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martes, 11 de diciembre de 2018

11 Vaigash - Y Se presento - Mes de Tevet

INSTITUTO GAL EINAI
EL PORTAL A LA DIMENSIÓN INTERIOR DE LA TORÁ
Del RABINO ITZJAK GINSBURGH

JÁNUCA: ILUMINANDO EL ABISMO HUECO




La "herejía del abismo hueco", en las palabras de Rebe Najman, se planta en los espacios silenciosos entre las letras, en el vacío debajo de las palabras.

¿Cuál es el secreto de las luces de Jánuca, que encendemos al anochecer? ¿Es simplemente que iluminan la oscuridad? Después de todo, la Menorá en el Templo también se encendía por la noche. Pero mientras las luces de la menorá en el Templo se encendían cuando todavía era de día y continuaban ardiendo en la noche, las luces de Jánuca se encienden en la noche misma, el reino de las tinieblas. Jánuca ilumina desde el interior de ese espacio oscuro.

Si la oscuridad simboliza el mundo de los malvados, entonces la luz de la Menorá que sale para iluminar la oscuridad desde su punto de partida durante la luz del día, y las luces de Jánuca, que entran en la oscuridad y se encienden allí, son en realidad dos tipos diferentes de luz positiva. Influencia que puede rectificar dos tipos de realidad negativa.

La luz de la Menorá es luz directa, luz que desciende de arriba a abajo, del mundo de los justos al mundo de los malvados, allanando un camino recto para que regresen a Dios. Su luz es brillante y clara. Pero debido a que no está familiarizada con la oscuridad desde adentro, solo puede llegar a aquellas personas que no son completamente perversas: las personas que se encuentran en parte exterior de la oscuridad.

La luz de las velas de Jánuca, por el contrario, es "luz de retorno". Es la luz que asciende de abajo hacia arriba, de los impíos a los justos. No posee la pureza celestial de la luz directa, pero está familiarizada desde adentro con la oscuridad y, por lo tanto, puede elevar incluso a personas completamente malvadas.

El Rebe Najman de Breslev nos ayuda a comprender los dos tipos diferentes de personas malvadas y las formas de llegar a ellos. Diferencia entre dos niveles de herejía y oscuridad. Un tipo de herejía todavía está conectado a las "letras" iluminadoras de la santidad, pero simplemente ha confundido su orden. Todo lo que se necesita es iluminar las letras en su orden correcto.

El segundo tipo de herejía es mucho más profundo y más severo. Es "la herejía del abismo hueco", en palabras de Rebe Najman. Se inserta en los espacios silenciosos entre las letras, en el vacío debajo de las palabras. Una persona que se revuelca en este tipo de herejía no está interesada en absoluto en la luz y lo bueno. Más bien experimenta la oscuridad como la única existencia real, por lo que no hay respuestas simples para esta herejía. Si uno trata de iluminarlo directamente con la luz buena, la luz será desviada, no penetrará ni una sola. No toda luz puede iluminar toda oscuridad, particularmente la oscuridad espesa del abismo hueco y vacío.

La luz de la menorá del Templo, encendida de forma segura durante el día, ilumina sin esfuerzo la noche, es como la luz de los tzadikim, los justos, plantados en su mundo justo, que no pueden comprender, no penetran en el secreto de la oscuridad. Pueden hacer brillar una luz maravillosa y su luz entrará en el reino de la oscuridad y la iluminará, como el cono de un faro que atraviesa la oscuridad, haciendo que los barcos que buscan la costa se puedan acercar.

Pero su luz no penetrará en la densa oscuridad de los herejes del abismo hueco, las naves alejadas tan profundamente en el mar que se han olvidado de buscar la orilla. Para ellos se debe emplear una luz diferente. Una luz flexible, más inteligente y más alegre, luz que es experta en los secretos de la oscuridad y sabe cómo colarse en ella desde lugares inesperados, iluminándola desde dentro.

Esta es la luz de las velas de Jánuca que encendemos después del anochecer. La llama de la vela de Jánuca no es vertical ni directa, como la llama que difunde su luz recta desde la seguridad del Templo. Es más bien una luz que baila con el viento en las noches y sale a tentar a los que caminan en la oscuridad, hasta que "la nación que camina en la oscuridad vio una gran luz" (el valor numérico de "gran luz", or gadol, אור גדול , es igual a ner/vela/נר).

Rebe Najman dijo que lo único que puede salvar al hereje del abismo hueco, después de que todas las palabras hayan fallado, es una melodía que toca la raíz de su alma.

¿Quién tiene el alma de una vela de Janucá, que sabe cómo encender esta luz, cantar la melodía que transforma la oscuridad en luz? Hay dos tipos posibles de personas. El primero es el Baal Teshuva, una persona que estaba lejos del cumplimiento de la Torá y regresó a Dios. Tiene experiencia de primera mano con la oscuridad de la noche y sabe cómo navegar por sus caminos. Él estuvo allí, recuerda, y después de haberse aferrado a la luz del Templo y empoderarse con ella, puede regresar a la oscuridad e iluminar el camino para aquellos que caminan allí.

Pero el conocimiento de primera mano de la oscuridad no es un requisito previo para comprender a los que habitan en ella. No es necesario ser malvado y luego un Baal Teshuvá para entender a los malvados. Todo lo que se necesita es un "sentido de la oscuridad", una comprensión del radicalismo que apela a los malvados en las profundidades del pozo oscuro. Un tzadik también puede adquirir este sentido, tal vez es especialmente un tzadik quien puede adquirirlo.

Una de las definiciones del tzadik consumado es que en su esencia es un baal teshuva, incluso sin haber pecado nunca.
El Rebe Pinjas de Kuritz dijo que un tzadik incompleto puede amar a una persona no totalmente malvada, mientras que un tzadik consumado puede amar a una persona perversa consumada. Más específicamente, el tzadik más grande quien puede recibir la longitud de onda de las almas de los completamente malvados. Quizás incluso los identifique como provenientes de una raíz del alma similar, de modo que después de que estén expuestos a él, pueden ser nutridos por él.

Si bien la teshuvá baal y el tzadik parecen estar muy distantes entre sí, el baal teshuvá puede alcanzar el nivel del tzadik completo e incluso más allá: "En el lugar donde están los baal teshuvá, incluso tzadikim consumados no pueden estar". Lo contrario también es cierto. Una de las definiciones del tzadik consumado es que es un baal teshuvá en su esencia, incluso sin haber pecado nunca. Simplemente está siempre luchando por volver a Dios, para acercarse constantemente a Él.

Cuando decimos las palabras "entregó a los malvados en manos de los justos" en la oración de Al Hanísim al encender las velas de Jánuca, en realidad estamos orando para que seamos como el baal teshuva y el tzadik completo, que ha recibido el secreto de los malvados y sabe cómo encontrar los caminos hacia sus corazones, tanto así que los malvados retornarán a sus raíces del alma y se volverán sumamente justos.

A DIFUNDIR LOS MANANTIALES DEL JASIDUT
Bendiciones desde la Tierra de Israel 

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DIDAN NOTZAJ
La VIctoria es Nuestra



