mientras que en el quince de Av nacen desde la tierra, como explicaremos.

«UNA TORÁ NUEVA»

Existe una alusión mediante la guematria: las palabras חמשה עשר באב — jamishá asar beAv, «quince de Av», equivalen numéricamente a תורה חדשה — Torá jadashá, «una Torá nueva».

El versículo de Ieshaiahu dice:

«De Mí saldrá la Torá».

Nuestros Sabios lo interpretan:

«Una Torá nueva saldrá de Mí».

Cuando llegue el Mashíaj habrá una Torá nueva: se revelará una dimensión interior de la Torá que hasta ahora permanecía oculta.

Esto se expresa en las palabras:

«Una luz nueva harás brillar sobre Tzión».

El Jasidut explica que una «luz nueva» es algo que recién ahora se convierte en luz. Antes era esencia, una realidad esencial y oculta, como en el versículo:

«Hizo de la oscuridad Su ocultamiento».

Ahora esa esencia se transforma en una luz que puede revelarse ante todos. Así será la «Torá nueva que saldrá de Mí».

Cuando un niño o una niña crecen y llegan al bar mitzvá o al bat mitzvá, aparece una luz nueva: han llegado aquí «rostros nuevos». Es necesario saber renovarse junto con la novedad de la madurez. Hasta ahora también estudiaban Torá, pero desde este momento debe comenzar:

«Una Torá nueva saldrá de Mí».

Esta es la alusión del quince de Av.

«Algo nuevo en la tierra: la mujer rodeará al hombre»

La palabra חדשה — jadashá, «nueva», aparece varias veces en el Tanaj. En el versículo «De Mí saldrá la Torá» la palabra «nueva» no está escrita explícitamente, sino que la agregan nuestros Sabios.

Sin embargo, aparece en otros versículos. Uno de ellos, donde «nueva» está escrita en femenino, está relacionado con una hija, con el Mashíaj, y explica exactamente cuál es la «Torá nueva» del quince de Av y del bat mitzvá.

Es un versículo del profeta Irmiahu, que se dirige al pueblo de Israel como a una hija. Muchas veces Israel es comparado con una mujer, pero aquí es llamado específicamente una hija, y no cualquier hija, sino:

«La hija rebelde».

El profeta dice en nombre de Hashem:

«¿Hasta cuándo te escabullirás, hija rebelde? Porque Hashem ha creado algo nuevo en la tierra: la mujer rodeará al hombre».

Hashem ha creado algo nuevo, una transformación de la naturaleza, precisamente en la tierra. La tierra representa a la mujer y a la hija. Desde ahora:

«La mujer rodeará al hombre».

Hasta ahora sucedía lo contrario:

«Es propio del hombre buscar a la mujer».

Pero la novedad de los días del Mashíaj —relacionada tanto con la Torá nueva del Mashíaj como con el momento en que una niña se convierte en bat mitzvá— es:

«Porque Hashem ha creado algo nuevo en la tierra: la mujer rodeará al hombre».

¿Qué significa esto?

Los comentaristas tradicionales del Tanaj —Rashi, Radak, Metzudot y Malbim— ofrecen explicaciones diferentes. En términos generales, existen tres interpretaciones, y todas pueden ser contempladas. Todas están relacionadas contigo, la joven de bat mitzvá.

Rashi y Radak: Israel busca a Hashem

Según la primera explicación, hasta ahora Hashem nos buscaba a nosotros. Él nos cortejaba, como un hombre que busca a una mujer.

Este cortejo se expresó mediante las palabras de los profetas, que reprendían a Israel e intentaban despertarlo para que regresara a Hashem. Lamentablemente, esto no tuvo demasiado éxito, y por eso todavía estamos en el exilio:

«A causa de nuestros pecados fuimos exiliados de nuestra tierra».

Pero la señal de la redención, como escribe el Rambam en la halajá, es:

«Al final de su exilio, Israel hará teshuvá e inmediatamente será redimido».

En la redención sucederá algo nuevo. La Torá nueva será una Torá de la tierra:

«La verdad brotará de la tierra».

La novedad será que nosotros mismos, sin una ayuda o un cortejo manifiesto desde lo Alto, despertaremos para regresar a Hashem. Nosotros buscaremos, por así decirlo, al Santo, bendito sea:

«Buscarán a Hashem, su Dios, y a David, su rey».