Hoy 5 de Tevet es didan Notzaj, la VIctoria es nuestra. Durante esta semana los libros de Gal Einai en Español costarán solo 10 dólares. ¿Por qué? ¿Cuál es el significado del día de Didan Notzaj (La victoria es nuestra)? Trata sobre la victoria relacionada con los libros de los Rebes de Jabad, de la biblioteca de Lubavitch. El día 5 de Tevet, es el día de la victoria de la luz sobre la oscuridad.
La biblioteca de Lubavitch contenía libros históricos y sagrados del pueblo judío que habían sido hurtados por un familiar del Rebe anterior, aduciendo que le pertenecían y que el movimiento Jabad había acabado con el Rebe anterior en 1950, sin la continuidad de un sucesor (Di-s libre),
en el momento que su sucesor, el actual Rebe de Lubavitch ya llevaba 35 años de liderazgo, constituyendo esto, un ataque directo al Rebe. El juicio por los libros de Agudat Jasidei Jabad, comenzó el 19 de Kislev de 5747 (Diciembre de 1986) ante el juez Charles Simphson y se extendió por tres semanas. El 5 de Tevet de 5747 (6 de enero de 1987) se dio a conocer el fallo del juez en un expediente de 40 paginas. El juez tomó declaración a los jasidim de Jabad, alegando que toda la vida del Rebe Iosef Itzjak, anterior Rebe de Lubavitch, fue dedicada y consagrada por completo a la comunidad, por lo tanto declaró su biblioteca como pública y perteneciente a la asociación de Jabad Mundial, al considerar que los libros del Rebe no formaban parte de su patrimonio personal en el momento de su fallecimiento.
El demandado fue obligado devolver los libros y demás objetos del Rebe anterior, que se encontraban en su poder y fueran tomados sin autorización. La noticia de la victoria se difundió rápidamente en todo el mundo y en cada lugar donde se escuchaba, los jasidim lo celebraron con mucha alegría. El mayor festejo se vivió en la central de Jabad, “770”, donde miles de personas se reunieron para festejar la gran victoria.
El punto máximo de alegría fue luego de la plegaria vespertina, realizada con la melodía propia de los días festivos y luego de la cual el Rebe pronunció un discurso especial, en el que entre otras cosas dijo:

“… así como en el momento de la prisión y liberación del Alter Rebe, el mismo protagonista aprendió de todos los acontecimientos, una instrucción para su servicio a Di-s y una de sus conclusiones fue la de aumentar en la difusión del los manantiales del jasidismo hacia todo el mundo. A la luz de todo esto, queda clara la eterna enseñanza Divina relacionada con el hecho actual, pues justamente, las acusaciones muestran que la agrupación de jasidim de Jabad no es un cuerpo vivo y activo, justamente de esto debemos aprender que debemos fortalecer más la difusión del jasidismo y el estudio particular y general con mucha alegría y fervor para cumplir el objetivo de la revelación del jasidismo: La llegada del Mashíaj". https://www.youtube.com/watch?v=DHAnBDIc0G4&t=182s

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Los Motivos de la Creación, La Cabalá del Arizal
https://youtu.be/Id3-8Dqw50A

PARASHAT VAIGASH - "Y SE PRESENTÓ"

ZOHAR DE LA REDENCIÓN (CLASE 22)

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MEDITACIÓN 2

ENFERMA DE AMOR

"YO DUERMO Y MI CORAZÓN ESTA DESPIERTO"
7 de TEVET 5773 - Kfar Jabad - ISRAEL - 20 DE DICIEMBRE 2012

https://youtu.be/vTBxhy0VOL0
Partzuf de “Y se le presentó Iehudá” – Desde Keter hasta Biná
Ahora tenemos que completar el Partzuf. Cómo explicamos el secreto de Iosef y Iehudá.
Dijimos que en toda sefirá se encuentran los aspectos de Iehudá y Iosef. Está el rey inferior y el rey superior.
Keter: Iosef – Taanug – el Placer; Iehudá – Cabalat Ol – Aceptar el Yugo Divino (Ratzón – Voluntad) 
Ya hablamos de Keter. Es sabido que el interior de Keter es el Placer y el exterior es la Voluntad. Los dos partzufim-perfiles son Atik Iomín y Arij Anpín. Iosef es el interior de la Corona, el placer Divino en el Servicio a Dios. Está escrito que el elemento básico del placer de Keter es el Ain, “la Nada” llamada “reisha de Ain”, la cabeza de la Nada”. El hombre es nada, pero así como es nada tiene la revelación del iesh, el “ser” verdadero, y esto también lo siente su cuerpo.
Se cuenta de uno de los grandes tzadikim, Rabi Najum de Tchernobil autor de la obra Meor Einaim, que su cuerpo realmente engordaba por el placer Divino que sentía al contestar el kadish “Amen, iheé Shmé raba”, “Amen, sea Su gran Nombre”. No tenía nada qué comer y era muy pobre, pero era obeso. ¿Cómo podía engordar sin comer? Engordaba también corporalmente, por el “Amen, sea Su gran Nombre”. Es decir, el placer Divino por un lado es la nada, pero por otro lado el placer del cuerpo supremo, el Ser Supremo, se refleja también en el cuerpo de abajo en el mes de Tevet.
Todo esto se refiere al aspecto de Iosef en Keter. ¿Quién es Iehudá en Keter? Keter es el servicio realizado por encima de todo motivo y comprensión. Allí está Iosef, el placer Divino por encima del raciocinio. Y también Iehudá, como explicamos antes Iehudá es recibir el yugo Divino por encima de todo motivo y comprensión. ¿Qué es superior, aceptar el yugo o el placer Divino? Esto es por cierto un tema muy profundo en Jasidut, en Jabad, porque cada uno tiene su virtud.
Voluntad-Ratzón, como “Correr hacia Dios” y Voluntad como recibir el Yugo en esencia
Respecto a la voluntad, en esta palabra “ratzón”, רצון , hay una connotación de tremendo ratzó, “correr” hacia Dios, yo quiero a Dios, también un movimiento de abajo hacia arriba, como explicamos que Iehudá implica un movimiento ascendente. Y por otro lado está esa otra voluntad que es todo cabalat ol, aceptación del yugo del reino del Cielo. Un ratzó que no significa una emoción tremenda, sino el deseo del siervo simple de hacer siempre la voluntad de su amo sin pensar en otra cosa. Es decir, no se trata de la voluntad de pasión emocional de anularse e incluirse en Dios, sino simplemente el deseo del siervo verdadero que no tiene nada en la vida más que su amo, sólo cumplir la voluntad de su amo.
Esto es por supuesto algo que está por encima del entendimiento, algo típicamente judío. Así lo expresa el dicho jasídico: “el judío es en esencia un aceptador del yugo”. La esencia es el Keter, la corona, lo que está por encima de todo motivo y comprensión, y la esencia del judío es recibir el yugo del Cielo, no la voluntad de correr hacia, sino simplemente el deseo de ser uno con Dios haciendo Su voluntad. Su propia voluntad es la Voluntad de Dios, y se anula a la voluntad de Dios en todo, de todo y todo.
Una parada en la estación de “recibir el yugo” antes de llegar al “placer Divino”
Nuevamente, uno se puede preguntar ¿qué es superior, quien por esencia es “recibir el yugo del reino del Cielo” más allá de la lógica, que es Iehudá, o el “placer Divino”, (Iosef)? Por supuesto tiene que haber luz, y la luz es taanug, placer. Recibir el yugo del Cielo es el cli, “el recipiente”, y está escrito que su raíz está por encima de la luz, en la Fe Simple, Radl”a, “la cabeza incognosible”, el placer del mundo por venir como ya explicamos, “todavía David se engrandecerá”, y “la mujer virtuosa es la corona de su marido”. Entonces, en Keter la regla general es que Iehudá implica recibir el yugo del reino del Cielo.
“Y se le presentó Iehudá”, recibir el yugo del reino del Cielo se acerca a suplicar, “Por favor mi señor, dirá tu siervo palabras a los oídos de mi señor”, al placer Divino. El placer Divino hace el bien en la práctica, aquí es rey, todo sale de su boca.
La Raíz del Esclavo en Arij, “El esclavo del rey, es rey”
¿Cómo vemos aquí que Iehudá es recibir el yugo del reino del cielo? Está escrito en todos los libros que Iehudá resalta constantemente que es un esclavo, a lo largo de todo este diálogo. También en el primer verso “Por favor mi señor, hablará tu siervo palabras a los oídos de mi señor, y no te enojes con tu siervo, porque eres como el Faraón.” Varias otras veces se presenta luego como “abadeja”, “tu siervo”, y en verdad le pide ser esclavo en vez de Biniamín. Soy un mejor siervo para todo servicio, para todo uso, soy mejor que Biniamín. Así le dice a Iosef. El espíritu aquí es que Iehudá es el esclavo, el siervo fiel, el siervo simple. La raíz del esclavo está en Keter, a tal punto que “el esclavo del rey es rey”, Arij (la voluntad, el exterior de Keter), significando el rey. Allí está el rey, y allí también está el siervo que es en sí mismo un rey. Pero, nuevamente, el que manda, el que reparte, suministra y tiene la influencia y la luz es Iosef.
Iosef: “amor con placeres”; Iehudá: “enferma de amor”
Tomando esta idea y la extendemos, está escrito que el placer de Iosef es como está dicho en El Cantar de los Cantares “que bello y que agradable el amor con placeres”. Y respecto a Iehudá, dijimos que es alguien en permanente peligro, y a veces se pone a sí mismo en peligro, y en el momento del peligro tiene problemas, sufre.
En cambio Iosef, incluso estando en la cárcel, se divierte en medio de las limitaciones de Egipto, siente placer. Encerrado en la cárcel, en el pozo, con las serpientes y los escorpiones, dentro de la prisión, Hashem lo hace triunfar en todo lugar. “Y le mostro bondad”, en donde se encuentre Dios muestra bondad, le hace bien. Por más que se halle en problemas vemos que, por naturaleza, se deleita y es mimado. Quien es consentido, si no lo quiebran, si resiste la prueba tal como Iosef, sigue divirtiéndose y sintiéndose mimado.
En cambio Iehudá no es un niño consentido, para nada. Es alguien que atraviesa todo tipo de conflictos en la vida, dificultades y situaciones de crisis, que le causan sufrimiento. ¿Acaso Iehudá no quiere el placer Divino? No lo tiene pero lo desea. ¿Cómo se lo llama a Iehudá en el Cantar de los Cantares? Es un tema por sí mismo en Jasidut, de acuerdo al Admur Haemtzaí de Jabad en su obra “Derej Jaim”, también un verso del Cantar de los Cantares, se lo denomina “soy una enferma de amor”. A Iosef se lo llama “que bella y qué agradable, el amor con placeres”, pero Iehuda es llamado “porque soy una enferma de amor”.
El Admut Haemtzaí, el segundo Rebe de Jabad, Rabi Dovber, explica que estos dos niveles provienen del mismo lugar, del Keter por encima de la comprensión. Iehudá pertenece al amor con placeres, salvo que no lo posee. ¿Cómo se expresa esto? Está enfermo, “enferma de amor”. El enfermo es uno de los cuatro que tienen que agradecer al curarse, pero permanece “enferma de amor”.
Iosef: un judío en la redención. Iehudá: un judío en el exilio
¿Cómo explica además el Admur Haemtzaí “qué bello y qué agradable el amor con placeres” frente a “porque soy una enferma de amor”? Es el judío en el tiempo de la redención frente al judío en el tiempo del exilio. Iosef delinea al judío en la época del Templo, en la época de la redención, y por eso siente placer “amor en los placeres”. Iehudá, por el contrario, es el pueblo de Israel en el exilio.