Buscaremos a Hashem desde abajo.

Este es el significado de «la mujer rodeará al hombre» según Rashi y Radak. Se refiere a la teshuvá, particularmente a la teshuvá de nuestra generación.

Hasta ahora hemos sido «la hija rebelde», pero ahora despertamos con una fuerza inmensa. Como dijeron nuestros Sabios:

«En el lugar donde se encuentran los baalei teshuvá, los tzadikim perfectos no pueden permanecer».

Con la intensidad de los baalei teshuvá buscamos a Hashem, y entonces:

«Inmediatamente serán redimidos».

Metzudot: Israel dirigirá a las naciones

El autor de Metzudot explica que en este mundo nos encontramos sometidos.

También según él, la mujer representa al pueblo de Israel. Pero el hombre no es Hashem, como en la primera interpretación, sino las naciones que nos dominan: un hombre fuerte y opresor, no una fuerza positiva.

Durante el exilio estamos sometidos a ese «hombre». Pero en la redención se invertirán los papeles. Nosotros tendremos la fuerza, y las naciones serán quienes reciban de nosotros.

¿Qué significa que tendremos dominio sobre ellas? Significa también que las conduciremos hacia la teshuvá, hasta que se cumpla:

«Entonces transformaré el lenguaje de los pueblos en un lenguaje puro, para que todos invoquen el Nombre de Hashem y Lo sirvan unidos».

Esta es otra interpretación de «la mujer rodeará al hombre».

La mujer representa a quien es relativamente débil, «el sexo débil». Pero quien fue débil durante el exilio —el pueblo de Israel frente a las naciones poderosas— se fortalecerá.

Seremos fuertes en todos los sentidos: primero espiritualmente, pero también materialmente. Podremos influir, asumir liderazgo y conducir.

No deseamos dominar a nadie por deseo de poder, Dios no lo permita. Nuestro propósito es:

«Rectificar el mundo bajo la soberanía del Todopoderoso».

Nosotros seremos quienes posean la fuerza; los demás recibirán de nosotros, y guiaremos al mundo entero para que sirva a Hashem «unidos, hombro con hombro».

Esta es la explicación de Metzudot.

Malbim: la Tierra de Israel busca a su pueblo

Malbim explica que la mujer, en esta nueva Torá y en esta nueva realidad del mundo, representa a la Tierra de Israel, mientras que el hombre representa al pueblo de Israel.

La relación entre el pueblo que habita la tierra y la tierra misma es comparable con la relación entre un hombre y una mujer:

«Como un joven se une a una virgen, así tus hijos se unirán a ti».

Hasta la redención —pero no inclusive—, el hombre, es decir, el pueblo de Israel, debía buscar la tierra y conquistarla.

Así sucedió con Moshé Rabenu, que comenzó conquistando a Sijón y Og, y después con Iehoshúa, que entró en la tierra y conquistó a treinta y un reyes.

La conquista expresa que el pueblo es el hombre y la tierra es la mujer:

«Es propio del hombre conquistar».

¿Cuál será la «novedad» que Hashem creará en la tierra durante los días del Mashíaj, algo que en cierta medida ya comienza ahora?

La tierra, que permaneció desolada y alejada de sus hijos durante casi dos mil años, despertará por sí misma, deseará a sus hijos y los invitará a regresar y habitarla.

Además, todo sucederá mediante caminos de paz, sin necesidad de guerras. La mujer, la tierra misma, rodeará, buscará e invitará al hombre, al pueblo, para que venga a asentarse en ella.

La tierra preparará el terreno y se preparará a sí misma para recibir al pueblo de Israel en paz.

Esta es la explicación original y bella del Malbim. Existe además una alusión extraordinaria que la apoya: las palabras

נקבה תסובב גבר — «la mujer rodeará al hombre»

tienen el mismo valor numérico que:

ארץ ישראל — «Tierra de Israel», 832.

La principal novedad de la Torá nueva es «la mujer rodeará al hombre»: una innovación que sucede en la tierra.

La elevación de la mujer en las tres interpretaciones

Tenemos, entonces, tres posibilidades:

  • La hija es el pueblo de Israel en relación con Hashem.
  • La mujer es Israel en relación con las naciones.
  • La mujer es la Tierra de Israel en relación con el pueblo de Israel.

Y todas son palabras del Dios viviente.