¿Dónde hay más mesirut nefesh, entrega de la vida, más esencia? Esto es también una de las grandes novedades del Jasidut, hay más esencialidad en el tiempo del exilio. Y así interpreta el Baal Shem Tov el verso [ver Salmo 63] “así (anhelo) verte en el santuario”. Ojalá que cuando vuelva al santuario tenga los mismos anhelos que tuve en el tiempo del exilio, cuando estuve en “una tierra sedienta y cansada sin agua”. Hay algo en “mi alma está sedienta de Ti, mi carne te anhela, en una tierra sedienta y cansada sin agua”, que cuanto más retornemos a Tzión con canto, cuanto más santuario tengamos, más decimos que ojalá en el Templo Sagrado te anhele como en el desierto.
Entonces, “y se le presentó Iehudá” es cuando el exilio se aproxima a la redención. Ambos tienen su raíz en el Keter. La raíz de la redención en Keter es el placer, el amor con placeres, y la raíz del exilio en Keter es “porque soy una enferma de amor”. De todas maneras, de acuerdo a esta explicación se puede entender que este verso nos está hablando verdaderamente a nosotros en estos días. Que el exilio se acerca para unirse a la redención. “Y se le presentó Iehudá” se produce en la época de los talones de los talones del Mashíaj, ahora mismo.
Iehuda duerme y Iosef está despierto 
Ahora, de aquí surge algo más, muy profundo escrito en Jasidut, respecto a "Y se le presentó Iehudá". ¿Quién es Iehudá y quién es Iosef? Todo esto es en Keter. Sobre el exilio está escrito: "Yo duermo y mi corazón está despierto." Yo duermo en el exilio. Es decir que si Iehudá simboliza al judío en el exilio, al judío con su entrega de la vida, con su aceptación del yugo del reino celestial, y sin tener provecho de los preceptos, sólo la aceptación del yugo de los preceptos, si esto es Iehudá, está escrito que si Iehudá está en el exilio significa que duerme "Yo duermo en el exilio, y mi corazón está despierto". De todas maneras, "mi corazón está despierto" es como aquel que duerme pero tiene un sueño muy vívido, pero al fin de cuentas duerme.
Por el contrario, Iosef está despierto, como nuestro canto “Titorer, titorer”, “Despierta, despierta”. “Estabamos como soñando” en el exilio, de acuerdo a una interpretación. Así está escrito literalmente en Jasidut, que Iosef es el judío despierto en la redención y en cambio Iehudá es el judío que duerme en el exilio (con “mi corazón despierto” por dentro, pero en definitiva está dormido). ¿Por qué queremos justamente esta parábola, de acuerdo al verso “yo duermo y mi corazón está despierto” del Cantar de los Cantares? Iosef está despierto, quien es el placer verdadero está despierto, y quien hace las cosas por aceptación del yugo del reinado celestial, duerme.
Lo explican así: se dice que la persona despierta capta todos los detalles de la realidad, todo lo que experimenta a su alrededor, como algo unificado, como un bloque entero. Como cuando el cuerpo está en acción lo sentimos como un bloque, y no sentimos los miembros por separado. Es algo muy interesante, la definición de despierto es que todo el mundo alrededor es algo unificado.
Un mundo unificado o un mundo dividido
¿Qué es el sueño? La persona que duerme experimenta cada fenómeno del mundo como algo separado. No es algo sencillo de entender. Nuevamente, para la persona dormida los fenómenos que vivencia están separados entre sí. Es decir, vive en una realidad plural. En cambio la persona despierta se la define como alguien que vive en una realidad de la unión, la unificación. ¿Qué quiere decir? Si la persona siente diferencia y separación en la realidad, en el mundo en que vive, es una señal de que estás dormido.
No siempre la persona sabe si está despierta o dormida. Aquí, de acuerdo a estas enseñanzas del Jasidut, hay una señal muy clara. Si para ti todo el mundo es uno, significa que está despierto. Si para ti hay toda clase de fenómenos diferentes, contrapuestos entre sí, vives en un mundo lleno de contradicciones, es una señal de que tú duermes. Esta es el estado del sueño. Iehuda vive en un estado de sueño y Iosef vive en estado de vigilia. El sueño es el estado de exilio y la vigilia es la situación de redención. Iehuda vive en un estado de exilio, dentro del sueño hay fenómenos extraños y contradictorios.
Está escrito que en el sueño coexisten cosas opuestas, contradictorias, todo el tiempo. Y allí Iehudá tiene una aceptación llana del yugo del reino celestial, y allí los preceptos que realiza “no le dan placer”. Pero Iosef es alguien completamente diferente, él ve las mismas cosas, en esencia ven el mismo mundo, lleno de niveles diferentes, sólo que Iosef está en Keter, en verdadera “equivalencia”, (שוה shavé, letras finales de ויגש אליו יהודהvaigash elav Iehudá, “y se le presentó Iehudá”), porque “puse [shiviti] siempre a Hashem frente a mí” de verdad, y por eso todo lo que ve, todo lo que sucede, es una sóla foto que refleja a Dios, el Amo del Mundo, con simpleza. Por eso sucede que “La Divinidad es la existencia y los Mundos son la novedad”, como lo expresa Jasidut.
Para Iehudá es exactamente lo contrario, vive en un sueño donde “los Mundos son los que existen”, los mundos son cosas diferentes, personas diferentes, opiniones diferentes, cada uno es diferente al otro. Eso es lo lógico para Iehudá, para él esto es lo normal. Si alguna vez surge un relámpago, un rayo de Divinidad, a eso se lo llama “Lo Divino es la novedad”, pero los “mundos es lo normal”. La raíz de ambos, tanto del despierto como del dormido está en Keter.
Dormir es algo Antiguo
Dormido, יָשֵן ioshén, también con el significado de יָשָן iashán, “antiguo”. ¿Cómo se traduce iashán al arameo? עתיקא atika, allí está su raíz. La raíz de las dos situaciones es Keter, tanto del ajdut, “la unión”, como del ribui, “la pluralidad”. Tiene que haber pluralidad, porque la pluralidad es la integridad, la plenitud de Dios, Dios es שלמותא דכולא shlemuta decula, la “integridad de todo”. Hay una pluralidad infinita, "מה רבו מעשיך הוי'" , “má rabú maaseja Havaiá”, “cuán múltiples son Tus actos, Dios”. Y junto con la pluralidad, justamente después de haberse revelado esa multiplicidad en la realidad, Hashem permanece “Uno, Único y Exclusivo”, אחד יחיד ומיוחד Ejad, Iajid uMeiujad.
La revelación de la integridad de Dios es la revelación de la pluralidad. ¿Pero cuál es la diferencia entre Iosef y Iehudá? La complesión de Dios está en Atik, el interior de Keter, y allí está la raíz de la pluralidad de la realidad, salvo que Iehudá por el momento capta esto como que cada parte se opone a la otra, cada uno está en contra del otro y separado del otro. Y Iosef ve la integridad tal como es, que existe toda esta multiplicidad, y Hashem es Uno, Unico y Exclusivo, a uno lo llaman despierto y al otro lo llaman dormido. Ahora que cada uno decida si está despierto o dormido…
El sufrimiento del iehudí es el estado de sueño
De todas maneras, hasta aquí “Y se le presentó Iehudá” en Keter. De acuerdo a esta meditación, para Iehudá hay sufrimiento y aflicción porque justamente la plenitud de Dios lo confunde, porque la plenitud de Dios es la pluralidad, pero percibe las cosas como separadas de Dios, ese es el sufrimiento que tiene en su vida, el sufrimiento es dormir.
¿Cúal es el mensaje? Si el judío sufre, está durmiendo. El judío no necesita sufrimiento para nada, y no hay sufrimiento cuando estás despierto. Cuando estás despierto está todo bien, salvo cuando duermes hay sufrimiento. Por eso “y se le presentó Iehudá”, el sufrimiento de la multiplicidad, que en esencia es la revelación de la integridad de Dios, que te produce sufrimiento cuando estás dormido. Quiere dejar de sufrir (porque “mi corazón está despierto, se acerca a Iosef el tzadik, al despierto, porque también se quiere despertar. “Titorer, Titorer”.
Hasta aquí Keter de Iehudá y Iosef.