Según la primera explicación, la mujer continúa siendo mujer, pero ahora es ella quien busca a su esposo, quien se había alejado a causa de sus acciones inadecuadas.

Según la segunda explicación, la mujer se transforma en el hombre fuerte, en relación con las naciones.

Según la tercera explicación, nosotros, el pueblo de Israel —la mujer de las dos primeras explicaciones—, somos desde el comienzo el hombre en relación con la Tierra de Israel, que es la mujer.

Existe aquí un proceso de elevación de la mujer, hasta llegar a la revelación esencial de la «Torá nueva», la Torá del Mashíaj.

La mujer, la hija rebelde, se convierte en la principal influencia sobre la realidad:

«Una mujer de valor es la corona de su esposo».

Y:

«¿Quién es una mujer correcta? La que hace la voluntad de su esposo».

La frase también puede leerse: la mujer «hace», es decir, forma, diseña y construye la voluntad de su esposo, como nuestra matriarca Sará.

Que por el mérito de las mujeres justas y por el mérito de tu bat mitzvá alcancemos esta novedad que Hashem crea en la tierra. Una creación es algo surgido de la nada, algo completamente nuevo:

«La mujer rodeará al hombre».

Que las jóvenes, y tú entre ellas, traigan la redención y al Mashíaj. ¡Lejaim, lejaim!

«La mujer rodeará al hombre» en el quince de Av

Las tres interpretaciones están relacionadas especialmente con el quince de Av, incluso más que con Iom Kipur.

1. El despertar de Israel hacia Hashem

En el quince de Av existe una teshuvá que surge de la propia esencia, sin un despertar manifiesto desde lo Alto, aunque sí procede del ocultamiento esencial, como estudiamos acerca de la expresión «de su propia boca» en la enseñanza del Rebe.

En Iom Kipur, en cambio, «Shabat Shabatón», existe un despertar manifiesto desde lo Alto para que regresemos a Hashem. Él nos concede en la Torá el día llamado:

«Una vez al año».

Es un despertar que viene desde el Cielo.

2. El debilitamiento del dominio de las naciones

En el quince de Av:

«Se debilita la fuerza del sol negativo».

Esto alude al debilitamiento del dominio de las naciones sobre Israel.

Entonces se produce la plenitud de la luna, sihará beashlemutá, pero ya no como una dimensión femenina sometida a subidas y bajadas, semejantes al ciclo de la mujer, sino como una luz estable:

«La luz permanece fija en ella».

En este sentido, alcanza una cualidad semejante a lo masculino.

3. La Tierra de Israel desea a sus hijos

En el quince de Av, precisamente, la Tierra de Israel despierta con añoranza y deseo por sus hijos, por su esposo.

4. La mujer dirige el vínculo

En Iom Kipur, cuando las jóvenes dicen:

«Joven, alza tus ojos y observa qué eliges para ti…»

la joven despierta al joven para que la elija. Pero él todavía es quien selecciona y decide según lo que desea.

Esto significa que el matrimonio aún se produce desde arriba.

En el quince de Av, en cambio, ella no se limita a despertarlo para que desee elegir por sí mismo. Más bien, en el nivel inconsciente de él, ella lo dirige completamente y, por así decirlo, lo «obliga» a elegirla.

Ella es la principal buscadora:

«La mujer rodeará al hombre».

Existen actualmente investigaciones que muestran que un cortejo concentrado puede influir sobre la persona cortejada, incluso cuando por su naturaleza inicialmente no habría deseado ni elegido a esa persona como pareja, y hasta cuando al comienzo sentía rechazo hacia ella.

El poder del cortejo

Un cortejo concentrado e inteligente constituye una forma de persuasión — פיתוי, pitui. Se trata, por supuesto, de una persuasión de acuerdo con la Torá, que culmina y se consagra mediante la jupá y el kidushín.

La palabra pitui tiene el mismo valor numérico que maljut, el reinado, que representa la fuerza femenina.

La principal fuerza del pitui —palabra que también equivale numéricamente a ta’anug, placer— se manifiesta en el quince de Av.

Ya en este día comenzamos a desearnos:

Ketivá vajatimá tová — que sean inscritos y sellados para bien.

Esta expresión tiene el mismo valor numérico que jamishá asar beAv — quince de Av, como es sabido.