MEDITACIÓN 1

"MI PADRE AUN VIVE"

"NO HACER SUFRIR AL PADRE"

https://youtu.be/O15oiF-fkNY

En la parashat Vaigash, Iosef el justo se confiesa a sus hermanos. Está escrito así: “Bereshit 45:3”.
ויאמר יוסף אל אחיו, אני יוסף, העוד אבי חי? ולא יכלו אחיו לענות אותו כי נבהלו מפניו".
Vaiomer Iosef el ejav: ‘Ani Iosef, hod abí jai?’ Velo iajlú ejav laanot otó kinivalú mipanaiv
“Y dijo Iosef a sus hermanos: ‘Yo soy Iosef, mi padre vive aun?’ Y no pudieron sus hermanos contestarle, porque se asustaron frente a él”.
Sobre este verso dijeron los sabios: “’Y no pudieron…’. Rabí Eleazar cuando llegaba a este verso lloraba”. Estallaba en llanto al leer este verso. “Dijo: ‘Y si por el reproche de un hombre de carne y hueso, como está escrito “Y no pudieron sus hermanos contestarle, porque se asustaron frente a él”, ¡por el reproche de El Santo Bendito Es, cuánto más!
Si aquí, frente a un hombre de carne y hueso, cuando Iosef reprende a sus hermanos, no pudieron permanecer frente suyo porque se asustaron, ¿qué será el día del Gran Juicio, cuando El Santo bendito Es nos amoneste por lo que hicimos en este mundo?! ¿Cuánto más? Justamente por eso al llegar a este verso lloraba.
Hay un Midrash igual pero con otro estilo, con un lenguaje diferente. Está escrito así: “Pobre de nosotros el Día del Juicio, pobre de nosotros el día de la amonestación. Iosef era el más pequeño de entre las tribus, y no pudieron soportar su reprimenda, como está escrito: ‘Y no pudieron sus hermanos contestarle, porque se asustaron frente suyo’. Y cuando venga El Santo bendito Es, y amoneste a cada uno, cuánto más todavía.”
Preguntan los comentaristas ¿Exactamente dónde hay aquí una amonestación? Sólo veo que Iosef se revela y pregunta si “mi padre vive aun”. ¿Dónde los está amonestando? Porque está claro que los sabios ven aquí una amonestación, como la amonestación del Santo bendito Es, que nos amonestará al final de los días, en el mundo por venir. ¿Dónde está escrito que los amonestó?
Explican los comentaristas que las tres palabras od abí jai, “mi padre aun vive”, aparentemente son completamente innecesarias, porque le acaban de decir, como estudiamos la semana anterior, que “Paz a tu siervo nuestro padre, todavía vive”. Que todavía vive. Entonces ¿Qué es esta pregunta simple? ¿Acaso no sabe que vive?! Por eso los comentaristas dicen que esta pregunta es retórica: con todo el pesar que le ocasionaron a nuestro padre con la venta, es sorprendente que todavía viva. ¿Cómo es posible que papá todavía viva, después de todo el sufrimiento que se infringió aquí?! Entonces, verdaderamente no hay un reproche más grande que este.
Y entonces, frente a la reprimenda de Iosef, el más pequeño entre todas las tribus, no pudieron enfrentarlo porque por el susto que les produjo, cuánto más cuando El Todopoderoso nos reprocha.
Ahora, ante todo, lo primero que se puede aprender inmediatamente de esta analogía, entre el reproche de Iosef y el de El Santo Bendito Sea, es que parece como que Hashem también nos pregunta algo parecido “¿mi padre todavía vive?”. ¿Como puede ser que el Todopoderoso nos diga “mi padre todavía vive”? El Todopoderoso tiene varios apelativos, como es sabido entre nosotros. Dios es nuestro rey, es también nuestro amado, como en El Cantar de los Cantares, y también nuestro padre, אבינו מלכנו Avinu Malkeinu, “Nuestro Padre, nuestro Rey”.
Entonces aparentemente surge de esto que lo principal del reproche, es que El Santo bendito Es nos está diciendo: “¿cómo ocasionaron semejante pesar a nuestro padre?” A tu Padre en el Cielo.
Entonces aquí todo tiene conexión, toda esta historia entre Iosef y sus hermanos, regresa al tema del honor del padre. Como también lo que estudiamos hace varias semanas, y lo veremos también la próxima semana, el pecado de Reubén, que en realidad no es un pecado, “quien dice que pecó se equivoca”, pero de todas maneras, hay algo allí que mancilla el honor del padre. He aquí, Iaacov es el “elegido entre los patriarcas”, padre de 12 tribus, todos son queridos; todos son puros, valientes, sagrados, “su lecho es completo”. Y sin embargo vemos que Reubén hiere el honor del padre, y además todos lo hacen, porque vendieron a Iosef. ¿Qué es esto? ¿Hay alguna herida más grande que esta? “Acaso mi padre vive aun”. Qué sufrimiento le dieron a papá!
Entonces hay que tomar conciencia de esto, que el reproche, y hasta el llanto, como Rabí Eleazar, que llora cuando llega a este verso, es el reproche de “Acaso mi padre todavía vive”. ¿Cómo vemos que hay una conexión, en forma de alusión, entre “Yo soy Iosef” y “Acaso mi padre vive aun”?
En אני יוסף , “ani Iosef”, “Yo soy Iosef”, hay 7 letras, de guematria 217, número que es divisible por 7. Entonces, el promedio de cada letra de Yo soy Iosef es 217/7 = 31,אבי חי , “abi jai”, “mi padre vive”!
Es decir, que en verdad Iosef dice que “mi padre vive”. Como así también, vimos en la parashá anterior que de manera sutil hiere el honor de su padre, que no rechaza que le digan “nuestro padre es tu siervo”. Y ellos hirieron, y en especial Reubén. Todos mancillan al padre. Pero de todas maneras, “mi padre vive” es “yo soy Iosef”, no es ni más ni menos que “mi padre vive”. Si “mi padre vive”, 7 veces, entonces “Yo soy Iosef, y si por desgracia no, entonces parece que yo no soy Iosef.
Así se confiesa a sus hermanos, “Yo soy Iosef, ¿acaso mi padre vive aun?”.
Entonces, nuevamente, hay que tomar de esto la enseñanza moral, que el padre, nuestro Padre en el Cielo, es todo. Y lo principal es que en relación al Pueblo de Israel, y por su lado también los pueblos del mundo, Hashem es el Rey, el Rey de toda la Tierra, pero lo principal del punto del judío es que el Todopoderoso es nuestro padre, como Iaakov nuestro patriarca. Y hay que saber que todos nosotros dañamos el honor del Padre. Pero cuanto más lo sintamos en nuestro corazón, y mientras lloremos un poco cuando lleguemos a este verso de Iosef, “yo soy Iosef, mi padre vive aun”, entonces parece que haremos cierta rectificación.
Es sabido que “yo Iosef” es como “Anoji Havaiá Elokeja”, “Yo soy Havaiá tu Dios”. Y la confesión de Iosef a sus hermanos es como la revelación de la Entrega de la Torá, que “Yo Soy El que Soy”. Y es también, precisamente nuestro Padre en el Cielo. Él dice “Yo soy Havaiá tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavos.”
Esta es la parábola del padre, que con todo su honor, él mismo desciende para sacar a su hijo del barro, de la suciedad, de los excrementos, lo lava, para llevarlo adentro, cuarto tras cuarto. Esta es la relación del padre a su hijo, y después se verá lo que el hijo le da en retribución a su padre.
Entonces, de todas maneras hay que finalizar con algo alegre. Parece que cuando venga Mashíaj ben Iosef y después Mashíaj ben David, se va a rectificar este tema de “acaso mi padre vive aun”, y será como dijimos, “sólo “mi Padre vive”. El Creador recibirá gran satisfacción de nosotros. Este es el sentimiento jasídico, darle satisfacción al Rebe, darle satisfacción al Padre. Y entonces ya no habrá ningún pesar para el Padre, sólo satisfacción y bien. 
Shabat Shalom


Vaigash - Y Se Acercó
El Secreto del Llanto

 De un shiur del rabino Itzjak Ginsburgh, 30 de Kislev 5772
La revelación de Iosef acompañada por lágrimas. Esta no es la primera vez que Iosef llora, ni la última, ya que aparece inmediatamente a continuación "y se echó sobre el cuello de su hermano Benjamín y lloró, y también Benjamín lloró sobre su cuello. Y besó a todos sus hermanos, y lloró por ellos". En total, la palabra "y lloró” se repite con Iosef siete veces - más que cualquier otra figura en la Biblia!
A primera vista puede parecer sorprendente, después de todo sabemos que Iosef era maravillosamente inteligente como rey y director, como gobernante y dirigente de alma, y se podría pensar que tal persona no es alguien que llore a menudo. Pero resulta que Iosef no es un sabio carente de emociones. Él controla sus emociones, las guía y los dirige, aunque no es frío ni distante. Pero hay que profundizar en el significado del llanto, y no conformarse con una conclusión general de que el llanto es una expresión de las emociones.
Los llorones del Libro de Bereshit
Tal como con todo otro concepto, es correcto meditar en sus diferentes apariciones en la Torá, comenzando desde la primera de ellas. El primer personaje de la Torá que aparece llorando es la esclava de Sará, Hagar. A Hagar la encontramos vagando por el desierto con su hijo Ishmael, y cuando este agoniza se sienta a su lado “y elevó su voz y lloró”. No está claro si este llanto es bueno o malo, si en una situación como esta una madre puede bajar los brazos y simplemente sentarse a derramar lágrimas de desesperación e impotencia. Parece pues que como muchos conceptos en la Torá también el llanto se halla por primera vez en la Torá en un sentido negativo.
La segunda es la muerte de Sará "y Abraham vino a honrar a Sara y a llorarla." Este es por seguro un grito positivo, está plenamente justificado llorar por la muerte de Sará. El llanto en el obituario y el luto por la muerte de alguien querido no es una debilidad sino una actitud correcta y adecuada, que incluso es alentada por la halajá, tanto para honra del fallecido como para la curación espiritual de los dolientes (y si existe una aceptación sociocultural tragarse las lágrimas y evitar el llanto esto es un gran error!).
El tercer llorón es Eisav, después que descubre que Iaacov fue bendecido en su lugar, “y Eisav elevó su voz y lloró”.  Esta es la primera aparición de la forma “y lloró” en masculino, y luego se repite muchas veces, pero esta vez está en un contexto negativo, donde Eisav el malvado rompe en un llanto de dolor y desesperanza. Así está explicado en Cabalá y Jasidut que “las klipot”, el lado impuro y el otro lado de lo sagrado, aman el llanto y la tristeza, mientras que del lado de lo sagrado se levanta la bandera del servicio a Dios con alegría.
Y nuevamente el péndulo se mueve hacia el otro lado: el que llora ahora es Iaacov, cuando se encuentra por primera vez con Rajel, "Y Iaacov besó a Raquel, y alzó su bastón y se echó a llorar." Es un tipo diferente de lágrimas. En las tres apariciones anteriores, a pesar de sus diferencias, el llanto se asoció con una pérdida, pero el llanto de Iaacov, literalmente, es uno que expresa cercanía. Iaacov el perseguido encuentra de repente un “alma gemela” de su familia y llora como quien encuentra a un hermano amado después de una larga separación.
La siguiente vez lloran Iaacov y Eisav juntos, en el encuentro falso que tuvieron, “y corrió Eisav hacia él y se abrazaron y cayó sobre su cuello y se besaron y lloraron”, y nuevamente es un llanto no muy claro, si Eisav lo besa y llora de verdad y de todo corazón. También lo sabios discreparon entre ellos acerca de este asunto (como explica Rashi).
Pero de aquí en adelante, el llanto “queda en la familia” de Iaacov, como si hubiera encontrado su lugar correcto. El siguiente llanto conecta entre a Iaacov con Iosef, después de que Iaacov pensó que “Iosef fue destrozado por las fieras”, está dicho: “y lo lloró su padre”. Aunque de acuerdo a Rashi se refiere a que Itzjak el padre de Iaacov (que todavía estaba vivo) compartió también el duelo de Iaacov. Supuestamente volvemos a las lágrimas por una pérdida, pero Rashi agrega "Itzjak estaba llorando por el sufrimiento de Iaacov, pero no estaba de duelo, porque sabía que (Iosef) estaba vivo.” Entonces aquí el llanto no es por una pérdida sino justamente por compartir el sufrimiento.
Lágrimas de influencia
Y de nuevo llegamos a Iosef el justo, igual a su padre en todo y también en cuanto al llanto. Cada encuentro de Iosef con sus hermanos estaba acompañado de lágrimas, primero Iosef se esconde y se aparta a un lado para llorar (dos veces en la parashá anterior), y finalmente se permite llorar a viva voz hasta que besa a su hermano y llorar por ellos (tal cual como sucedió entre Iaacov su padre con su madre Rajel!).
Hasta ahora hemos visto el llanto negativo de la desesperación, y vimos el llanto positivo del luto, de compartir el sufrimiento. Pero, ¿qué es el llanto de Iosef? Parece un llanto que expresa compasión, como se dice expresamente en el segundo llanto de Iosef "y Iosef se apresuró porque se compadeció de sus hermanos y le vino el llanto y se fue a su cuarto y lloró allí.” Podemos asociar fácilmente entre la misericordia y el llanto, lo que despierta compasión puede llevar también a llorar a una persona sensible, y quien tiene dentro un corazón de piedra sin misericordia no llora nunca.
Pero aquí tenemos que distinguir la diferencia sutil e importante entre la auto compasión y la misericordia verdadera. El llanto de la autocompasión es completamente pasivo, fortalece el ego y se convierte en negativo. Pero la verdadera misericordia se dirige al prójimo con altruismo e influencia (de fluir). Así Iosef el Justo es el “mashpía beetzem”, “el dador por esencia”, como vemos que alimenta y provee a todos,  y de acuerdo a la Cabalá Iosef representa a la sefirá de Iesod, “fundamento”, que hace fluir a las que están por encima hacia el receptor (como el fluir de la simiente de la verdad de macho a la hembra). En consecuencia, también el llanto de Iosef es una clase de influencia, que permite incluso asemejar las lágrimas que salen de los ojos como una suerte de brindar desde su interior.
Así como el llanto de Iosef proviene de su padre Iaacov, también proviene de su madre Rajel, “Rajel llora por sus hijos”. Rajel y sus hijos representan el mundo revelado, “alma deitgalia” (frente a Lea, “alma deitcasia”, el mundo de lo oculto, como explicamos en la parashá vaietzé). Por eso quieren brindar y revelar todas las cosas buenas que están escondidas, llevarlas desde lo oculto a lo revelado. Pero la transición de lo oculto a lo revelado está “atascada” a veces en el “meitzar”, la parte estrecha, y requiere un esfuerzo muy grande para pasar el estrecho y poder influenciar. Este esfuerzo es el llanto de Rajel y Iosef. El angosto estrecho del fluir es también el secreto del “tzavaar”, el cuello referido aquí (Iosef llora sobre el cuello de Biniamín y Biniamín llora sobre el cuello de Iosef), porque el cuello es el estrecho que conecta el cerebro (lo oculto) con el corazón (lo revelado). 
El llanto atrapado en el corazón
Hasta ahora nos hemos referido a las lágrimas de dolor y tristeza en general como algo negativo, porque se nos manda "Servid al Señor con alegría". Pero en realidad hay que diferenciar entre la tristeza misma en positiva y negativa, como se puede hallar en muchos lugares del Tanaj y de los sabios de bendita memoria donde se trata de una manera positiva al dolor y el llanto del hombre en relación a su condición inferior, por ejemplo en las palabras del rey David sobre sí mismo en el libro de Tehilim.
El refinamiento de la depresión es uno de los temas centrales de los que se ocupa el Admur Hazakén en el Libro de Tania. En pocas palabras, diferencia entre la tristeza negativa de la depresión que mata, y la tristeza positiva cuya definición exacta es la amargura, cuando el corazón se quiebra por la sensación de mi lejanía de Hashem. Un llanto como este, que surge de un corazón quebrado, no es una señal de duelo y desesperanza sino que purifica el corazón y trae la teshuvá y la rectificación permanente.
Asombrosamente, la tristeza - amargura no contradice la alegría, las palabras del Zohar (citado por el Tania) "בכיה תקיעא בלבאי מסטרא דא וחדוה תקיעא בלבאי מסטרא דא" , “el llanto atascado en mi corazón de un lado y el contento atascado en mi corazón del otro lado”. El corazón puede soportar simultáneamente las dos tendencias psicológicas opuestas, llorar por mi tristeza y la alegría que Dios está conmigo en cualquier situación.
El llanto de la revelación del secreto
El llanto y la jovialidad que están juntos en el corazón, nos traen a una nueva dimensión más profunda todavía. Sabemos que en los momentos de gran alegría brotan de repente las lágrimas de nuestros ojos (y si no lo recuerdas, abre el primer álbum de bodas que llegue a tus manos y presta atención a los padres bajo el palio nupcial...). Ese es el llanto que surge cuando el corazón no puede contener la grandeza del momento, cuando sentimos que se ha revelado algo demasiado grande y sublime para nuestra capacidad, tan bueno y bello que simplemente queremos llorar. ¿Tal vez ese llanto es una combinación de alegría con nostalgia o tristeza escondida por la distancia a que me encuentro de esta belleza pura?
Realmente es difícil saber, porque este llanto proviene de lo más íntimo del alma, de la “iejidá shebanefesh”, el nivel de “Unidad delalma”, donde los opuestos ya no son opuestos, una alusión a esto: בכיה , bejiá, “llanto”,  tiene la misma guematria que “יחידה , iejidá, “Unidad” (y para completar, חדוה , jedvá, “alborozo”, tiene la misma guematria de חיה , jaiá, “viviente”, también es un nivel superior del alma, pero Iejidá está por encima. La raíz del llanto es más elevada que la raíz del alborozo).
Ahora, los sabios explican que cuando Iosef estaba llorando en el cuello Benjamin, lloraba por los dos templos que se iban a construir en la tierra de Biniamín y se iban a destruir, y Biniamín lloraba por el Tabernáculo que en el futuro iba a estar en la tierra de Iosef e iba a ser destruido. Si es así, esto es un llanto por un gran sufrimiento, pero además de esto, el llanto está relacionado con el hecho mismo de la revelación del secreto oculto, del futuro lejano. Así surge en especial del libro del Zohar, donde está explicado además que cuando Iosef besa a todos sus hermanos y llora sobre ellos, llora por la destrucción y el exilio de las diez tribus desparramadas entre las naciones. 
Sin embargo, está explicado en el Zohar, Iosef y Biniamín lloraron pero los otros hermanos no: 
"ולא כתיב ויבכו, דהא איהו בכה דנצנצה ביה רוחא קדישא,
ואינון לא בכו דלא שרא עלייהו רוח קודשא" 
“No está escrito “y lloraron”. El lloró porque tuvo un destello de Ruaj Hakodesh,
y ellos no lloraron porque se posó en ellos el Ruaj Hakodesh”.
El llanto es el resultado del "Destello del Espíritu Sagrado”, y los hermanos de Iosef todavía no lo habían merecido (tal vez porque no terminaron de reparar sus pecados).
Del mismo modo, se cuenta en el Zohar sobre Rabí Akiva que oyó de Rabi Eliezer los secretos ocultos en El Cantar de los Cantares, “y los ojos de Rabi Akiva derramaban agua”. Este es el llanto superior a todos, de la revelación de los secretos de la Torá y la revelación de la esencia del alma, la Iejidá del alma. Un llanto como este es el que anuncia la redención futura pronto en nuestros días, como la profecía del profeta Irmiahu en su profecía de mayor consuelo, esa predicción que también habla de Rajel que llora por sus hijos (y ciertamente se puede llorar cuando se la lee): [Irmiahu / Jeremías 31:7-8]
"הִנְנִי מֵבִיא אוֹתָם מֵאֶרֶץ צָפוֹן וְקִבַּצְתִּים מִיַּרְכְּתֵי אָרֶץ בָּם עִוֵּר וּפִסֵּחַ הָרָה וְיֹלֶדֶת יַחְדָּו קָהָל גָּדוֹל יָשׁוּבוּ הֵנָּה. בִּבְכִי יָבאוּ וּבְתַחֲנוּנִים אוֹבִילֵם אֶל נַחֲלֵי מַיִם בְּדֶרֶךְ יָשָׁר לֹא יִכָּשְׁלוּ בָּהּ כִּי הָיִיתִי לְיִשְׂרָאֵל לְאָב וְאֶפְרַיִם בְּכֹרִי הוּא". 
“He aquí, yo los traeré de la tierra del norte y los reuniré de los confines de la tierra. Entre ellos estarán el ciego y el cojo, la embarazada y la parturienta juntos. Una gran comunidad volverá aquí. Con llanto vendrán y con súplicas los guiaré a las corrientes de agua en un camino recto, no tropezarán. Porque he sido un padre para Israel, y Efraím es
Mi primogénito".