También comenzamos a pensar en los sonidos del shofar de Rosh Hashaná, el secreto de:

«Lo persuadiré con el shofar».

La palabra shofar tiene el mismo valor numérico que Ierushalaim: la belleza de las hijas de Ierushalaim.

Se trata de la Ierushalaim terrenal del quince de Av, en la que primero debemos entrar, antes de ingresar a la Ierushalaim celestial de Iom Kipur.

 

 

 

 







SHAVÚA TOV 

🔸ACOMPAÑAMOS A LA REINA DEL SHABAT CON UNA HISTORIA DEL BAAL SHEM TOV🔸

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Es costumbre relatar cada sábado por la noche, durante la comida de Melavé Malká, una historia jasídica sobre el Baal Shem Tov. Se considera un canal de bendición (segulá) para el buen sustento, para tener hijos y satisfacción de ellos, para una vida buena y larga, y para la salud.

¡Que las historias de nuestros justos nos acompañen y abran las puertas de la bendición en esta nueva semana!

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LA HISTORIA DEL BAAL SHEM TOV**

REVELADO Y OCULTO

En el año 5484 (1724), cuando el Baal Shem Tov cumplió veintiséis años, se le reveló un anciano: su maestro, conocido como Baal Jai, el alma del profeta Ajiá HaShiloní. Este le indicó cómo debía conducirse el día 18 de Elul, fecha de su cumpleaños, y de qué manera debía purificarse en la mikve.

También le describió un lugar determinado en los montes Cárpatos, en las cercanías de la ciudad de Kitov, entre la primera y la tercera montaña, donde debía esperarlo hasta su llegada.

El Baal Shem Tov hizo exactamente lo que el anciano le había ordenado, sin que nadie supiera nada: ni su cuñado, el rabino, ni su esposa, la rabanit. Todos notaron que algo había cambiado en su rostro y le preguntaron por qué estaba tan pálido, pero el Baal Shem Tov fingió no saber de qué hablaban.

No pasó mucho tiempo hasta que comprendió que, para mantener el asunto en secreto, debía abandonar la aldea cercana a Yazlovitz y también las inmediaciones de Kitov, a fin de que nadie descubriera lo que estaba ocurriendo.

Por eso alquiló una kretshme, una posada, más cerca de los montes Cárpatos. Su esposa, la rabanit, se encargaba de administrarla, mientras que el santo Baal Shem Tov se aislaba con su maestro, el Baal Jai, desde el domingo hasta Shabat Kódesh, y estudiaba con él en una cueva de los montes Cárpatos.

Su esposa le preparaba seis panes, uno para cada día. Cierta vez, en la víspera de Shabat, tomó la bolsa en la que guardaba el pan y, para su asombro, descubrió que seguía llena, exactamente como cuando había salido de su casa el domingo. Había estado tan absorto en el estudio con su maestro que olvidó comer durante una semana entera.

Así continuó el Baal Jai estudiando con él durante diez años, desde 5484 hasta 5494, enseñándole desde “Bereshit bará”, el comienzo de la Torá, hasta “Le'einei kol Israel”, sus últimas palabras.

Reshimot Devarim, vol. 3, pág. 14.

LA TORÁ DE AJIÁ

Se han dado varias explicaciones acerca de por qué precisamente el profeta Ajiá HaShiloní fue el maestro del Baal Shem Tov.

El Rebe de Lubavitch escribió que esto puede comprenderse a la luz de lo explicado en la Cabalá: Rabí Shimón bar Iojai era una reencarnación de Ajiá HaShiloní. Por lo tanto, su Torá —acerca de la cual se dijo: “Con esta obra tuya, el libro del Zóhar, saldrán del exilio con misericordia”— proviene de la raíz espiritual de Ajiá HaShiloní.

La continuación de la revelación de la Torá del Mashíaj aparece en las enseñanzas del Baal Shem Tov. Por eso, también él pertenece a esa misma raíz espiritual.

Este vínculo de Torá puede descubrirse también a través de otra figura célebre: Eliahu HaNaví. Ajiá HaShiloní fue el maestro de Eliahu, el profeta destinado a anunciar la llegada del Mashíaj y que, en cada generación, está preparado para esclarecer su misión e implantar en la realidad las semillas de su Torá.

La Torá del Baal Shem Tov, que, como se explica muchas veces en este libro, está relacionada con el comienzo de la revelación de la Torá del Mashíaj en el mundo, le fue transmitida por Ajiá HaShiloní.

Sobre aquellos antiguos fundamentos establecidos por Ajiá y desarrollados por Rabí Shimón bar Iojai se construye la enseñanza de la Jasidut.

Y acerca de esta Torá, el Rey Mashíaj le dijo al Baal Shem Tov:

“¿Cuándo vendrá el señor? Lo sabrás cuando tus enseñanzas se hagan conocidas y se revelen en el mundo, y tus manantiales se difundan hacia afuera.”

Del Libro OR ISRAEL, del rabino Itzjak Ginsburgh

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Está escrito en el Zóhar que el Mashíaj viene “para hacer retornar a los justos en teshuvá” — leatabá tzadikayá bitiuvtá. Es decir, para hacer que todos vuelvan en teshuvá, incluyendo —y principalmente— a quien piensa que ya es un tzadik. Precisamente él necesita hacer teshuvá.

Es sabido que el autor del Tania quiso llamar a los jasidim “baalei teshuvá”, maestros del retorno. Él fue el primero que quiso iniciar un verdadero “movimiento de teshuvá”. ¿Por qué finalmente no lo hizo? Él mismo explicó que, si hubiera llamado a los jasidim “baalei teshuvá”, los lituanos habrían pensado que quería decir que ellos eran malvados.

Pero en realidad la intención era exactamente la contraria: ellos son los tzadikim y nosotros somos los baalei teshuvá. Solo que ellos no habrían comprendido esa intención. “Ellos son los justos y nosotros somos los que retornamos”, así dijo el Admur HaZakén. Por lo tanto, solo por una razón técnica aquello no llegó a concretarse.

El movimiento de teshuvá, entonces, no es algo nuevo. Es algo antiguo.

¿Qué sería, en cambio, una Torá nueva? Rabí Aizik, uno de los más grandes maskilim de Jabad, dijo que antes de la Gueulá debe haber “a naiem seder”, un orden nuevo: otra vez el Baal Shem Tov, el Maguid y el Admur HaZakén.

Todo comienza nuevamente con el Baal Shem Tov. Si no hay otra vez un Baal Shem Tov, no hay Gueulá. Al contrario: debe aparecer un Baal Shem Tov nuevo.

Sin eso, estamos perdiendo el tiempo. Eso es todo. Rabino Itzjak Ginsburgh

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Si esto te agradó, esto también:

Rabí Hilel de Paritch | ¿Qué hay entre un gato y yo?

Rabí Hilel HaLeví de Alisov, conocido como Rabí Hilel de Paritch, nació en la localidad de Jometz, en Bielorrusia, en el año 5555 (1795), hijo de Rabí Meir, uno de los jasidim de Chernóbil. Ya desde su infancia dominaba el Talmud y los principales códigos halájicos; estudió los libros de Cabalá y rezaba siguiendo las kavanot (intenciones místicas) del Arí z"l. Incluso antes de cumplir el Bar Mitzvá contrajo matrimonio.

https://galeinai.org/2026/07/25/rabi-hilel-de-paritch-que-hay-entre-un-gato-y-yo/ 

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¡Que tengan una excelente y bendecida semana! (Shavúa Tov uMevoraj).

Rabino Jaim Frim

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*📌RECORDATORIO: ENCUENTRO DE ESTE DOMINGO*

Para continuar refinando nuestra alma a través del tiempo, los invitamos a nuestro próximo encuentro del ciclo de Astrología Judía por ZOOM y YOUTUBE:

*TEMA: MAZAL ARIE (LEO)*

Subió el león, en el signo del león, y destruyó a Ariel;

con el fin de que venga el León, en el signo del león, y edifique a Ariel.»

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 Fecha: Este Domingo – 21:00 Horas en vivo desde Israel.

*UNETE A LA COMUNIDAD GAL EINAI TIKUN HANEFESH*
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“Este material llega a tu corazón gracias a la generosidad de quienes, con su noble sostén, hacen posible este proyecto de luz”.

*Dedicado especialmente para la pronta y completa curación (Refuá Shelemá) de: ITZJAK FEIVISH BEN BREINA MALKA*

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  Rabí Hilel de Paritch: 

¿QUÉ HAY ENTRE UN GATO Y YO?