“UNA OFRENDA AL DIOS DE MI PADRE”


“Una Ofrenda al Dios de Mi Padre”
Iosef se revela a sus hermanos, y a continuación les envía de regreso a casa para traer a nuestro padre Iaakov a Egipto, a vivir en proximidad a Iosef, toda la familia junta. Siguen siendo tiempos de hambruna en la tierra de Canaán, y con el fin de poder proveer para su familia, Iosef pide a su padre venir con todos los miembros de la familia, (que juntos suman 70 almas) a Egipto para vivir en un lugar muy especial y bello, de gran abundancia, llamado Eretz Goshen. Según la tradición, ésta fue la porción de tierra que el faraón de dos generaciones atrás había otorgado a Saráh, (nuestra primera judía, nuestra primer matriarca) cuando estaba en Egipto junto con Abraham Avinu . En realidad, esta porción de tierra, la tierra de Goshen, pertenece al pueblo judío de cierta manera; y ahí es donde vivieron, en proximidad a Iosef hatzadik .
Antes que Iaakov estuviese listo para el descenso, hace una última parada en la tierra de Israel (“ antes de ser enviado a Egipto” significa “entrar en estado de exilio”) y sabe que debe ir a Egipto a entrar a un estado de exilio junto a su familia, creyendo firmemente en la promesa de Dios de sacarle a él y al pueblo judío de allí. Y debido al sufrimiento del exilio en Egipto, es que tenemos el honor de merecer la entrega de la Torá, y la bendición divina más grande que nos da el poder de cumplir con el propósito de Dios en la creación. No obstante, antes de descender a la tierra de Egipto, el exilio, nuestro padre Iaakov es presa del miedo.
Su última parada en Israel es en la ciudad de Beer Sheva, y la Torá nos dice en Vaigash , la Parashá de la semana, que ofrendó sacrificios al Dios de su padre Itzjak. Este es un fenómeno muy interesante en nuestras observaciones, pues muy a menudo, especialmente de acuerdo a la Cabalá, hay una gran resemblanza entre Iaakov, el tercer patriarca, y el primer patriarca, Abraham, (y en toda la Torá se le refiere junto con sus dos padres). Era más cercano a su abuelo, su padre espiritual, que a su padre. Sin embargo, en este caso particular, acaba de realizar sacrificios al Dios de su padre Itzjak, ¿A que se debe esto?
Se nos enseña (y esto es el centro de nuestra meditación) que Itzjak representa al temor, el temor de Dios, pero a la vez el epítome de transformar el miedo en risa, pues su nombre, Itzjak, significa reír. Y la razón por la cual sabemos que su servicio espiritual a Dios fue mediante el atributo del temor, es porque la Torá describe su servicio a Dios como “ pajat Itzjak ” (el temor de Itzjak), pero esa misma expresión “ pajat Itzjak ,” se lee además “el temor reirá”, puesto que eso es lo que el nombre Itzjak significa, “reirá.” Así, esa expresión “ pajat Itzjak ” en realidad significa que ese miedo se transformará en risa, en alegría.
Es así que ésta es la unión espiritual necesaria para que Iaakov se hiciera uno con el alma de su padre antes de descender al exilio. Se nos enseña en el Zohar, que al exilio se le compara siempre con la noche, a la redención se compara con la luz del día. Pero el exilio es el estado de la noche, es oscuridad. En la noche hay sueños, en la noche el poder de la imaginación del alma se apodera de nuestro consciencia, ya sea en estado de sueño o de vigilia. Más todo es como un sueño, puesto que es de noche. ¿Cuál es la continuación del versículo justo después de dónde dice: “cuando Iaakov vino a Beersheva él ofrendó sacrificios al Dios de su padre Itzjak”?
Allí el siguiente versículo nombra a Elokim (hay dos nombres primarios de Dios que utilizamos en la Torá); Havaiá es el Nombre esencial de Dios, siempre representa al principio del amor, la bondad y la misericordia, más Elokim es el nombre de Dios que representa al atributo del poder y el temor. Y ese es el nombre utilizado en “ vaiomer Elokim Israel ” Elokim habló a Israel, Israel es el nombre otorgado a Iaakov, y dice vaiomer Elokim Israel vemaarot halaila, “ en las visiones de la noche”, esto es antes de descender a Egipto, sin embargo, esta expresión sólo aparece aquí en la Biblia, “ las visiones de la noche” es una expresión muy singular e intensa, “ en las visiones de la noche Dios habló a Israel y dijo Iaakov, Iaakov.” Él lo llamó por su nombre dos veces, signo de afecto, de amor, “ vaiomer ”, a continuación Iaakov respondió con humildad y dijo “aquí estoy,” y entonces Dios le habla y le dice “ Anojí Kel Elokei Avija ” (Yo Soy el Dios de tu padre).
Así que una vez más, el sacrificio que Iaakov había ofrendado fue sólo para el Dios de su padre y esa es exactamente la forma en que Dios responde: “Yo Soy el Dios de tu padre” no es el Dios de “tus padres”, que incluiría tanto Abraham como a Itzjak, sino sólo “el Dios de tu padre”, el cual es Itzjak y luego dice: “No temas descender a Egipto, porque te haré allí en gran nación.” Y entonces el siguiente versículo dice: “Yo Mismo, Mi esencia,” “ Anojí .”
Esta es la primera palabra de los diez mandamientos, que es incluso más elevada que el nombre esencial de Havaiáh , puesto que representa al Ser mismo de Dios, que está por encima de cualquier nombre, y actúa tanto como ser, como el ser esencial. El nombre esencial es Havaiá, pero por encima del nombre está el propio ser, que sólo se puede representar con la palabra Anojí, “Yo”, “Yo soy el que soy.” Así que esta palabra “ Yo ” aparece varias veces en estos dos versos. Cuando fue entregada la Torá, esta es la primera palabra que se utiliza, la expresión de los sabios en la que hemos escuchado esta palabra, cuando escuchamos los diez mandamientos dichos de la boca del “poder,” que una vez más, es el atributo de Itzjak, por lo tanto, el atributo de Itzjak está hablando a través de esta palabra “ Anojí”.
La palabra Anojí se repite tres veces, y cada vez que vemos un fenómeno que se repite tres veces se le llama jazaká , que significa que está dejando una impresión interior, un sello en la realidad. Las tres veces que dice Anojí son dos veces Anojí y una a continuación veanoji (“y Yo”), y luego hay otra alusión hacia el final del relato cuando Dios está hablando a Iaakov, donde en forma de guematria la palabra Anojí se está aludiendo 2 veces más después de los tres explícitos Anojí, en “Yo soy el que soy” donde hay dos anoji implícitos.
Ahora lee una vez más los dos versículos en los que Dios habla a Iaakov antes de descender, al fin de aliviar su miedo al exilio, el miedo a la noche, dice: “Yo Soy el Dios de tu padre” el Dios de tu padre es el hecho de que Itzjak representa al temor, significa que él es la prueba de que puede controlar el temor, le nombran “el propietario, el poseedor del temor,” puesto que él sabe cuándo sentir temor y cuando no; y sabe cumplir lo que el padre del Baal Shem Tov le dijo a éste en su lecho de muerte, cuando el Baal Shem Tov era sólo un niño pequeño “No temas a absolutamente nada de este mundo, solamente a Dios;” ni al exilio, ni a la noche, ni a la muerte, ni a nada, sólo a Dios, eso significa que la persona está en posesión y control total del miedo.
Así que esto es lo que Dios, hablando de Iaakov, dijo: “Yo Soy el Dios de tu padre Itzjak; no temas ir a Egipto pues allí haré de ti una gran nación, “Yo” ( Anojí) iré contigo a Egipto,” (ve anoji) , y te levantaré y te sacaré; y te sacaré del exilio de Egipto. Y entonces la frase final es “Y Iosef colocará su mano sobre tus ojos”, es decir, cuando perezcas. Los sabios nos enseñan que Iaakov realmente no pereció como otro ser humano, sino en un cierto sentido interno, nuestro padre Iaakov, más que los otros dos padres, está siempre vivo, como está escrito: Iaakov lo met, Iaacov no murió”. Sin embargo se dice que en ese momento del aparente paso desde la fragmentada realidad de este mundo, “Iosef colocará su mano sobre tus ojos”, esa palabra “ y Iosef ” equivale a dos veces “ Anojí” en guematria. Así que estas son los dos apariciones implícitas de “ Anojí mishe Anojí” (Yo soy el que soy).