Rabí Hilel HaLeví de Alisov, conocido como Rabí Hilel de Paritch, nació en la localidad de Jometz, en Bielorrusia, en el año 5555 (1795), hijo de Rabí Meir, uno de los jasidim de Chernóbil. Ya desde su infancia dominaba el Talmud y los principales códigos halájicos; estudió los libros de Cabalá y rezaba siguiendo las kavanot (intenciones místicas) del Arí z"l. Incluso antes de cumplir el Bar Mitzvá contrajo matrimonio.

Cuando llegó a sus manos el libro del Tania, se convirtió en un jasid de Jabad. Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos, no tuvo el mérito de conocer personalmente al Admur Hazakén.

En el año 5578 (1818), el Admur HaEmtzaí lo envió a "reunir materialidad y sembrar espiritualidad" en las colonias agrícolas que el Rebe había establecido en la región de Jersón, al sur de Ucrania. De ese modo, Rabí Hilel se convirtió en el guía espiritual de decenas de miles de judíos.

Dedicó toda su vida a difundir la Torá y el Jasidut, y llegó incluso a poner en riesgo su propia vida para proveer alimentos kasher a los soldados judíos del ejército del zar.

En el año 5600 (1840) fue nombrado rabino de la ciudad de Paritch, en la Rusia Blanca, y posteriormente pasó a ejercer el rabinato en la cercana ciudad de Bobruisk.

Rabí Hilel acostumbraba registrar cuidadosamente todo lo que escuchaba de sus maestros, añadiendo luego sus propias explicaciones. Asimismo, compuso profundos nigunim jasídicos. Sus enseñanzas fueron recopiladas en la serie de libros Pelaj HaRimón, en Imrei Noam y en otras obras.

Falleció en la ciudad de Jersón el santo Shabat 11 de Menajem Av del año 5624 (1864), el Shabat Najamú, donde se encuentra su lugar de descanso.

 

Rabí Hilel era discípulo e influenciado profundamente por Rabí Zalman de Zezmir. En cierta ocasión, durante un farbrenguen, dijo acerca de él:

"En comparación con Rabí Zalman de Zezmir, yo soy como un gato."

Luego explicó sus palabras:

"No piensen que quise decir que así como la inteligencia del gato no es nada en comparación con la mía, del mismo modo mi inteligencia no es nada frente a la de Rabí Zalman de Zezmir. Lo que quise decir es que mi inteligencia y la del gato son iguales cuando se comparan con la inteligencia de Rabí Zalman de Zezmir."

Rabí Hilel no estaba diciendo simplemente que la sabiduría de Rabí Zalman era mayor que la suya. Estaba expresando algo mucho más sorprendente: cuando uno se encuentra frente a una inteligencia de una magnitud tan extraordinaria como la de Rabí Zalman de Zezmir, la diferencia entre Rabí Hilel y un gato deja de tener significado. Cada uno, a su manera, está frente a una realidad infinitamente superior a él.

A primera vista podríamos imaginar la realidad como una escalera: abajo está el gato; en el medio, Rabí Hilel; arriba, Rabí Zalman de Zezmir. Cada uno ocupa un peldaño distinto y es posible medir la distancia entre uno y otro.

Sin embargo, Rabí Hilel enseña que esa no es la única forma de contemplar la realidad. Existe otra perspectiva: cuando uno se encuentra con algo infinitamente superior, todas las diferencias anteriores pierden importancia. Un gigantesco genio jasídico y un gato callejero, por supuesto, no son iguales; pero en relación con algo que está infinitamente por encima de ambos, la distancia que los separa deja de ser significativa.

Esta diferencia corresponde a dos maneras de percibir la realidad, que pueden asociarse con la diferencia entre las sefirot de Jojmá (Sabiduría) y Biná (Entendimiento).

La Biná observa la realidad como un sistema de niveles y grados. Busca comprender las relaciones entre las cosas: qué está arriba y qué abajo, qué está más cerca y qué más lejos.

La Jojmá, en cambio, contempla la realidad de otro modo. Tiene la capacidad de percibir toda la existencia frente a la gran Luz que la trasciende. Entonces se hace evidente que existen diferencias que no son simplemente mayores o menores, sino diferencias infinitas. Frente al Infinito, incluso las mayores diferencias dentro del mundo se vuelven pequeñas.

Esta idea también influye en la manera en que la persona contempla el mundo y a sí misma.

La Biná observa el Séder Hishtalshelut, el orden de la emanación de los mundos: existen mundos superiores e inferiores, distintos grados de revelación de la Divinidad y diferencias entre el mundo de Atzilut y los mundos inferiores.

La Jojmá, por el contrario, puede contemplar todos los mundos simultáneamente como una sola realidad que se encuentra delante del Santo, bendito sea. Esto no significa que las diferencias desaparezcan, sino que todas ellas dejan de ocupar un lugar frente al punto común que las une: todas son manifestaciones de distintos aspectos de Hashem.

Como el propio Rabí Hilel explica extensamente en numerosos lugares, existen almas de Atzilut, llamadas "Zera Adam" ("simiente de hombre"), y almas provenientes de los mundos inferiores, llamadas "Zera Behemá" ("simiente de animal").

Las almas de Atzilut están vinculadas principalmente con la Jojmá, mientras que en las almas del mundo de Beriá y de los mundos inferiores predomina la Biná.

Y, de manera interesante, precisamente cuando Rabí Hilel se coloca al lado del gato está expresando la cualidad especial del Zera Adam. El gato permanece encerrado dentro de su propio mundo. El ser humano, en cambio, puede elevar su mirada por encima del mundo en el que vive. Es capaz de verse a sí mismo, al gato y a toda la creación, reconociendo que por encima de todo existe el Infinito, que iguala tanto a lo pequeño como a lo grande.

Ese mismo principio puede apreciarse también en la actitud de Rabí Hilel hacia el Shabat.

En una ocasión, Rabí Hilel llegó a una ciudad donde vivía un hombre muy rico, conocido por su generosidad. Era un buen judío y un gran benefactor, pero no observaba el Shabat de manera completa.

Aunque Rabí Hilel necesitaba dinero, se negó a aceptar donaciones de él.

Durante aquel Shabat, el benefactor enfermó gravemente y quedó postrado en su lecho. Sus familiares acudieron apresuradamente al tzadik de la ciudad, Rabí Hilel de Paritch.

En ese momento Rabí Hilel estaba en medio de la plegaria, por lo que no podían hablarle. Entonces comenzaron a gritarle: "¡Shabat hi miliz'ok!" ("En Shabat no se clama"), tomando la expresión del Mi Sheberaj, la bendición que se recita en Shabat.

Al escuchar esas palabras, Rabí Hilel hizo un gesto de asentimiento.

Al terminar la plegaria explicó su significado:

"Shabat hi miliz'ok significa que si el Shabat clama contra ti porque no lo observas como corresponde, ese es precisamente el origen de la enfermedad. Y cuando el Shabat deje de clamar, entonces se cumplirá la continuación de la frase: 'uRefuá kerová lavó', 'y la curación estará próxima a llegar'."

Los familiares regresaron junto al enfermo, cuyo estado ya era muy delicado, y le transmitieron las palabras de Rabí Hilel.

Los habitantes de la ciudad habían intentado muchas veces convencerlo de que aceptara guardar correctamente el Shabat, pero nunca lo había logrado.

Ahora, después de escuchar las palabras de Rabí Hilel, aceptó con todo su corazón observar el Shabat. De manera completamente repentina y milagrosa se recuperó de su enfermedad y, naturalmente, cumplió su compromiso.

Una curación cabalística y espiritual como la que realizó Rabí Hilel sólo puede actuar cuando quien la transmite pertenece verdaderamente a ese nivel.

En el Jasidut se relaciona precisamente el Shabat con esa perspectiva propia de la sefirá de Jojmá, la misma con la que Rabí Hilel se identificó en la enseñanza citada anteriormente.

El Shabat introduce en el mundo una mirada en la que todas las diferencias entre los seres humanos encuentran su verdadera proporción.

El amo y el siervo, el ciudadano y el extranjero, e incluso el buey, cesan de trabajar y recuerdan que no son ellos los dueños ni los creadores de su mundo, sino el Creador del Universo.

Rabí Hilel, que pertenecía profundamente a esa dimensión del Shabat, era capaz de percibir el clamor del propio Shabat y también de ver la curación que podía manifestarse cuando ese clamor cesaba.

En cierto sentido, puede decirse que el mismo Rabí Hilel era una expresión viviente del Shabat. Por eso podía clamar con el clamor del Shabat y, al mismo tiempo, hacer descender de él la curación.