Como ya hemos mencionado, hay tres “ Anojí” explícitos y dos “ Anojí” implícitos en la palabra Iosef. Esto es todo lo que Dios dice cuando promete a Iaakov que estará con él y que irá con él y le sacará de Egipto; y estará allí incluso en el momento de su muerte, manifestado en la mano de Iosef al cubrir y cerrar sus ojos .Y todo comienza, como hemos dicho antes, con esta expresión -que Elokim se le aparece a Israel, (a Iaakov cuyo nombre también es Israel), “ vemarot halila” (en las visiones de la noche).
Para enriquecer y profundizar esta meditación, “ las visiones de la noche ” se refiere a las visiones que recibimos en el exilio. Y aun en el exilio, él también tuvo visiones, visiones correctas, visiones santas, aunque fuesen como un sueño, el poder del alma que prevalece en realidad es la imaginación, no la inteligencia clara como la inteligencia del día. Es de noche, y las visiones de la noche es lo que nos mantienen con vida en el exilio, mantienen viva la promesa en nuestra conciencia de que Dios estará con nosotros en el estado más bajo del exilio, para llevarnos desde el exilio hasta el nivel más alto.
Como sabemos, el principio de cada descenso es: “todo es en aras de un ascenso posterior”. Y el ascenso será mucho más alto que el estado original antes del descenso; y se nos enseña algo aún más profundo: si la persona es capaz de ver verdaderamente que este mundo es un mundo de vanidad, de falsedad, si es capaz de ver todo minuciosamente, entonces veremos que el descenso en sí es parte integral del ascenso por venir, que experimentamos como descenso. Es de noche, pero hay algo sobre la noche que es la luz de la luz, que es inclusive más luz que cuando es de día, en cierto sentido. Pero que al final se revelará con el día y el amanecer que viene al final del exilio.
Así que una vez más, la expresión más potente es “ maarot halaila ,” (las visiones de la noche) y que frase “ vemarot halaila ” (en las visiones de la noche), equivale a los dos nombres de Iaakov, la guematria es de 723, el nombre de Iaakov es 182, su otro nombre, que es un nivel aún más alto, Israel 541, los dos nombres combinados equivalen a 723, que es exactamente el valor de “ vemarot halaila, ” utilizado aquí. Hay algo tan profundo en estas visiones que sus dos aspectos de, Iaakov, su nombre normal, que representa (ya que los padres son los apelativos de cada alma judía) al estado normal de cada alma judía, cuando el judío vive su vida cotidiana, mundana, pero la vive como judío, con fe y cumple todas las mitzvot de la Torá, entonces se conoce como Iaakov. Más cuando un judío alcanza un nivel muy alto, que por lo general viene con el aprendizaje profundo de la Torá, que todo su mundo y su perspectiva de la realidad se vuelve a través de los ojos de la Torá, que ve el mundo tal y como el reflejo de la Torá, así como Dios miró en la Torá y creó al mundo, así es la forma en la que el judío ve al mundo y lo experimenta, que su nombre es Israel, estos son dos aspectos.
Podríamos pensar que durante el exilio no existe el nivel de “Israel” en absoluto, tal vez sólo bastaba con el nivel de “Iaakov.” Pero la verdad es que “en las visiones de la noche,” tiene en sí el potencial de unir los dos aspectos de cada alma judía, al ser Iaakov y también Israel al mismo tiempo.
Haremos una observación final: las tres primeras palabras que Dios le dice: “Yo Soy el Dios de tu padre,” ( Anojí Hakel Elokei avija) se nos enseña en Cabalá que las letras finales de estas tres primeras palabras: “Yo, ( Anojí ) Hakel (el Dios) Elokei” , en referencia a Itzjak, forman un Nombre Sagrado secreto de Dios; la Cabalá nos enseña que hay 72 Nombres Sagrados especiales de Dios. Cada uno de estos nombres tiene 3 letras, y el segundo de ellos es de un profundo poder, está continuamente activo en la creación y su mantenimiento, es llamado “ kium” porque sostiene la creación del mundo. Y cada uno de estos 72 Nombres tienen poderes muy especiales, , el segundo es ‘ ?? ? ‘ , iud lamed iud , que se deriva de las letras finales de las tres primeras palabras que Dios le dijo a Iaakov en la visi ón de la noche, justo antes de descender a la noche del exilio de Egipto.
El segundo nombre en Cabalá, corresponde al segundo de los patriarcas (los tres primeros de los 72 Nombres corresponden en ese orden a los tres patriarcas; Abraham es el primero de los 72 Nombres, a continuación, Itzjak es el segundo de los 72 Nombres, y Iaakov es el tercero) pero es este segundo nombre con el que ahora Dios le habla a Iaakov, que corresponde a Itzjak. Aquí se puede ver otro indicio de que todo el poder que se le otorga Iaakov al descender al exilio es el poder de su padre.
Itzjak nunca salió de la tierra de Israel, fue el único patriarca que pasó su toda vida allí. Nunca se le permitió abandonarla. Más Itzjak, su poder, iba junto a Iaakov para protegerlo, para fortalecerlo, para no temer a la noche, justo lo contrario, para entender que la mayor bendición vendrá “en las visiones de la noche.”
Una meditación final sobre este nombre, ¿Cuáles son las tres letras de Su nombre? “ Anojí Hakel Elokei” , ‘ ? ‘, la iud es la letra más pequeña, se suspende en el aire, es sólo un puntito y la lamed, la letra más grande de todas. Es exactamente la forma en que los sabios las describen, que la iud está en el aire, es la más pequeña de todas las letras, y la lamed es la “rav”, la más grande de todas las letras, “la torre”. La lamed es la torre y la iud es un pequeño punto. Así que este segundo nombre es el que corresponde al poder esencial de Itzjak, el de superar y transformar el miedo en risa, el de ser capaz de darse cuenta de la ventaja esencial del exilio, atravesar por el exilio, en la noche, tener visiones, tener verdadera visiones sagradas en la noche. Su sagrado Nombre cabalístico es: el pequeño, el grande y el pequeño, ‘ ? ‘, en ese orden.
¿Qué es lo que nos enseñan en el servicio espiritual de HaShem? Hay una expresión en el Zohar que dice: “Aquel que es pequeño, es muy grande, más aquel que se considera muy grande, es el más pequeño de todos.” ¿Qué significa esto? Hay una enseñanza muy simple pero muy profunda y fundamental en nuestro servicio a Dios; se nos enseña que tenemos que disminuir nuestro honor y nuestro propio sentido del ego siempre, con la intención de que al disminuir nuestro propio ego, estamos “sellando” la manifestación de Dios en la tierra.
La expresión se refiere a que si disminuimos nuestra propia gloria y honor con el fin de dar más gloria y honor a Dios, y después hacer eso, en cada mitzváh que realizamos, y después de eso, una vez más, cuando sentimos que hemos sido exitosos de cierta manera, cada uno de nosotros a nuestra propia pequeña manera, (pero para cada uno de nosotros, esa pequeña manera es muy grande) todo lo que sea podremos lograr para Dios. Luego, al final de hacer alguna mitzváh por el bien del Santo Bendito Sea, existe la posibilidad, llamada “en el talón.” “En el talón” significa que al final de la buena acción, puedes ser mordido y envenenado por la serpiente, por eso, al final del gran ensalzamiento de la gloria de Dios en la tierra, a través de lo que hagas, después de haberte disminuido ti mismo primero, tienes que disminuirte otra vez más al final para mantenerlo puro.
Éstas son tres etapas de proceso de la auto-disminución y de la ampliación de la conciencia de la presencia de Dios en la tierra, por medio de nuestras buenas obras, y después, al final, disminuirse a sí mismo una vez más a un punto, a la nada. Ese es el poder espiritual de Itzjak que debe acompañar a Iaakov al exilio. Y luego, ser capaz de revelar, incluso en lo más oscuro de la noche del exilio, las visiones sagradas de Dios que traen consigo la promesa de la redención, y la gran promesa de que cuando la redención llegue, la veremos en retrospectiva, que el exilio en sí era, en cierto modo, el milagro más grande de Dios: que mediante el temor potencial a la oscuridad de la noche, toda esa energía y poder se convertirán en risa infinita en el mundo por venir.